08 jul 2020

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IDENTIDAD CATÓDICA

10 series LGTBI imprescindibles para celebrar el Orgullo

Cada vez son más las producciones que retratan las experiencias de gays, bisexuales, lesbianas o trans en un impulso normalizador de la diversidad sexual

Juan Manuel Freire

Escena de la serie ’Feel Good’.

Escena de la serie ’Feel Good’.

Nos lo recordaba hace unos meses la recomendable docuserie 'Visibilidad: LGTBI en la televisión' (Apple TV+): no hay que desestimar el poder normalizador de la tele, su capacidad para legitimar identidades y sexualidades ante los ojos del público general. La representación importa. Y aunque ahora ya no resulte tan difícil encontrar a personajes gays, bisexuales o trans en las series (personajes, además, con protagonismo), el camino ha sido arduo: no fue hasta finales de los 90, principios de los dosmiles que la programación 'mainstream' abrió realmente su espectro para trascender lo heteronormativo. Hoy en día, aunque queda por hacer, debemos celebrar que no sea nada difícil seleccionar diez series recientes de temática LGTBI al alcance de cualquiera con conexión a la red.  

1. 'Please like me', difícil no quererte 

El cómico australiano Josh Thomas encandiló a la crítica con esta serie semiautobiográfica, especie de adaptación tragicómica de sus propios espectáculos de 'stand-up'. Como el Josh de la serie, el verdadero Josh tuvo una accidentada salida del armario que coincidió con la caída de su madre en una depresión. Pero aquí no hay tanta autoconmiseración como divertida autoflagelación ("sé que tengo cara de un bebé de 50 años") y ráfagas de emoción de extraña honestidad. Generoso, Thomas comparte los focos con una pléyade de ricos personajes secundarios. Disponible en Netflix.


2. 'Steven Universe', los 'dibus' también ayudan

Hay que aplaudir que Pixar se decidiera por fin a presentar a un protagonista gay (en el fantástico corto 'Out', disponible en Disney+), pero ya en el 2017, la serie de Disney 'Star contra las fuerzas del mal' mostró un puñado de besos gays. Otro gran ejemplo de los 'dibus' como herramienta para la tolerancia: 'Steven Universe', en la que el personaje protagonista, mitad humano, mitad extraterrestre, canta sobre querer convertirse en Mujer Gigante o se fusiona con su mejor amiga, Connie, en el personaje andrógino ¡Stevonnie! Disponible en Netflix (solo cuarta temporada).


3. 'Looking', algunas rodajas de vida

"Yo solo quería contar una historia sobre unos amigos, unas personas buscando intimidad, siempre desde un ángulo modesto, tierno. Fue una experiencia extraña. Yo creía que había hecho una serie simpática y la gente fue terriblemente antipática con ella. ¿Por qué? ¿Por qué se enfadó tanto la gente?", me decía el director Andrew Haigh cuando le pregunté por la tibia recepción de esta maravillosa serie. El autor de '45 años' se atrevió a hacer una serie con personajes gays que, en lugar de sobrevivir, de luchar contra los problemas más recurrentes, simplemente vivían. Buscaban la realización personal y estímulos afectivos y/o sexuales en un paisaje urbano complicado pero transitable. Disponible en HBO.


4. 'The bisexual', odisea de exploración tardía

Todavía hoy en día, la bisexualidad tiene algo de tabú y a menudo se procede insolentemente a su borrado. Recordemos los casos de 'Orange is the new black', en la que tardaron 14 episodios en decir la palabra 'bi' (Piper Chapman lo es), o la más reciente 'Esta mierda me supera', cuya heroína dejó de ser bisexual mágicamente en su salto del cómic a Netflix. Más valiente, Desiree Akhavan, bisexual ella misma, se marcó una gran comedia dramática sobre una teórica lesbiana de treinta y pocos que explora tardíamente su interés por los hombres. Disponible en Filmin.


