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Informe sobre malestar emocional

Cristina Cabañas, Fundació Ajuda i Esperança: "Escuchar se ha convertido en un acto revolucionario"

El 58% de las personas atendidas en el Teléfono de la Esperanza viven solas

“No compramos el discurso de que las generaciones jóvenes son de cristal”, defiende el sociólogo Aman Malik

Una persona mayor mirando al mar

Una persona mayor mirando al mar / Europa Press

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Marc Darriba

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Barcelona
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Las conversaciones que llegan a los servicios de Esperança en línia no hablan solo de malestar emocional. También hablan de vivienda, pobreza, soledad, género, vínculos débiles y falta de espacios donde poder decir que uno no está bien antes de llegar al límite. Una parte importante del sufrimiento psíquico no nace solo dentro de las personas, sino en las condiciones sociales, económicas y comunitarias en las que viven.

Pedir ayuda también habla de desigualdad

La soledad no siempre aparece como el motivo principal de una llamada o de un mensaje, pero atraviesa buena parte del malestar que llega a los servicios de Esperança en línia. El 80,63% de las personas atendidas en las líneas de prevención de conductas suicidas viven solas. En el Teléfono de la Esperanza, este porcentaje es del 58%. La entidad atendió 52.043 comunicaciones durante 2025.

Defendemos un modelo accesible, preventivo, comunitario y cercano

Cristiana Cabañas

— Presidenta de la Fundació Ajuda i Esperança

El aumento de conversaciones muestra hasta qué punto el sufrimiento psíquico puede estar vinculado a condiciones materiales de vida, como el acceso a la vivienda, la precariedad, la pobreza o la falta de red. “Deberían incluirse más problemáticas en los servicios para poder detectarlas, porque a lo mejor se están identificando como problemas de salud mental problemáticas que quizás son de acceso a la vivienda”, apunta Aman Malik, sociólogo responsable del Observatorio.

Nunca nos habíamos encontrado con jóvenes que manifiesten tan fuertemente que se sienten solos

Agustí Bonifacio

— Trabajador social y miembro de la comisión de salud mental del Col·legi de Treball Social de Catalunya

Malik también rechaza una lectura generacional que atribuya el malestar juvenil a una supuesta fragilidad. “No compramos el discurso de que al final las generaciones jóvenes son de cristal”, defiende.

La presidenta de la fundación, Cristina Cabañas, resumió esta labor con una frase: “Escuchar se ha convertido en un acto revolucionario”. Navarro lo concreta en la necesidad de “cuidar a los cuidadores y ofrecer herramientas a los profesionales”, porque el bienestar de quien acompaña es, dice, “clave para garantizar una atención de calidad”. Por eso, la fundación defiende un modelo “accesible, preventivo, comunitario y cercano” que sostenga también las redes que hacen posible esta escucha.

Un 70-80% de las problemáticas de salud mental recaen en factores del ámbito político, social y económico

Laia Arnal

— Directora del Pacte Nacional de Salut Mental

Laia Arnal, directora del Pacte Nacional de Salut Mental, recuerda que “un 70-80% de las problemáticas de salud mental y del bienestar emocional recaen en factores que precisamente no son biológicos, no son médicos, sino del ámbito político, social y económico”. La salud mental, por tanto, también se juega en las condiciones que permiten —o impiden— vivir con estabilidad, vínculos y futuro.

Barcelona 16/03/2026 Entrevista a la nueva directora del Pacte Nacional per la Salut Mental del Govern de la Generalitat, Laia Arnal. En el Palau de la Generalitat. Fotografía de Ferran Nadeu

Laia Arnal, directora del Pacte Nacional per la Salut Mental. / Ferran Nadeu / EPC

Hombres que callan hasta que el límite

En el conjunto de comunicaciones atendidas por Esperança en línia, las mujeres representan el 67,2%, pero esta distancia se reduce cuando se trata de la prevención del suicidio: el 54,81% de las personas atendidas son mujeres y el 45%, hombres. Los datos sugieren que muchos hombres llegan menos a los espacios generales de escucha emocional, pero aparecen con más fuerza cuando el sufrimiento ya es más grave. La entidad señala que hay que seguir trabajando la educación emocional masculina y la prevención a largo plazo.

“Se constata que los hombres, en cuanto a determinadas actividades preventivas, hacen menos que las mujeres”, apunta Aina Plaza, directora general de Planificación en Salud. Según Plaza, este trabajo debe pasar por espacios que no siempre son sanitarios. Por eso defendió hacer “una alianza con los activos comunitarios” porque hay realidades a las que el sistema sanitario “es imposible que llegue”.

Jóvenes solos en un mundo hiperconectado

Entre adolescentes y jóvenes, las problemáticas más frecuentes aparecen los problemas relacionales, la soledad no deseada y los estados depresivos, con 36 casos en los que se temió por la salud o la seguridad de la persona atendida.

Nunca nos habíamos encontrado con jóvenes que manifiesten tan fuertemente que se sienten solos”, señaló Agustí Bonifacio, trabajador social y miembro de la comisión de salud mental del Col·legi de Treball Social de Catalunya. Marta Villanueva, concejala de salud, advirtió que “aunque estamos hiperconectados”, a menudo los dispositivos electrónicos y las redes sociales “nos desconectan y nos aíslan”.

Cuidar a quien escucha

El aumento de la demanda de escucha también pone el foco en las personas que sostienen estas conversaciones. Durante 2025, los servicios de Esperança en línia activaron los equipos de emergencia en 80 ocasiones y permitieron efectuar 21 'rescates'. Detrás de estas cifras hay personas en situación de sufrimiento extremo, pero también voluntarios que deben acompañarlas mientras se activan los protocolos.

Nekane Navarro, directora general de la Fundació Ajuda i Esperança, explica que la entidad ha querido que, “así como nosotros damos apoyo a otras personas, también lo tuvieran los voluntarios”, con un servicio externo que les permita hablar “con tranquilidad” y con confidencialidad.

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