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El artículo de Salut Mental Catalunya

Abel Carrasco, activista en salud mental: "Parece que ser 'normal' no encaja en nuestro colectivo"

"Nos queda mucho trabajo de divulgación para ampliar la visión que tenemos sobre nosotros mismos"

"Somos diferentes incluso en cómo vivimos el trastorno"

Los participantes en la jornada de SMC en Tàrrega

Los participantes en la jornada de SMC en Tàrrega / F.M.

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Abel Carrasco Parras

Tortosa
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Mucho se ha hablado del estigma que sufrimos socialmente las personas con diagnósticos de salud mental. Parece un mal histórico, endémico y de difícil solución. Enfrentarse diariamente al rechazo social, laboral e incluso institucional ya debería ser suficiente señal de alarma en una sociedad donde esta problemática, la de la falta de salud mental, se hace cada vez más evidente. Solo recordar un dato: una de cada cuatro personas tendrá problemas de salud mental a lo largo de su vida.

No voy a incidir en lo que, de alguna manera, casi todos hemos escuchado del testimonio de personas que padecen estos trastornos y se enfrentan a esos tabús sociales. Querría hablar del otro estigma. Del silencioso, del que no se ve y del que se disfraza de halago. Personalmente, sufro un trastorno crónico, pero hoy en día puedo decir que me siento equilibrado y feliz. Ello me ha llevado al activismo y a formar parte de colectivos que trabajan a favor de los derechos básicos de las personas con situaciones parecidas a la mía.

Cuestionan la veracidad de mi mensaje por no dar el supuesto perfil de persona con trastorno

Hoy por hoy, me siento bien, llevando una vida estable, en la que trato de aportar a los demás todo lo aprendido con mi experiencia. Y aunque pueda sonar paradójico, esto a veces me ha supuesto un problema a la hora de ejercer como activista: ser “normal”, funcional y una persona de valor que puede comunicarse con cierta soltura de ideas, parece ser que no encaja dentro del colectivo.

El hecho de poder comunicarme adecuadamente, con claridad, de manera concisa, alegre y con una vestimenta adecuada para hacer, por ejemplo, un comunicado apropiado, no debe restar credibilidad a mi mensaje y realidad. A pesar de ello, a menudo recibo 'inputs' que, entre bromas, cuestionan la veracidad de mi mensaje por no dar el supuesto perfil de persona con trastorno.

¿Debemos tener un perfil concreto?

Y yo me pregunto: ¿Es que debemos tener un perfil concreto? ¿La realidad de quien ha sufrido un trastorno de salud mental o se dedica al activismo tiene que ser alguna en específico? En mi opinión, esta creencia no hace otra cosa que potenciar el estigma y autoestigma en salud mental.

Desde el colectivo, estamos muy concienciados sobre la lucha contra los prejuicios y el estigma. Las realidades de quienes estamos involucrados en primera persona en el activismo son plurales y diversas. Cuestionar el mensaje de alguien porque no tiene el perfil que esperamos de una persona con trastorno mental, no deja de ser otro tipo de discriminación.

No creo que exista un perfil de enfermo. Ni creo ni que nos debamos considerar enfermos, más bien personas con dificultades

Así que nos queda mucho trabajo de divulgación, incluso dentro de nuestro colectivo, para ampliar la visión que tenemos sobre nosotros mismos. Me siento orgulloso de ser como soy, de haber vivido lo que he vivido y de poder ayudar a otra gente desde mi experiencia y recuperación. 

Sé que los comentarios no tienen maldad y se hacen entre bromas, pero la frase “es que no lo parece” denota que aún hay mucho camino por recorrer. No creo que exista un perfil de enfermo. Ni creo ni que nos debamos considerar enfermos, más bien personas con dificultades, como tantas otras, que viven procesos distintos. Tratemos de continuar sensibilizando para enseñar que somos diferentes incluso en cómo vivimos el trastorno y que todos somos fruto de nuestras vivencias.  Continuemos en positivo luchando a favor de un mundo más empático, donde caben múltiples realidades.

Abel Carrasco Parras, presidente de Associació Familiars Salut Mental Terres de l'Ebre (FSMTE) y miembro de la junta de la Federació Salut Mental Catalunya.

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