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Reivindicación social

Los profesionales del tercer sector denuncian falta de apoyo psicológico: "Deberíamos tener terapia gratuita"

Entre el 45% y el 70% de las trabajadoras sociales presentan niveles moderados o elevados de 'burnout'

Mejorar la estabilidad laboral y el sueldo, y la conciliación con la vida familiar, claves para el bienestar del colectivo

Imagen de las jornadas de ECAS 'Qui cuida qui acompanya professionalment la vulnerabilitat?' en Girona.

Imagen de las jornadas de ECAS 'Qui cuida qui acompanya professionalment la vulnerabilitat?' en Girona. / ECAS

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Fidel Masreal

Fidel Masreal

Girona
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Una jornada de trabajo en Girona para debatir sobre quien cuida al cuidador ha hecho aflorar el malestar de los profesionales -mayoritariamente mujeres- que trabajan en atención directa a personas vulnerables. "Todas las personas que trabajamos con personas deberían tener terapia gratuita", ha afirmado una de las ponentes, Marina Valladares, de la fundació SERGI. El conjunto de las intervenciones se ha centrado en reclamar mayor atención emocional a estos profesionales que tratan a diario con vivencias humanas extremas. Entidades de apoyo como la Fundació Galatea constatan, con datos, que la atención psicológica a personas vinculadas con la salud se ha multiplicado tras la pandemia.

Los profesionales, convocados por las Entitats Catalanes d'Acció Social (ECAS), han reclamado mejores condiciones laborales, también, y explicaron que en la actualidad son las propias organizaciones no gubernamentales las que llevan a cabo, internamente, tareas de apoyo psicoterapéutico y de cuidado a las profesionales mediante sesiones específicas o unidades creadas expresamente.

Hay más sensibilidad pero queda mucho camino para tener esta dimensión integrada

Coral Fernández

— Fundació Galatea

Valladares considera que "el reto es hacer esto de forma estructural y que no depende de la buena voluntad, que quede como algo definitivo". "Tenemos que hacer mucha pedagogía porque esto es una realidad en todas partes", corrobora Helena Rodríguez, en nombre de Suara, una de las entidades de más dimensión en el sector.

Una de las cuestiones que ha aflorado en los debates es la precariedad laboral y las rotaciones de personal. Ciertas entidades evitan contrataciones muy parciales o por poco tiempo. Otra tarea pendiente es la de la conciliación de la vida laboral y familiar. Suara dispone de un espacio interno, llamado 'Benestarum', una plataforma online de bienestar para cuidar emocionalmente a los trabajadores de la entidad.

Autorresponsabilidad

Para Valladares una dimensión de estos cuidados a los profesionales es el propio autocuidado, "pero no nos quedemos en esta, porque tendemos a responsabilizarnos". Las otras dos vertientes son la estructura a la que pertenece el profesional y la de la presión externa. "La confianza es un aspecto clave, y se trata de generar entornos seguros para que esta confianza se dé, y no solo desde declaraciones de principios y bla, bla, bla, sino pasando a la acción", añade esta profesional en relación con cómo cuidar al cuidador.

La confianza es un aspecto clave, se trata de generar entornos seguros para que esta confianza se dé

Marina Valladares

— Fundació SERGI

Desde la administración, la representante de DipSalut -el organismo de salud pública de la Diputació de Girona-, Silvia Oliveras, también apuesta por contratar de forma plurianual los servicios con estas entidades para disponer de más estabilidad laboral. Oliveras explica que tampoco es fácil hacer aflorar estos malestares en las oenegés e incluso en la DipSalut: "No es fácil que se incorpore una persona de fuera que empiece a trabajar con las heridas y las mochilas; estamos aprendiendo a resolver los conflictos de forma diferente, a relacionarnos de forma distinta, es un proceso".

La magnitud del problema

Coral Fernández, gerente de Galatea, que ofrece apoyo psicológico a profesionales, constata que la mayor parte de los malestares tienen que ver en este ámbito con el trabajo: ambiente laboral, sobrecarga, turnos, problemas relacionales y falta de recursos. La diferencia entre los datos previos y posteriores al covid es notabilísima. Por ejemplo, entre los trabajadores sociales, el porcentaje que considera que su salud mental es regular o mala ha pasado del 12% antes de la pandemia, al 27% en julio del 2020 y al 34% en otoño del 2021.

Burnout elevado

Entre el 45% y el 70% de las trabajadoras sociales presentan niveles moderados o elevados de 'burnout'. Un 57% muestran un desgaste emocional alto, el 62% también tienen actitudes de despersonalización y un 20% tenía sentimientos de baja realización personal en su trabajo.

Galatea trabaja no solo en atención a personas con problemas psicológicos y emocionales sino en talleres preventivos con las organizaciones. "Hay más sensibilidad pero queda mucho camino para tener esta dimensión integrada", ha explicado Fernández. En datos más que elocuentes, esta entidad sin ánimo de lucro atendió a 5300 profesionales antes de la pandemia. Tras el covid, en solo 5 años, los atendidos han sido 19.500. La eficacia terapéutica de estas intervenciones ha significado que tras ellas los indicadores de bienestar subjetivo, síntomas, funcionamiento general y riesgo bajan significativamente. Los profesionales con más casos de autopercepción negativa registrados por Galatea son las enfermeras y los trabajadores sociales, seguidos de médicos, farmacéuticos y veterinarios.

Sin embargo, diversos profesionales de atención directa a personas vulnerables pero no vinculados a ningún colegio profesional médico se quejan de que este apoyo psicológico no les llega todavía. Fernández admite que la financiación pública que recibe su entidad es "insuficiente".

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