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TÓMATELO EN SERIE

¿Valen la pena las series de Apple TV+?

Reseñamos, de la más a la menos interesante, las primeras cuatro grandes apuestas del nuevo servicio

Juan Manuel Freire

‘Dickinson’, la serie original de Apple TV+.

‘Dickinson’, la serie original de Apple TV+.

Finalmente pudimos ver por aquí las series de Apple TV+. Y no, la prensa no pudo verlas antes, como en Estados Unidos, sino el mismo 1 de noviembre, fecha de lanzamiento. Pero no dejemos que esa pequeña afrenta a nuestros instintos divulgativos estropee nuestra opinión sobre los primeros grandes lanzamientos, que reseñamos a continuación de más a menos interesante.

'Dickinson', una voz adelantada a su tiempo

La relativa sorpresa del despliegue inicial es 'Dickinson', acercamiento más o menos irreverente a la adolescencia de la poeta Emily Dickinson (excelente Hailee Steinfeld). En la visión alternativa de la Nueva Inglaterra del XIX que propone Alena Smith, la rebelde Dickinson puede soltar tacos muy contemporáneos. Y la mejor música para reflejar su oscuridad y sus deseos reprimidos dista de ser clásica de la época: es electro-pop con extra de angst (como el de Billie Eilish) o trap de primer orden (A$AP Rocky con Skepta).  

'Dickinson' se anunció como comedia, y ciertamente, la entrada de algunos cortes musicales resulta tan chirriante como hilarante. Pero muy poco a poco, sobre todo en cuanto se desvela la relación oculta de Emily con Sue (Ella Hunt, de 'Ana y el apocalipsis'), lo que podría haber sido una versión más contenida de 'Another period' se revela más afín a la 'María Antonieta' de Sofia Coppola: es el retrato lúdico pero serio de una mujer que trata de imponer su expresión personal en un entorno marcado por rigidez y convenciones.

'The morning show', el poder de las estrellas

Esta misma serie, con otros actores, quizá algo menos populares, sería bastante digna y quizá incluso de obligado consumo para los obsesos de los medios. Pero las estrellas pueden serlo todo, y vale la pena dejarse una buena parte del presupuesto en algunas de ellas porque sabes que van a llevar tu producto a otro nivel.

Jennifer AnistonReese Witherspoon y Steve Carell están desatados, irresistiblemente desatados como, respectivamente, la copresentadora de un informativo matinal, una idealista reportera sureña (con rastros de la Holly Hunter de 'Al filo de la noticia') y el partenaire televisivo de la primera hasta una ola de denuncias por acoso sexual.

Solo con poner la cámara delante de ellos ya habría espectáculo, pero la directora Mimi Leder desborda inteligencia y pericia mientras sigue a un reparto en realidad bastante coral por los entresijos de ese programa ficticio tan parecido al 'Today' de NBC.

'See', construyendo un mundo

¿O sería mejor decir 'reconstruyendo el mundo'? 'See', creación de Steven Knight ('Peaky Blinders'), se sitúa en nuestro mundo conocido, solo que en una versión trastocada por un virus letal que ha reducido la población a menos de dos millones de personas y dejado ciegos a esos supervivientes. Jason Momoa encarna a Baba Voss, jefe de la aldea Alkenny y esposo de Maghra (Hera Hilmar), una mujer que llegó a la tribu embarazada de otro hombre y que, según los temibles cazabrujos, podría ser bruja. Sus gemelos nacen con la capacidad de ver. 

Tan cerca de los relatos de Conan el Cimmerio (al que Momoa ya ha encarnado) como del Saramago de 'Ensayo sobre la ceguera', esta serie de aventura épica parece un intento desesperado de encontrar una 'Juego de tronos'. Pero tampoco nos dejemos cegar por el cinismo. 'See' merece un vistazo y un respeto, tanto por la pluma de Knight como por la dirección de Francis Lawrence, quien parece querer emular al Michael Mann de 'El último mohicano' en alguna cruenta escena de batalla.

'Para toda la humanidad', épica poco inspiradora

Y la pequeña decepción es, al menos por ahora, este drama de historia alterna cocreado por Ronald D. Moore, en el que se elucubra sobre los efectos de un alunizaje soviético anterior al estadounidense. Al menos en su recta inicial, la propuesta resulta poco inspiradora: ni la acción resulta particularmente espectacular –algo que puede llegar a entenderse por cuestiones de presupuesto– ni el retrato social y psicológico demasiado resonante. Queríamos la luna.