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Salud y bebida

¿Es mejor eliminar el alcohol o tomar una pequeña cantidad diaria? Un estudio busca la respuesta

Los primeros resultados arrojan resultados significativos sobre la reducción del número de copas

España lidera el mayor proyecto internacional para analizar el impacto del consumo y su reducción

Momento de la película 'Otra ronda'.

Momento de la película 'Otra ronda'.

Fidel Masreal

Fidel Masreal

Barcelona
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En 'Druk' ('otra ronda') la maravillosa película danesa de Thomas Vinterberg, cuatro amigos deciden poner en práctica la supuesta tesis de un experto según el cual todos tenemos un déficit de alcohol en sangre que debemos compensar a diario con una copa. El experimento va más allá, pero eso ya sería revelar el contenido de la excelente cinta. Lo que sí es cierto es que un estudio español con financiación europea va a analizar si, en las personas bebedoras, es mejor la abstinencia o bien es mejor mantener una dosis "segura" de alcohol a diario. Los primeros resultados son significativos respecto al 'sí se puede' consumir menos.

Se trata de una investigación, bajo las siglas UNATI, (University of Navarra Alumni Trialist Initiative) con fondos del Consejo Europeo de Investigación (ERC) en el que participan el Gobierno de Navarra, el Instituto de Salud Carlos III y colaboraciones académicas internacionales, incluida la Universidad de Harvard. Más de 500 médicos, junto a enfermeras, psicólogos y nutricionistas, participan activamente en esta iniciativa.

Los participantes han de ser hombres de más de 50 y mujeres mayores de 55 que consuman al menos tres bebidas con alcohol a la semana, y que desean reflexionar, con apoyo profesional, sobre su consumo.

"No se obliga a nadie a dejar de beber"

Todos reciben, con este propósito, ayuda sanitaria online cada tres meses de parte de profesionales con los que abordan cuestiones como la alimentación, el ejercicio físico, el sueño, el bienestar emocional y, por supuesto, el consumo de alcohol. "Los participantes realizan autoevaluaciones periódicas de su estado de salud y reciben consejos personalizados, siempre desde una perspectiva respetuosa y no impositiva", destaca el estudio. Es decir, no se obliga a dejar de beber a nadie, sino que se ofrecen diferentes estrategias y opciones más saludables. "Es el propio participante quien decide qué cambios realizar".

Primeros resultados

La intención es reclutar a diez mil personas voluntarias, que tomen alcohol habitualmente. En los primeros resultados, tras el seguimiento durante el primer año a 6500 participantes, muestran que el grupo de bebedores que decidió la abstinencia logró una reducción del 50% del consumo. Los que optaron por beber moderadamente, lograron reducir el consumo un 20%. Son datos similares tanto en hombres como mujeres.

Un breve asesoramiento profesional redujo significativamente el consumo de alcohol, tanto si está orientado a conseguir la abstinencia como la moderación

Guillermo Lahera

— Psiquiatra

Guillermo Lahera, psiquiatra y participante en el equipo investigador, explica que se trata de una reducción significativa y que la previsión es que se mantenga en el tiempo. "Un breve asesoramiento profesional -destacada Lahera- sobre alimentación, ejercicio, sueño y estilo de vida redujo significativamente el consumo de alcohol, tanto si está orientado a conseguir la abstinencia (reducción del 50 %) como la moderación (reducción del 20 %)".

Es notable constatar, según los investigadores, que muchos de los partiicipantes describen mejoras en su bienestar general, en la calidad del sueño y en la percepción de control sobre sus hábitos. No se trata solo de beber menos, sino de vivir mejor, con más información y apoyo, insisten los científicos.

El consumo de alcohol es el principal factor de riesgo de la enfermedad hepática.

El consumo de alcohol es el principal factor de riesgo de la enfermedad hepática. / EP

Sin interferencias y con ciencia

Este estudio, ambicioso en objetivos y número de participantes (ya son más de 6500) no cuenta con ningún tipo de subvención ni intervención de la industria del alcohol.

Hasta ahora, la evidencia científica es que el alcohol es causante demostrado de cáncer, además de accidentes de tráfico, enfermedades hepáticas y digestivas, arritmias cardíacas, deterioro cognitiva, depresión y otros trastornos. "Reducir o eliminar el consumo se asocia con mejoras claras de la salud menta, un sueño más profundo y reparador -detallan los autores del estudio- y una mayor claridad mental y pérdida de peso más fácil".

Sin embargo, la duda que el estudio quiere despejar es: "en adultos de más edad, bebedores moderados, ¿es mejor eliminar el alcohol por completo o mantener una pequeña cantidad —esa famosa “copita” de vino— siempre en el contexto de las comidas?". En los últimos años, la tendencia de los médicos es hacia la abstinencia, sobre todo por la evidencia de la relación entre alcohol y cáncer, incluso con ingestas bajas. Sin embargo, se detectan ciertas ventajas cardiovasculares en quien bebe poca cantidad respecto a quien no bebe nada. Un tercer ingrediente son los efectos del alcohol sobre la salud mental y el bienestar (el sueño, la regulación emocional y la función cognitiva). El alcohol genera alivio a corto plazo pero a medio y largo plazo genera riesgo de depresión, ansiedad y problemas de ansiedad y deterioro cognitivo.

Quienes cumplan los criterios y estén interesados en participar en este estudio pueden escribir directamente al equipo investigador en el correo electrónico: inscripcion.proyectounati.com

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