Entrevista | Oriol Mitjà Médico e investigador especializado en enfermedades infecciosas
Oriol Mitjà: "La depresión no es dejadez, ni pereza. Es un dolor que te quita las ganas de vivir"
"Tras pasar dolor, pérdidas, deseos incomprendidos, tienes más perspectiva de que te puedes tomar la vida de otra manera"
"En mi infancia hubo burla y humillación. Interpretaba que yo era defectuoso y que tenía que cambiar"

Oriol Mitjà, tras la entrevista, en Barcelona. / Pau Gracià / EPC

El epidemiólogo Oriol Mitjà es conocido por ser una de las voces más firmes y críticas sobre la gestión de la pandemia. Pero debajo del personaje existe un hombre con una infancia difícil, una personalidad obsesiva, diversos trastornos y varias depresiones. Lo ha explicado en el libro 'On neix la llum' ('Donde nace la luz'), con el objetivo de demostrar que este trastorno que nos puede abrazar a todos por muy expertos, reputados y autoexigentes que seamos. O precisamente por ello.
-¿Cómo te tomas la vida, tras las depresiones que has sufrido, en especial respecto a tu gran autoexigencia y tus obsesiones?
-Ha madurado. He tomado conciencia de todo el mal que me estaban haciendo una serie de ideas preconcebidas y una manera de entender el mundo, que me destruían por dentro...
-Te destruían...
-Sí, sí.
Tenía ideas preconcebidas y una manera de entender el mundo que me destruían por dentro
-Estabas con tu pareja en un lugar paradisíaco y seguías con las ganas de encender el ordenador... Supongo que esto lo vivías como un conflicto interior...
-Es un engaño mental que llega hasta la incapacidad de gozar de unas vacaciones, de un fin de semana, muy pendiente de lo que los otros desean de mí, necesitan de mí, y muy poco pendiente de lo que necesito yo.
-Y esto ha cambiado...
-Al menos me he dado cuenta de que existe, a base de viajes a las tinieblas, de comprender la fragilidad humana. El sufrimiento te da perspectiva. Tras pasar dolor, pérdidas, deseos incomprendidos, tienes más perspectiva de que la vida es feroz y de que te la puedes tomar de otra manera. Poder pensar desde esta otra mirada no significa que desaparezcan tus cicatrices, pero puedes tomar decisiones de forma diferente.
-¿Hasta qué punto esa infancia en la que te sentías diferente, te hicieron bullying y te llamaron 'marica', ha influido en tus depresiones en la edad adulta?
-No lo sé. En mi infancia hubo burla y humillación. Interpretaba que yo era defectuoso y que tenía que cambiar. Buscas que el otro te quiera en su grupo. La presión autoimpuesta de la autoexigencia se acaba convirtiendo en una fuente de ansiedad, de angustia, de no poder vivir. Esto seguro que predispone a la fatiga física y mental y seguro que predispone.
La presión autoimpuesta de la autoexigencia se acaba convirtiendo en una fuente de ansiedad, de angustia, de no poder vivir
-Y esto desarrolla una depresión posterior o no...
-O a veces es tristeza, ansiedad, trastorno alimentario. Cada cual lo desarrolla de una manera...
-En el libro hablas de la depresión de tu madre, que te tocó siendo adolescente. Hablas de aprender a amarla en la ausencia...
-Cuando llegaba a casa, la casa siempre estaba apagada y sin luz y mi madre estaba en la cama. Lo pasaba mal y yo lo pasaba mal también por verla así. Duró muchos años y se acumulaba la tristeza y la tristeza la llevábamos los demás. Yo la quería y la quiero hasta el infinito, es mi madre... pero durante la infancia me faltó ese paraguas que ella no me podía dar. Es eso de llegar a casa después de que se rían de ti y te dijera 'eres el niño más bonito del mundo'. Ella no podía.
Durante la infancia me faltó ese paraguas que mi madre no me podía dar
-¿Qué le dirías a alguien que conviva con un hijo, una pareja o una madre con depresión?
-Les diría algo que no entendí hasta que yo pasé la depresión: la depresión no es dejadez, ni pereza ni no quererse levantar de la cama. Es algo que quien no sufre le cuesta de entender. Incluso a mí, cuando no estoy en depresión, me cuesta de entender. Es un dolor que te quita la energía, la motivación, las ganas de vivir.
-Hubo un momento en que salvaste a tu madre...
-Fue una llamada...
-No se te olvidará..
-Que te llame tu madre y te diga 'te quiero hijo' y tú sepas interpretar qué significa eso... Y sientas el miedo de perderla, y de encontrármela a punto de irse, es algo que llevo bastante dentro.
Que te llame tu madre y te diga 'te quiero, hijo' y tu sepas interpretar qué significa eso... es algo que llevo dentro
-Cuando has estado con depresión y alguien te ha dicho algo como 'levántate ya', ¿cómo ha entrado en ti esta frase?
-Es horroroso porque [larga pausa] la depresión, aparte de entristecerte, también te hace dudar. Te preguntas en qué medida es por beber dos cervezas, por no cuidarte, porque no tienes ganas de trabajar... Te culpas a ti mismo. Y cuando otra persona te lo recrimina, te despierta un sentimiento de culpa horroroso.
-Has mencionado las cervezas, que aparecen en el libro, cuando hablas del abuso del alcohol, de provocarte los vómitos, de no poder dormir... ¿Con qué lo relacionas?
-Mucho de lo que explico en el libro son mecanismos de evitación, de no querer sentir la emoción trista o negativa, la ansiedad. Te quieres librar de ello cuanto antes, a veces con pastillas o con el efecto ansiolítico del alcohol. Es una forma de relajarte, que es lo que más deseo.
Te quieres librar de ello cuanto antes, a veces con pastillas o con el efecto ansiolítico del alcohol
-Llevando este argumento al extremo, intentar suicidarse también sería una forma de evitar...
-El suicidio es una forma de dejar de sufrir. Es cuando ya no hallas ninguna otra solución y todo se te hace tan pesado y no ves sentido a la vida. No hay otro motivo. Crees que esta vida no vale la pena y no quieres seguir sufriendo tanto. Sería equiparable a quien tiene un dolor de huesos enorme y constante y dice que no quiere sufriendo.

