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Salud mental y educación

Judit Argüera, maestra diagnosticada con autismo: "Los niños están preparados. ¿Lo está la comunidad educativa?, ¿lo están los padres?"

"Si alguien cuestionara que sea profesora le daría información, el desconocimiento genera rechazo"

"Somos profundos, nos focalizamos mucho en los temas, y tenemos una resolución de las cosas muy diferentes"

"Los niños reciben con curiosidad y de forma auténtica cualquier acción para promover la diversidad"

Judit Argüera, maestra de educación primaria, tras la entrevista, en Martorell.

Judit Argüera, maestra de educación primaria, tras la entrevista, en Martorell. / Zowy Voeten / EPC

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Fidel Masreal

Fidel Masreal

Barcelona
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Tiene 28 años, es maestra de educación primaria, esa era y es su vocación. Ejerce en Sant Esteve de Sesrovires, y se dedica a la educación especial. Hace unos años le diagnosticaron un TEA (Trastorno del Espectro Autista) de grado 1. Es la primera vez que habla públicamente de ello y lo hace con la firme voluntad de normalizar los trastornos. Para ello ha escrito también un compendio de cuentos ("Dins l'escola, 14 contes inclusius", "En la escuela, 14 cuentos inclusivos") sobre niños con dificultades neurológicas o psicológicas y lo presentará en breve. No esconde sus limitaciones pero nos explica que, lejos de ser un motivo de discriminación, deberían ser un motivo de atención y de aprendizaje para los llamados cerebros neurotípicos.

-¿Cómo surgió la idea de escribir estos cuentos?

-La necesidad de ofrecer a los niños información escrita en su lenguaje sobre la manera de ser, de hacer, de vivir y convivir con menores neurodivergentes y otras casuísticas respecto a necesidades especiales. No encontraba los recursos para ofrecerles este conocimiento y pensé que podría contribuir yo de forma didáctica escribiendo cuentos en los que ellos y ellas son los protagonistas. Lo hago con un lenguaje sencillo y con metáforas visuales.

-¿Cómo actúan los niños pequeños respecto a la diferencia, a la neurodivergencia?

-Cuando intervengo y pongo en marcha alguna acción para promover la diversidad, lo reciben primero con curiosidad y después de forma muy auténtica y positiva.

-¿Entienden la diversidad mejor de lo que creemos?

-Creo que sí, porque todo es nuevo para ellos, todo es un descubrimiento, son una esponja.

-Además, seguro que en clase hay niños y niñas con necesidades especiales...

-Sí, conviven con ello a diario. La escuela es una pequeña sociedad. Van probando, van intentando buscar su identidad. Convivir con esta diversidad les hace ver que es extrapolable a la sociedad real en general.

La escuela es una pequeña sociedad. Convivir con esta diversidad les hace ver que es extrapolable a la sociedad real en general

Allí tienen la libertad de hacer preguntas. A partir de esa curiosidad, a nosotros nos es mucho más fácil dar la información.

Martorell. 28/04/2026 Sociedad. Entrevista a Judit Argüera, maestra de educación primaria y educación especial, diagnosticada con TEA (trastorno del espectro autista), para un reportaje sobre la realidad de las personas con este diagnóstico en el ámbito laboral. En la imagen también, Eloísa Román, médica psiquiatra. Foto: Zowy Voeten / El Periódico

Judit Argüera, maestra de educación primaria. / Zowy Voeten / EPC

-¿Cómo ha influido en tu vida tener un diagnóstico de TEA?

-Cuando digo que soy autista, esto hace que muchas personas reciban mis intolerancias con menos impacto.

-¿Qué intolerancias tienes?

-Sobre todo a nivel sensorial y auditivo. Me afecta mucho la luz blanca o cuando hay muchos sonidos al mismo tiempo, aunque sean flojos.

-Entiendo que el origen de tu diagnóstico es el malestar...

-Yo tenía episodios muy fuertes de ansiedad y creía que era estrés laboral. Me di cuenta de que había algo que me hacía no progresar. Tener contacto con niñas con autismo me hizo dar cuenta de que yo compartía muchas características con ellas. Cogí la baja laboral. En un centro me diagnosticaron y ahora hago el tratamiento aquí en el centro de salud mental.

