Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Salud mental

Lara Ferreiro, psicóloga, avisa: "Disfrutar del verano no significa estar feliz las 24 horas del día"

La especialista afirma que la temporada estival "no siempre es sinónimo de felicidad"

Silvia Vidal, psicóloga, alerta: "El calor extremo altera el cuerpo de formas idénticas a la ansiedad"

"El 55% de las rupturas de todo el año se producen en agosto y septiembre": la psicóloga Lara Ferreiro repasa las consecuencias del síndrome posvacacional

La psicóloga Lara Ferreiro

La psicóloga Lara Ferreiro / Youtube Lara Ferreiro

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Andrea Valenzuela García

Andrea Valenzuela García

Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

El verano es para muchos la época más esperada, ya que suele asociarse al descanso y al disfrute de las vacaciones. Sin embargo, algunos factores como el calor, los cambios de rutina o la soledad pueden desembocar un bajón emocional que a menudo recibe el nombre de 'depresión de verano'.

En realidad, experimentamos la mayoría de emociones negativas también durante el resto del año, aunque normalmente pasan más desapercibidas porque las rutinas diarias aportan cierta estabilidad emocional, que, sin embargo, se rompe durante estos meses.

Se trata además de un periodo de altas expectativas, llegando a idelizarlo e, incluso, sobrevalorarlo. Lo cierto es que, en muchas ocasiones, se acentúa el sentido de aislamiento, la falta de afecto y la soledad.

Asimismo, "el calor aumenta la irritabilidad, las vacaciones ponen a prueba muchas relaciones sentimentales y las redes sociales alimentan las comparaciones, por lo que no todo el mundo vive estos meses con la misma ilusión", afirma la psicóloga Lara Ferreiro en uno de sus últimos vídeos de Instagram.

Siete verdades psicológicas sobre el verano

Ferreiro ha compartido en redes sociales una publicación con el objetivo de normalizar que "el verano no siempre es sinónimo de felicidad". En este sentido, trata de recordar que "disfrutar del verano no significa estar feliz las 24 horas del día". Lo hace a través de "siete verdades psicológicas" sobre esta época que pueden ayudar a entender mejor qué se siente y así poder cuidar la salud mental durante estos meses.

El calor habla por ti

"El verano cambia más tu mente que tu bronceado", la primera de las afirmaciones que la experta destaca hace referencia al impacto psicológico, emocional y de descanso de las vacaciones, que puede ser muy profundo y variable.

Para el cuerpo, aguantar y sostener las altas temperaturas tampoco resulta nada fácil. Es por ello que "el calor nos vuelve más irritables", comenta la psicóloga. "Las altas temperaturas aumentan el estrés fisiológico, disminuyen la tolerancia a la frustración y hacen que reaccionemos con más impulsividad", continúa.

Además, el calor intenso también favorece que aparezca la ansiedad, un impedimento que puede comprometer el disfrute de esta época del año. Por tanto, "no siempre estás de mal humor por la persona que tienes delante. A veces es el calor hablando por ti", concluye Ferreiro.

Consecuencias en el amor

En cuanto a la vida amorosa durante estos meses, la psicóloga defiende que "los amores de verano" pueden parecer historias perfectas, pero esto realmente se debe a que se idealizan más. Según Ferreiro, "cuando cambia el escenario, el cerebro también cambia; hay más dopamina, novedad, tiempo libre y menos responsabilidades. Por eso, muchas historias parecen perfectas... hasta que vuelve la rutina".

En cambio, en el caso de relaciones sentimentales más estables ocurre lo contrario: las crisis en pareja son más comunes. En verano, surgen problemas o preocupaciones nuevas. Por ello, en vacaciones, "se discute más en pareja. Pasar más tiempo juntos pone a prueba la convivencia y aparecen conflictos por: los planes, el dinero, los viajes o la familia. Las vacaciones no crean los problemas; los hacen visibles", aclara la psicóloga.

Comparaciones y culpa

Otra de las "verdades psicológicas" que comparte la especialista tiene que ver con las comparaciones y las idílicas situaciones que otras personas publican en redes sociales, pero que pueden perfectamente no ser ciertas: "Compararte puede arruinar tus vacaciones. Solo ves playas perfectas, cócteles, parejas felices o viajes increíbles, pero no ves las discusiones, el estrés, las deudas o la soledad que puede haber detrás. Comparar tu vida real con el escaparate de los demás siempre sale caro", advierte.

Asimismo, la psicóloga también cree necesario recordar que el descanso no tiene por qué generar culpa, pese a que muchas personas "sienten ansiedad cuando dejan de producir y piensan 'Debería aprovechar', 'Estoy perdiendo el tiempo' o 'No estoy haciendo suficiente', pero realmente descansar no es perder el tiempo, es recuperar la energía que llevas meses gastando".

En definitiva, "no todo el mundo disfruta del verano" y no es algo de lo que sentirse culpable. Realmente, "para muchas personas esta época significa: Soledad, ansiedad, duelo, rupturas o problemas económicos. No pasa nada si el verano no es tu estación favorita", concluye Ferreiro.