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Derecho a la muerte digna

Los psiquiatras, ante la eutanasia de Noelia: "El sufrimento psíquico es equiparable a cualquier otro, o incluso peor"

Destacados profesionales de la salud mental recuerdan que la ley de la eutanasia es muy garantista y defienden el derecho a una muerte digna, sin discriminaciones, de estos enfermos con dolor crónico e incurable

Víctor Perez, Hospital del Mar: "Si no se hubiera intentado todo lo posible, la comisión de muerte digna no hubiera aprobado el caso"

Eduard Vieta, Hospital Clínic: "Veo bien que no se discrimine a los enfermos mentales en estos casos, tan escasos, que están justificados"

Narcís Cardoner, Hospital de Sant Pau: "Deben tener los mismos derechos, pero a mi me hace sentir frustrado, hay un fracaso como sociedad"

Noelia será la persona más joven en recibir la eutanasia en España y la sexta paciente psiquiátrica catalana que acceda a la muerte digna

Solo el 1,38% de las eutanasias aprobadas en Catalunya corresponden a enfermos psiquiátricos

Noelia, en su entrevista en 'Y Ahora Sonsoles'

Noelia, en su entrevista en 'Y Ahora Sonsoles' / ANTENA 3

Fidel Masreal

Fidel Masreal

Barcelona
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La ley española de eutanasia, aprobada hace cinco años, es muy clara: quien se encuentra ante un "padecimiento grave, crónico e imposibilitante o de enfermedad grave e incurable causante de un sufrimiento físico o psíquico intolerable" tiene derecho a solicitar la muerte digna, que pasará por una comisión evaluadora -la Comissió de Garantia i Avaluació de Catalunya en el caso catalán-. Psiquiatras de prestigio como los jefes de psiquiatría de los hospitales de Sant Pau y del Clínic y el director del Hospital del Mar -Narcís Cardoner, Eduard Vieta y Víctor Pérez respectivamente- consultados por EL PERIÓDICO avalan claramente que casos como el de Noelia se basan en una ley garantista y advierten de que el "sufrimiento psíquico es comparable, e incluso superior, a cualquier otro. Como expresa Vieta: "Que no se discrimine a los enfermos mentales en estos casos, tan escasos pero ciertos, en que está justificada la eutanasia". O, en palabras de Pérez, una persona con un problema mental que no hemos conseguido solucionar en diez años tiene tanto derecho a la eutanasia como una persona con un problema oncológico". Cardoner añade: "Has de darle al sufrimiento de una patología psiquiátrica tanto valor como el de cualquier otra".

Socialmente, admite Vieta, cuesta entender que el sufrimiento psíquico sea un motivo tan cierto como el físico (una enfermedad terminal, una discapacidad grave, un trastorno neuronal) a la hora de pedir morir. "El sufrimiento psíquico no siempre es visible externamente; además, la gente no quiere expresarlo ante los demás y puede disimular; pero el sufrmiento psíquico comporta una muy mala calidad de vida".

El sufrimiento psíquico no siempre es visible externamente; además, la gente no quiere expresarlo ante los demás

Eduard Vieta

— Jefe de Psiquiatría del Hospital Clínic

Abunda en ello Pérez, diferenciando entre lo que es el deseo de suicidarse en una fase aguda concreta de una depresión y lo que es una eutanasia: "A diferencia de la eutanasia, el suicidio es una solución definitiva a un problema provisional al que hay que buscar remedio; cuando el problema es definitivo y no tiene solución, y los médicos hemos llegado a decir 'de aquí ya no puedo pasar', entonces los enfermos tienen derecho" a pedir la eutanasia.

Una ley garantista

Los tres profesionales subrayan que la comisión de expertos que decide en cada caso tiene mecanismos garantistas, es decir, de extrema prudencia. "La decisión no es automática y te puedo asegurar que es una de las comisiones más duras que he visto, porque te la juegas". El porcentaje de eutanasias concedidas por motivaciones psíquicas a penas supone algo más del 1% de las que se llevan a cabo. "Un aspecto clave de la ley -describe Vieta- es que el sufrimiento se mantenga en el tiempo y el deseo de morir también, y que no haya tratamiento". Es más, este profesional considera que España tiene una ley más garantista que la de otros países de nuestro entorno como Bélgica y Holanda.

"Cuando el problema es definitivo y no tiene solución, y los médicos decimos 'de aquí ya no puedo pasar', los enfermos tienen derecho a pedir la eutanasia"

Víctor Pérez

— Director del Hospital del Mar

Cardoner insiste en que es determinante que exista ese sufrimiento persistente, pérdida de autonomía y, el más complicado, que la decisión sea proporcionada. "¿Había alternativas proporcionales? ¿Se han hecho todos los tratamientos que podían ser efectivos? Siempre puede existir la sensación de que se podría haber hecho algo que no se ha hecho y desde la psiquiatría tenemos la idea de que intervenciones que en un momento no son útiles, lo pueden ser en el futuro". Este profesional admite su frustración ante estos casos pese a que tiene claro que "si existe una situación cronificada y, de forma razonada y reflexiva, aparece esta idea, has de darle tanto valor a una patología psiquiátrica como a cualquier otra". "A mí me hace pensar en un fracaso como sociedad, el de no poder dar esta respuesta de forma adecuada".