El epidemiólogo Oriol Mitjà, autor de 'On neix la llum', en Barcelona, tras la entrevista. / Pau Gracià / EPC
-Llega la pandemia y estuviste en el foco mediático. Recibiste críticas. ¿Cómo lo viviste, teniendo en cuenta tu manera de ser, tu perfeccionismo, tu necesidad de gustar?
-Imagínatelo. Una vida intentando consiguiendo el aprecio de los demás por un sentimiento de inseguridad e inferioridad, y de golpe todo se vio cuestionado de forma sistemática. Es muy doloroso. Y desgastante, porque no había un momento para pararse y reflexionar.
Crees que esta vida no vale la pena y no quieres seguir sufriendo tanto
-¿Tienes miedo a recaer?
-Es un miedo constante. Cuando estás en el pozo es horroroso. Una de las cosas que más hace sufrir es que cuando estás dentro, piensas que nunca se acabará. Da igual si la has tenido cinco veces. A la siguiente, vuelves a pensar que nunca se acabará. Y cuando sales del pozo, cojo mucho miedo a volver a caer e intento controlarlo todo, me vuelvo muy obsesivo.
Una de las cosas que más hace sufrir es que cuando estás dentro, piensas que nunca se acabará. Da igual si la has tenido cinco veces
-Esta estabilidad dicen los especialistas que son básicas para quienes habéis pasado por ello
-Hábitos saludables de dormir bien, sí. Pero hablo de volverte obsesivo por tenerlo todo perfecto y dado que no sale nunca perfecto, te genera más ansiedad. Al psicoanalista le digo que me quiero quedar cerrado en casa porque ahí no hay incertidumbres y me dice que tendré que aprender a convivir con ellas.
He aprendido es que puedo hacer crecer cosas más cercanas a lo que quiero ser, no al que me han dicho que debía ser
-Al final del libro te preguntas sobre tu yo. ¿Quién es Oriol Mitjà, hoy?
-Yo me reconocía como una persona con depresión, y un colega me dijo 'no eres solo una persona con depresión'. Tu eres médico, triste, viajero y de esta ideología... Ninguna etiqueta es cierta del todo. Puedes cambiar de opinión con el tiempo, puede ser que no seas tan impuntual como eras. Decimos 'yo soy muy...' Lo que he aprendido es que puedo hacer crecer cosas diferentes, más cercanas a lo que quiero ser, no al que me han dicho que debía ser.
Es necesario etiquetar si te ha de ayudar a tener una respuesta específica. El resto de etiquetas te las puedes ahorrar
-¿Qué opinas de los profesionales y testimonios en primera persona que piden mirar a la persona en su globalidad, por encima de las etiquetas diagnósticas? ¿Debería haber un enfoque menos biomédico y más social?
-Etiquetarlo todo es demasiado rígido. Es necesario etiquetar si te ha de ayudar a tener una respuesta específica, que este tratamiento está probado. Te ayuda a decidir. El resto de etiquetas te las puedes ahorrar.
Suscríbete para seguir leyendo
- Aarón Martínez, el adolescente que hace arte con un boli Bic, estrena su primera exposición
- Nuria Roure, psicóloga experta en sueño: 'Dormir menos de seis horas de forma crónica reduce hasta un 30% tu capacidad cognitiva
- Restablecida la circulación en la línea de AVE Madrid-Barcelona tras el corte por un arrollamiento en Alcalá de Henares
- El Gobierno plantea pagar la pensión de viudedad a las parejas de hecho no registradas si tienen hijos en común
- Un método innovador halla marcadores genéticos en la depresión, la esquizofrenia y el TDAH
- Encuesta CIS: El PSOE se dispara a máximos de la legislatura, el PP se estanca y Vox pierde fuelle
- El clítoris al descubierto: un nuevo estudio detalla su compleja red nerviosa y sus implicaciones en la salud de la mujer
- Javier Sequera, profesional de la construcción: 'Como hay tanta falta de profesionales cualquiera dice que es oficial de primera