Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Entrevista | Andrés Cuartero Jefe de Psicología del SEM

Andrés Cuartero, jefe de psicología del SEM: "En tentativas de suicidio, sentirse escuchado es un bálsamo muy potente"

"Debemos ser más conscientes de que presenciar un intento de suicidio tiene un impacto a lo largo del tiempo"

"Acabamos de estrenar un programa de apoyo entre iguales, para psicólogos"

Andrés Cuartero

Andrés Cuartero / Xavi Blanco

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Fidel Masreal

Fidel Masreal

Barcelona
Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

Esta semana EL PERIÓDICO ha ofrecido datos sobre los intentos de suicidio en el Metro de Barcelona, y la campaña de TMB para prevenir estas conductas. El fenómeno del suicidio impacta no solo en las personas que lo protagonizan y en su entorno sino en quienes, como los conductores de metro u otros testimonios, se enfrentan directamente a un acto tan extremo. Los psicólogos del SEM también reciben apoyo de sus compañeros, en un programa de reciente creación, para paliar las consecuencias de un trabajo siempre al límite. Andrés Cuartero lleva años implementando esta mirada de apoyo para que las consecuencias de presenciar hechos así no se mantengan a medio y largo plazo

-¿La sociedad es consciente del impacto psicológico de un conductor de metro o de un testigo directo ante intentos de suicidio en las vías?

-Debemos ser más conscientes de que esto tiene un impacto a lo largo del tiempo que no se tiene en cuenta. Nadie queda inalterado. Desde hace unos años se le da más importancia, pero queda camino por recorrer porque la sintomatología no aparece necesariamente en el momento agudo sino a lo largo de los meses. Y debemos tener en cuenta el aspecto repetitivo, en personas expuestas de manera continuada a estos acontecimientos.

Cuando recibes el agradecimiento de una madre porque gracias a que alguien habló con su hija, esta quiso lanzarse, esto da sentido al trabajo

No solo debemos ofrecer una primera atención médica y psicológica sino llevar a cabo un seguimiento durante los meses posteriores. Igual que tenemos el Codigo Riesgo Suicidio para las personas con riesgo suicida, no sería atrevido plantear hacer un seguimiento a estas otras personas para comprobar si el incidente ha dejado secuelas.

-¿Cómo impacta psicológicamente este tipo de sucesos en quienes, como explica usted, se tienen que enfrentar a ellos de forma reiterada?

-A veces estas personas pueden estar presentando sintomatología y no atribuirla al incidente. Se podría hacer una pequeña intervención: evaluar, preguntar, ver qué ha cambiado en la persona. Puede hacerse por iniciativa de ella misma. Pero no vivimos en una sociedad en la que, cuando se reconoce un impacto psicológico, todo el mundo tenga la actitud proactiva de acudir a un especialista.

-¿Cómo trabajan los psicólogos del SEM en este primer momento tras un intento de suicidio o un suicidio consumado, para atender a las personas que lo han presenciado?

-El primer paso es comprobar el estado general de la persona y cuáles son sus primeras reacciones. Si se encuentran dentro de un umbral que la persona puede manejar y entender, y no está desbordada, se realiza un pequeño acompañamiento: identificar lo que está sintiendo y poder hablar de ello. Después, se lleva a cabo una tarea psicoeducativa en los días posteriores. Y se pide a la persona que observe si le cuesta dormir o si las imágenes del incidente le provocan ansiedad. Entonces recomendamos que acudan al médico de familia.

-¿Quién cuida al cuidador, a los psicólogos de Emergencias?

-Es un tema que hemos puesto sobre la mesa, no solo como una reivindicación, sino también mediante ideas, proyectos y modelos. Tenemos distintas acciones. Realizamos sesiones informativas con los profesionales en las 24 a 72 horas posteriores a los acontecimientos trágicos, para descargar. Internamente, tenemos un servicio de apoyo inmediato.

-Tienen un programa interno nuevo...

Y acabamos de estrenar un programa de apoyo entre iguales, para psicólogos. Cualquier psicólogo que atiende una situación grave y siente inseguridad, puede pedir apoyo: se escoge a dos compañeros con quienes se sentirá cómodo cuando necesite ayuda. El psicólogo aborda estrategias de autocuidado y llama al compañero una semana después para comprobar si ha puesto en marcha estas estrategias. Cada persona debe asumir un compromiso.

-Hace diez años, probablemente el apoyo a estos psicólogos consistía en recomendarles que se tomaran un whisky...

-O decirle 'veta a casa' o 'quédate parado dos horas'. En general, no se contemplaba nada. Una persona podía asistir a varias reanimaciones que no salían bien y luego irse a casa como si no hubiera pasado nada.

-¿Qué reflexión le genera una decisión tan definitiva como la de querer suicidarse?

-Sobre todo, muchos interrogantes. Te preguntas en qué parte del sistema esa persona no ha recibido la ayuda pertinente o en qué parte de su historia personal no la han acompañado. Y me genera interrogantes sobre el sufrimiento, de una intensidad y una duración ocultas, porque no se llega a esta situación de un día para otro. Si existe la posibilidad -como ocurre en las emergencias- de poder hablar con alguien que quiere suicidarse y que tenga a una persona al lado, eso, por sí mismo, puede tener una gran fuerza para que desestime la idea o vea que existen otras posibilidades. El hecho de que la gente se sienta escuchada es un bálsamo muy potente en estas situaciones.

Ante una conducta suicida, te preguntas en qué parte del sistema esa persona no ha recibido la ayuda pertinente

-Imagino que su trabajo también proporciona vivencias esperanzadoras...

-No vivimos en una sociedad acostumbrada a agradecer los servicios que recibe, pero hay gente que sí lo hace. Cuando recibes el agradecimiento de una madre que dice que, gracias a que alguien habló con su hija, esta desistió y no quiso lanzarse, o que su hija continúa viva gracias a esa conversación y a esa intervención, el mensaje da sentido al trabajo.

Suscríbete para seguir leyendo