"Siempre puede existir la sensación de que se podría haber hecho algo que no se ha hecho"

Narcís Cardoner

— Jefe de Psiquiatría de Sant Pau

Por ello, Cardoner pide hilar muy fino a la hora de conceder una eutanasia de estas características. "La gente de la comisión de eutanasia díria que no pero yo, desde mi profesión, creo que se debe reflexionar mucho más en los casos de salud mental, porque tienen una complejidad extra; puedo hacer un informe favorable pero con la sensación de fracaso". La decisión tiene que ver también con mantener el sufrimiento en el tiempo por un nuevo tratamiento que puede ser igual de inútil que los anteriores. "Hay personas que dicen 'no puedo seguir esperando y seguir fracasando con diferentes tratamientos'", explica.

Derecho a la eutanasia y a la protección de la infancia

Iria Domínguez, psiquiatra y presidenta de la Asociación Catalana de Profesionales de Salud Mental (ACPSM) admite que se trata de una cuestión éticamente compleja, coincide con que la eutanasia es un derecho, pero también llama la atención a "otros derechos no siempre respetados, como la protección a la infancia, o el derecho a una prestacion que te garantice la independencia económica". Domínguez invita a la reflexión sobre si la mirada "reduccionista" del sufrimiento, basada solo en un diagnóstico de salud mental que no tiene cura, "puede generar más sufrimiento".

Hay que respetar el derecho a la eutanasia, pero a veces entra en contradicción con derechos no respetados como el de la protección de la infancia

Iria Domínguez

— Psiquiatra y presidenta de la Asociación Catalana de Profesionales de Salud Mental

En cambio, Pérez sostiene que "existen personas con depresiones crónicas cuyos síntomas no consigues hacer remitir, o trastornos de personalidad -Noelia padece un trastorno límite de personalidad- o de conducta alimentaria...es un porcentaje pequeño que, pese a hacer lo que está en nuestras manos, no consigue mejorar y han de tener derecho a pedir la eutanasia".

Los expertos sí plantean la necesidad de desarrollar estándares de actuación sobre los criterios de irreversibilidad, de evaluación del suicidio y de la capacidad y vulnerabilidad de los solicitantes

Los profesionales coinciden en subrayar que en salud mental, la mayoría de los trastornos consiguen tratarse y lograr como mínimo una cierta estabilidad o bien la remisión de los síntomas. "Las tendencias terapéuticas ayudan a la inmensa mayoría", explica Pérez. "Muchas veces hay solución -comparte Vieta- y siempre se ofrecen alternativas; solo en casos extremos se ha de admitir la voluntad de las personas afectadas, que es más importante que la de sus padres, familiares o personas de cualquier ideología".

Aval de los mayores expertos

En el congreso estatal de Psiquiatría celebrado el pasado año, dos de los mayores expertos en la materia dedicaron su ponencia a la cuestión de la eutanasia por motivos psíquicos con una conclusión rotunda: la ley es robusta y garantista. José Antonio Seoane y Blanca Morera, catedrático de Filosofía del Derecho y miembro del Comité de Bioética; y presidenta de la Sociedad Española de Psiquiatría Legal, respectivamente, sí reclamaron precisar los criterios de aplicación. Pero, coincidiendo con lo expresado por Eduard Vieta, reivindicaron que se trate en plano de igualdad y no discriminación al sufrimiento psiquiátrico respecto al físico. "No se debe excluir de forma generalizada ni a priori de la ley a personas con trastornos mentales", apunta Seoane.

"No se debe excluir de forma generalizada ni a priori de la ley a personas con trastornos mentales"

José Antonio Seoane, catedrático de Filosofía del Derecho y miembro del Comité de Bioética

Frente a las dudas que pueda generar la evaluación de la comisión de expertos a la hora de avalar o no cada caso, Morera fue tajante: "Si yo no soy capaz de valorar en la mayor parte de los pacientes el pronóstico de la enfermedad, tras años de experiencia, me tengo que ir a casa ya directamente". Dicho ello, Morera -como Cardoner- reclama "desarrollar estándares de actuación respecto a los grandes problemas que se plantean, sobre los criterios de irreversibilidad, de evaluación del suicidio y de la capacidad y vulnerabilidad" de los solicitantes.

El riesgo de la clandestinidad

El riesgo de no dar salida a estas personas con voluntad de morir es que se acaben produciendo suicidios al margen de la ley de la eutanasia. "Sería una crueldad que tengan que hacerlo así -apunta Vieta- y, por tanto, la ley lo ampara y prevé hacerlo en casos excepcionales, y son decisiones compartidas entre mucha gente".

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