5. 'Pose', una oda a la comunidad 'ballroom'

Hay quien pone en duda los méritos de Ryan Murphy en cuanto a representación 'queer', todo por ciertos personajes chalados de 'Nip/Tuck, a golpe de bisturí' o el asesino gay de la extraordinaria 'El asesinato de Gianni Versace'. Pero, en realidad, si Ryan Murphy no existiera, la televisión actual sería mucho más gris, machista, triste y rutinaria. Imposible negar el brillo de 'Pose', su cocreación sobre la cultura 'ballroom' de la Nueva York de los 80. Netflix incorporó hace poco su segunda temporada, en la que se abordan la crisis del sida y el impacto del 'Vogue' de Madonna. Disponible en HBO y Netflix.


6. 'Vida', el mundo LGTBI latino

Tras escribir para series como la citada 'Looking' y 'Cómo defender a un asesino' (con Viola Davis como abogada negra pansexual), la dramaturga Tanya Saracho se convirtió en primera 'showrunner' latina de la tele por cable de pago. Creó para Starz la fantástica 'Vida', matizada dramedia sobre dos hermanas y la segunda madre, o madrastra, que no sabían que tenían. Inmersión creíble, hipersensible e intensa en el mundo LGTBI latino. Disponible en Starzplay. 


7. 'Euphoria', amistad romántica entre cis y trans

El primer episodio del drama juvenil de Sam Levinson invitaba a un cierto escepticismo: demasiada provocación, demasiada celebración estilizada del bajón y la ansiedad. Pero, capítulo a capítulo, esta crónica de una juventud disoluta fue revelando un núcleo emocional desbordante. Todo lo referido a la amistad romántica entre Rue (Zendaya), cisgénero, y Jules (Hunter Schafer), trans, encendió la pantalla y estrujó los corazones. En la segunda temporada podría darse un triángulo complicado con otra chica, Lexi (Maude Apatow), amiga de infancia de Rue. Disponible en HBO.


8. 'L: Generación Q', propósito de enmienda

Diez años después de su final, 'L', serie que llevó al 'prime time' el lesbianismo y la bisexualidad, regresaba hace poco en versión aún más inclusiva. Si en el original apenas salían lesbianas 'butch' (o que se comportan de forma masculina), aquí encontramos a la Finley de Jacqueline Toboni, actriz revelación de la serie. Y aquí los personajes latinos tienen más protagonismo: todo arrancaba, de hecho, con una larga escena de sexo entre un par de milenials Latinx, Dani (Arienne Mandi) y Sophie (Rosanny Zayas). Por otro lado, el personaje trans de esta entrega, Micah (Leo Sheng), no se limita a encadenar traumas, como hacía el pobre Max. Disponible en Movistar+.


9. 'Betty', despreocupadamente 'queer'

De la inolvidable película 'Skate Kitchen', protagonizada por el verdadero colectivo de chicas 'skaters' del título, ha nacido una comedia dramática emotivamente urbana y despreocupadamente 'queer'. El personaje estrella debe ser la machona y dicharachera Kirt (Nina Moran), pero en esta primera temporada también roba corazones Honeybear (Kabrina 'Moonbear' Adams), videógrafa negra que se enamora por primera vez de alguien de su mismo sexo, Ash (Katerina Tannenbaum). Disponible en HBO.


10. 'Feel good', autoficción dolorosa

También en esta estimable comedia dramática, mejor en los golpes emocionales que los chistes, una mujer, George (Charlotte Ritchie), se interesa por primera vez por alguien de su mismo sexo; en este caso, con titubeos a la hora de admitir este amor ante su círculo social. Quien sufre toda esas vacilaciones es la lesbiana declarada Mae, personaje creado por la cómica de 'stand-up' Mae Martin (mano a mano con Joe Hampson) a partir de sus propias experiencias con muchas clases de dependencias. Disponible en Netflix.