-Aparte de las dificultades auditivas, qué otras limitaciones notas...

-Las interacciones sociales, la rigidez en algunas ideas, el sentido incansable de justicia en muchas acciones o la literalidad del lenguaje.

Mis limitaciones son las interacciones sociales, la rigidez en algunas ideas, el sentido incansable de justicia en muchas acciones o la literalidad del lenguaje

-Esto de la literalidad puede ser chocante a mucha gente...

-Soy capaz de descodificar la ironía, el sarcasmo, los dobles sentidos, pero en un primer momento pienso de forma literal, y descodificar este jeroglífico comporta tiempo. Mi pareja usó la expresión 'tengo una cosa en la cabeza...' y yo le miraba la cabeza por ver si tenía algo físico [ríe].

-¿Cómo reaccionaron tus padres con el diagnóstico?

-Mi padre conectó mucho y se culpaba mucho por haberme exigido ciertas cosas. No quería que yo sufriera lo que él ha sufrido. Él se hizo también el diagnóstico y está en tratamiento. Mi madre no se lo creía porque me había sacado una carrera. No tiene nada que ver, el TEA tiene que ver con mi manera de procesar y relacionarme con el mundo. Y con ella hemos descodificado mi infancia, le he dado toda la información y ha abierto la mente.

Mi madre no se lo creía porque me había sacado una carrera. No tiene nada que ver

-¿Has pensado en si tus hijos -si los tienes- tendrán el diagnóstico, tras el tuyo y el de tu padre?

-Sí, y mi novio también lo tiene. Es que entre nosotros nos juntamos [ríe]. Y sí, quiero tener hijos. Este tema no me condicionará. Siempre es más fácil desde la lejanía ofrecer el apoyo, como hago yo con ciertas familias. Tengo la frialdad de mantenerme en modo profesional. Cuando sea madre y me pase, intentaré hacerlo de la mejor manera.

-¿Has sufrido discriminación?

-He recibido reacciones desagradables, con o sin mala intención. A veces tengo bloqueos en las conversaciones o digo cosas muy directas. Y cuando pasa esto, hay un rechazo, a veces sutil.

A veces tengo bloqueos en las conversaciones o digo cosas muy directas. Y cuando pasa esto, hay un rechazo

-¿Eres rígida en tus convicciones?

-Sí, mucho. Y no solo en ideologías, también puede ser la mínima tontería. Intento ser más asertiva pero hay algo dentro de mí que me genera malestar, a veces incluso físico.

-¿Has hablado con tus alumnos al respecto de tu autismo?

-Todavía no. Lo quiero compartir, en un momento que sea oportuno. Creo que sí están preparados. ¿Lo está la comunidad educativa, lo están los padres?

-Imaginemos que cuando aparezca esta entrevista un padre o una madre diga que no quiere que su hijo o hija tenga una maestra autista... ¿Te imaginas esta pregunta?

-Sí, y si sucede intentaría dar información, porque el desconocimiento muchas veces provoca rechazo. Por ejemplo, ideas como que no tendré empatía con sus hijos. Yo sí tengo empatía.

-¿Qué pedirías a la sociedad sobre el TEA?

-Les intentaría hacer ver que el mundo necesita dar cabida a los cerebros de personas neurodivergentes, porque el enriquecimiento sería muy bestia. Ha de haber cerebros neurotípicos y también dar cabida a los cerebros autistas porque somos profundos, nos focalizamos mucho en los temas, y tenemos una resolución de las cosas muy diferentes.

-¿Que haya maestras y maestros neurodivergentes ha de formar parte de la normalidad?

-Sí, y mi equipo sabe que tengo autismo y que a veces necesitaré ir al despacho y decir que me siento nerviosa, por ejemplo.

-¿Qué le dirías a las familias con niños a los que se diagnostica un TEA?

-Que se lo tomen con calma, que no sentencien, que si hijo no tiene por qué ser igual que otro niño con autismo. Hay tantos tipos de autismo como personas autistas.

-¿Haces broma con tu autismo, cabe el humor negro?

-Cabe y lo utilizo mucho porque me ayuda a superar cosas.

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