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En primera persona

Mia Bescanó, activista de Obertament: "Convivo con una psicosis y el amor no se escapa"

"Muchas veces he dudado de que un proyecto amoroso sólido sea posible en el caso de una persona que vive con psicosis como yo"

"El conocimiento de mi realidad de salud mental me limitaba; me limitaba mi propio autoestigma"

Un abrazo entre dos personas.

Un abrazo entre dos personas. / Dmytro Sheremeta

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Mia Bescanó

Barcelona
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A causa del estigma y de las dificultades propias, muchas veces he dudado de que un proyecto amoroso sólido sea posible en el caso de una persona que vive con psicosis como yo. Debido a mi condición, tengo dudas razonables sobre mí misma. Sin embargo, mi historia demuestra que las limitaciones a menudo se transforman cuando el entorno también aprende a adaptarse.

Voy encontrando mi lugar poco a poco. Conviviendo con el dolor propio de mi condición y con el dolor propio de la vida misma

Ya lo viví en el ámbito académico: terminé una carrera de alta exigencia mientras me ayudaban a gestionar mis limitaciones relacionadas con la percepción. No dudé demasiado de que podría sacármela y, al final, lo conseguí. Pero necesité que la carrera se adaptara a mí, porque en ciertos niveles yo no podía adaptarme a sus demandas.

El espejismo del autoestigma

Lo mismo me ha pasado con el amor de pareja. Llegué a creer que no era para mí, que construir un proyecto junto a otra persona no estaba a mi alcance. Soy consciente de que el estigma muchas veces me ha limitado en cuanto a las oportunidades, y también de que es mucho más difícil que, con mi condición, pueda construir una relación con todo lo que eso implica. La propia percepción de mí misma y el conocimiento de mi realidad de salud mental me limitaban; me limitaba mi propio autoestigma.

Para mi sorpresa, hoy estoy en un muy buen momento, acompañada de una persona que me quiere y que me apoya. Nunca había pensado que podría llegar a alcanzar este nivel de estabilidad en la esfera afectiva.

Pero el camino no es lineal. También me limitan las dificultades de salud mental que han aparecido y que pueden seguir apareciendo. Por desgracia, al principio de la relación empecé a caer en picado, todavía no sé por qué, y tuve un brote psicótico seis meses después de haber empezado este proyecto común.

Quedarse en la tormenta

Eso sí, mi pareja, en lugar de apartarse, se quedó a mi lado. Me visitó durante los ingresos y me acompañó con su escucha durante todo mi proceso de hospital de día, que ha durado más de un año. Es un regalo muy grande. No esperaba algo así; sé que me lo merezco, pero, aun así, todavía no acabo de creérmelo del todo.

Mi pareja, en lugar de apartarse, se quedó a mi lado. Es un regalo muy grande

Ahora mismo me encuentro trabajando en un empleo que me gusta y en un momento de crecimiento personal y profesional en el que me estoy haciendo las preguntas propias de una persona que vive una vida plena. Muchas veces siento que todavía tengo que adaptarme, en algunos aspectos, a un mundo que no siempre quiere tener suficientemente en cuenta mis necesidades y dificultades. Pero, aun así, siento que voy encontrando mi lugar poco a poco. Conviviendo con el dolor propio de mi condición y con el dolor propio de la vida misma, que nunca resulta del todo fácil para nadie.

Un reclamo de dignidad

Ojalá todos estuviéramos mucho más informados sobre estas realidades, como la que me ha tocado vivir a mí y a mis seres queridos. He de decir de manera muy clara que sí: se puede vivir una vida plena con una psicosis; llena de amor, llena de proyectos, llena de vida.

Pero también he de decir que este colectivo necesitamos comprensión y apoyo. Tenemos una gran necesidad de sentirnos aceptados y no rechazados, de que no se nos etiquete como incapaces o violentos, y sobre todo de que tampoco se nos infantilice.

Que no se nos etiquete como incapaces o violentos, y sobre todo de que tampoco se nos infantilice

A nivel personal tengo unas necesidades mayores de apoyo y adaptaciones, solo eso. Porque, exactamente igual que cualquier otra persona, yo también puedo aportar muchas cosas: amor, productividad, felicidad, alegría, compañía e incluso puedo aportar mi apoyo.

Mia Bescanó (pseudónimo), es activista de Obertament

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