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Salud mental infantil y parentalidad

Kenneth Barish, psicólogo clínico: "Nuestros nietos necesitan nuestro apoyo"

El ensayo 'The Art and Science of Parenting and Grandparenting' detalla el papel clave de los abuelos para el bienestar emocional de los niños

"La expectativa confiada de un niño de que alguien lo escuchará y lo comprenderá es la mejor protección", sostiene Barish

Una abuela y una niña.

Una abuela y una niña. / Crédito: Unsplash/CC0 Public Domain.

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Fidel Masreal

Fidel Masreal

Barcelona
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"Nuestros nietos necesitan nuestro apoyo". Esta es una de las premisas del ensayo sobre abuelos, nietos y salud mental de los menores que acaba de publicar un prestigioso psicólogo clínico infantil norteamericano, Kenneth Barish, que subraya el papel de los abuelos en la gestión emocional de los más pequeños y ofrece consejos prácticos para una mejor gestión de las relaciones familiares en beneficio de la salud mental de todos, en un contexto en el que no solo en Estados Unidos sino también en Europa se han multiplicado los malestares emocionales entre los menores.

Pasar tiempo con nuestros nietos no solo es una fuente de orgullo y alegría; también es bueno para nuestra salud emocional y física

Kenneth Barish

— Psicólogo clínico y autor de 'The Art and Science of Parenting and Grandparenting'

Los abuelos son un "oasis de apoyo emocional", subraya el autor. Y se sustenta en datos: en las sociedades en las que los niños viven con uno o más de sus abuelos, o tienen contacto frecuente con ellos, los niños presentan tasas más bajas de mortalidad y enfermedad.

Apoyar a hijos y a nietos es apoyarse

Este psicólogo destaca que el papel del abuelo o abuela es de utilidad para hijos y nietos... y para el propio abuelo. "Pasar tiempo con nuestros nietos no solo es una fuente de orgullo y alegría; también es bueno para nuestra salud emocional y física. Aunque a veces resulta difícil distinguir causa y efecto, los abuelos que pasan tiempo con sus nietos viven más, son más felices y gozan de mejor salud".

¿Por qué el abuelo es importante?

Barish destaca que la presencia del abuelo es clave porque los niños "necesitan alguien a quien admirar: un modelo de afecto, responsabilidad y compromiso que se convierta en una influencia orientadora en sus vidas". Las conversaciones entre abuelo y nieto sobre la dependencia entre todos para nuestra supervivencia son, subraya el psicólogo, tan importantes como las asignaturas de la escuela.

Pasar tiempo con nuestros nietos no solo es una fuente de orgullo y alegría; también es bueno para nuestra salud emocional

Kenneth Barish

— Psicólogo Clínico y autor de 'The Art and Science of Parenting and Grandparenting'

Dada la admiración de un niño por sus padres y abuelos, "que sepa que sus padres y abuelos están orgullosos de él es una sensación esencialmente buena: una sensación que lo sostiene en momentos de desánimo y de duda sobre sí mismo", indica el autor. El problema, añade, es que la actual generación de padres y abuelos se enfrentan a retos inéditos. Por ello son necesarias pautas para afrontarlos. La primera y básica: "Los niños y los adolescentes necesitan a alguien con quien hablar".

No es solo sentido común

Parece una receta fácil pero está cargada de base clínica, porque Barish explica que "la expectativa confiada de un niño de que alguien lo escuchará y lo comprenderá es la mejor protección frente a los patógenos emocionales que experimentará a lo largo de su infancia" como la ansiedad, la exclusión, la soledad y el desánimo. En ese momento, cuando son escuchados, los niños "empiezan a experimentar las emociones de otra manera". Las expectativas positivas respecto al futuro son lo más importante para él de cara a afrontar las adversidades. Lo cual, advierte Barish, no significa sobreproteger.

Otra receta fundamental consiste en jugar con ellos, y divertirse. Y es necesario reservar tiempo a diario para hacerlo con ellos. Esto logra "fortalecer las conexiones neuronales entre distintas áreas del cerebro", en regiones implicadas en el aprendizaje, la memoria y la regulación emocional.

Reparar daños

Abuelos y padres tienen otra función esencial: reparar heridas emocionales. El autor explica su propia receta: "Recomiendo que los padres reserven diez minutos, cada noche a la hora de acostarse, como tiempo para hablar y, cuando sea necesario, para reparar momentos de conflicto y malentendido".

Más ánimos, menos críticas

Otra tarea fundamental, en la experiencia profesional de este psicólogo, es la de subrayar los ánimos a nuestros nietos por encima de las críticas. Somos, añade, demasiado críticos con ellos. "Existen alternativas a la crítica frecuente. Las alternativas más importantes son la escucha paciente; el reconocimiento de cada pequeño incremento de esfuerzo y progreso; las expresiones frecuentes de ánimo; el elogio y el aprecio por las pequeñas cosas que los niños hacen por los demás; y la implicación de los niños en la solución de los problemas". Es clave, en este mismo sentido, que el niño sienta que sus padres y abuelos están orgullosos de él. Y reforzar su sentido de pertinencia.

