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Salud mental y pastillas

Mar Casanovas, farmacéutica: "La mejor manera de retirar un medicamento es evitarlo"

"Muchos psicofármacos se inician bien pero demasiado a menudo no se reevalúan"

"¿Valoramos realmente la tolerancia y dependencia de estos pacientes cuando los cronificamos?"

Mar Casanovas, farmacéutica

Mar Casanovas, farmacéutica / MC

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Fidel Masreal

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Barcelona
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Catalunya y el conjunto de España lideran el ranking de consumo de ansiolíticos. Se trata de un problema de gran magnitud y que conocen directamente los farmacéuticos. En una reciente jornada de debate al respecto de farmacia y salud mental, Mar Casanovas, farmacéutica y profesora de Farmacología en la Universitat de Lleida, ha llamado la atención sobre un problema añadido: los medicamentos de uso limitado en el tiempo que, en la práctica, se siguen recetando durante meses o años. Y su mensaje ha sido contundente: "La mejor deprescripción [el proceso por el que se deja de tomar progresivamente una pastilla] de un fármaco es evitarlo, cada inicio ha de incorporar un plan de finalización del tratamiento".

En lugar de buscar el problema buscamos la solución en el medicamento

Mar Casanovas

— Farmacéutica y profesora de Farmacología en la Universitat de Lleida

Casanovas ha llamado la atención -en su ponencia durante la Jornada Anual de la Sociedad Catalana de Farmacia Cínica, dedicada a la salud mental- sobre los casos en los que no se cumple la pauta y el paciente sigue tomando esa pastilla durante años: "El otro día revisaba un medicamento de una mujer de 78 años que llevaba 22 años con la paroxetina" [un antidepresivo]".

En casos como este, la experta llama la atención sobre cómo a partir de cierta edad hay que fijarse en la fragilidad del paciente, de sus posibles problemas físicos -renales, hepáticos o cardiovasculares-, y también en los adolescentes, mujeres embarazadas o personas con riesgo de suicidio. "No deberíamos cronificarlos", propone. "Cualquier medicamento que se da más tiempo de la duración prevista está cronificándose, sean tres meses, años o décadas"; denuncia.

Fármacos que no se reevalúan

Por ello, esta profesional constata que "muchos psicofármacos se inician bien pero demasiado a menudo no se reevalúan; la deprescripción tiene que ser clínica, progresiva, compartida y registrada". Para ello, recuerda, el farmacéutico clínico aporta una visión global y tiene capacidad de intermediación.

Con esta capacidad es con la que Casanovas pide incorporar "el abordaje biopsicosocial, no solo con el tratamiento farmacológico". Y discernir, ante la demanda creciente de pacientes con malestares psíquicos, "qué es malestar emocional y trastornos adaptativos y, por otra parte, qué son trastornos de salud mental grave".

La pastilla no es la única opción

En este sentido, la farmacéutica, en su ponencia en la jornada de debate, Casanovas describe que estos profesionales siempre se comienza por las medidas farmacológicas: "Si tienes ansiedad quieres una medicación, si tienes insomnio, otra; y podemos ir añadiendo a la lista, con el riesgo de farmacocentralización; en lugar de buscar el problema buscamos la solución en el medicamento".

Muchas veces son problemas laborales, emocionales, de descompensación y el fármaco puede ser necesario pero no es la única respuesta

Mar Casanovas

— Farmacéutica y profesora de Farmacología en la Universitat de Lleida

Casanovas no niega el valor del medicamento cuando es necesario y se hace un seguimiento, "pero debemos evitar la cronificación, pero muchas veces son problemas laborales, emocionales, de descompensación y el fármaco puede ser necesario pero no es la única respuesta y debemos abrir alternativas". Alternativas como el trabajo de los profesionales de Bienestar de los ambulatorios, (los REBEC), la psicoeducación y la prescripción social. "Si el problema es social y relacional, quizás una prescripción social ayuda, y preguntarle al paciente qué hace en sus horas libres; se trata del apoyo comunitario y el abordaje multidisciplinar: médicos, enfermeras, REBEC, trabajadoras sociales...".

Preguntas incómodas

Esta profesional lanza una pregunta: "¿Valoramos realmente la tolerancia y dependencia de estos pacientes cuando los cronificamos, los efectos secundarios, las interacciones, el riesgo acumulado a largo plazo?". Por ello, Casanova apuesta por "evitar inercias de tratamiento" y compartir datos entre profesionales y revisar estos datos.

Esto incluye también revisar la llamada adherencia al tratamiento (hasta qué punto el paciente se toma la pastilla). "El paciente tiene miedo a cuestiones como los efectos secundarios, por esto el seguimiento tiene valor, y debemos acompañarles en las decisiones, porque a nadie le gusta dejar de tomar un medicamento que le funciona y que para él no tiene efectos adversos".

El paciente tiene miedo a cuestiones como los efectos secundarios, por esto debemos acompañarles en las decisiones

Mar Casanovas

— Farmacéutica y profesora de Farmacología en la Universitat de Lleida

Estos efectos se ven claramente en personas mayores: caídas, deterioro cognitivo o patologías diversas en una misma persona, que se detectan al revisar todo lo que están tomando. Se trata de er si la evolución, por ejemplo con los antidepresivos, es a mejor o a peor. Y analizar también los casos de alta complejidad, como las personas que están tratadas con antipsicóticos, o están institucionalizadas. Junto a ello, otra clave: la prevención. "Buscar estrategias -insiste Casanovas- para no iniciar el tratamiento con pastillas" si no es necesario.

Desmedicalizar la vida

Esta profesional apuesta por "desmedicalizar la vida", en lo cual el papel del farmacéutico es determinante. "Las pastillas, solo las necesarias", concluye, convencida de que en salud mental "siempre hace falta una deprescripción de las ansiedades, de las benzodiacepinas individualizada".

No todos los antidepresivos se tienen que retirar, pero sí todos se tienen que reevaluar

Mar Casanovas

— Farmacéutica y profesora de Farmacología en la Universitat de Lleida

Para ello trabaja en un plan en la Catalunya Central para, entre otras cuestiones "retirar y reducir hipnóticos sedantes a personas con insomnio primario, mediante una decisión compartida y un seguimiento, midiendo el tratamiento y, en especial, viendo las causas de la falta de sueño. "A la gente le gusta que le preguntes por el motivo, por las causas, sobre todo emocionales; en una ocasión el problema de un señor para dormir era que tenía al lado una pista de pádel". La consecuencia, añade, es que en ocasiones se ven capaz de tomar menos medicación mientras se refuerza su autonomía y confianza. Y lo mismo con los antidepresivos: "No todos se tienen que retirar, pero sí todos se han de reevaluar".

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