Cómo desatascar problemas en 5 pasos

Barish es consciente de que en las familias se cuecen y estallan conflictos, Por ello ofrece una serie de 5 pasos para desatascar estos nudos.

1.Tomar distancia, buscar causas y no solo síntomas.

2.Pasar de las afirmaciones categóricas a las preocupaciones: escuchar al niño y mostrarle nuestras preocupaciones

3.Pedirle al niño cómo cree que se puede resolver el problema

4.Desarrollar un plan. Puede ser necesario establecer nuevas normas y consecuencias

5.Necesitamos ofrecer elogios y aprecio por cada pequeño avance en el esfuerzo de nuestro hijo o nieto por cooperar y autocontrolarse.

21 reglas para conseguir una conducta cooperativa

1.Jugar y trabajar con ellos. Todos los días. "Fortalece los sentimientos de afecto y apego. Y la oportunidad de aprender habilidades sociales"

2.Expresar un interés entusiasta por sus intereses. "Es la forma más segura de implicarlo en un diálogo o una interacción significativa"

3.Enseñarles el lenguaje de las emociones. "Necesitamos reconocer las decepciones y frustraciones de nuestros hijos, así como sus sentimientos de injusticia. Entendemos cómo se sienten, porque nosotros también hemos tenido esos sentimientos"

4.Reparar momentos de enfado. "Si hemos dicho cosas hirientes a nuestros hijos, disculparnos: no por habernos enfadado, sino por habernos enfadado demasiado"

5.Implicarlos en la resolución de problemas. "A menudo, los padres se sorprenden gratamente por lo razonables que son las soluciones que proponen sus hijos"

6.Ser generoso en los elogios. "Los niños necesitan elogios. Todos los necesitamos. Cuando un niño dibuja un dibujo, quiere que digamos: “Vaya, me gusta mucho”. Y deberíamos decirlo"

7.Expresar aprecio. "El aprecio es un antídoto contra el resentimiento y fortalece nuestra disposición a ayudar a los demás".

8."Cuando hables con tus hijos sobre un problema, diles qué hay de acertado en lo que dicen o hacen antes de decirles qué está mal"

9.Ofrece ánimo, no críticas. "La resolución colaborativa de problemas, el elogio, el aprecio, una mentalidad de crecimiento y las expresiones de orgullo son alternativas a la crítica".

10.Hazles saber que estás orgulloso de ellos. "Cuando nuestros hijos saben que estamos orgullosos de ellos, este sentimiento resuena en toda su vida emocional y permanece con ellos como fuente de confianza y resiliencia".

11.Enséñales la importancia de los sentimientos de los demás. "La comprensión y el respeto por las necesidades y los sentimientos de los demás son la base de una conducta responsable y moral"

12.Dales responsabilidades. "Los niños a quienes se dan responsabilidades —por ejemplo, cuando tienen tareas domésticas o enseñan a niños más pequeños— muestran una conducta más servicial y afectuosa hacia los demás".

13.Ayudar a los demás. "Cuando los niños ayudan a otros, empiezan a verse a sí mismos como personas que tienen algo que ofrecer"

14.Establecer normas familiares. "Para proteger su salud y su seguridad, para respetar los derechos de los demás y porque es importante que todos contribuyan a la vida familiar".

15.Crea un sistema para ganarse privilegios. "La mayoría de los niños pequeños responden con entusiasmo a sistemas sencillos de recompensas: oportunidades para ganar estrellas o pegatinas".

16.Enséñales a esperar. "Aprender a esperar, en lugar de esperar que sus deseos sean satisfechos de inmediato, es una base esencial de la regulación emocional y del buen comportamiento".

17.Llegar a acuerdos. "Cuando llegamos a acuerdos, los niños aprenden que sus necesidades y sentimientos han sido comprendidos, pero que también deben tenerse en cuenta los sentimientos de otras personas"

18.Haz un pequeño cambio. "A menudo animo a los niños a hacer un pequeño cambio en su actitud o comportamiento. Y que cambien su conducta en algún pequeño aspecto, igual que pido a los padres que lo hagan".

19."Cuando estés tranquilo podremos hablar". Ante una rabieta, el consejo de "cuando estés tranquilo" sirve para fortalecer "la capacidad emergente del niño para la regulación emocional y el autocontrol".

20.Empieza las frases diciendo "cuando..." o "en cuanto..." en lugar de decir "Si..." o "si no..."

21.Castigos breves. "Con casi todos los niños, a veces los castigos son necesarios. Los castigos breves —por ejemplo, un tiempo fuera— son más eficaces que los castigos largos. Los castigos leves son más eficaces que los castigos severos".

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