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Salud mental y tecnología

Psiquiatras y psicólogos ven positiva pero insuficiente la prohibición de las redes sociales a menores de 16 años

Piden atender al contexto social y fomentar la educación en el uso de la tecnología

Coinciden en los efectos nocivos del algoritmo sobre los niños y adolescentes

¿Es viable prohibir las redes sociales a menores de 16 años?

Teléfonos móviles con aplicaciones de redes sociales.

Teléfonos móviles con aplicaciones de redes sociales. / IA/T21

Fidel Masreal

Fidel Masreal

Barcelona
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Psiquiatras y psicólogos llevan años alertando de los efectos de un mal uso de las redes sociales. El anuncio del presidente del Gobierno de que se prohibirá el acceso a estas aplicaciones a los menores de 16 años recibe, en general, valoraciones positivas pero con un matiz importante: los problemas emocionales y de salud mental de los jóvenes no se resolverán con una simple prohibición.

"Es una medida esperadísima -opina Roger Ballescà, vicesecretario del Col·legi Oficial de Psicologia de Catalunya, coordinador del comité de Infancia y adolescencia- pero no nos engañemos, no es suficiente la prohibición de acceso y con esta medida por si sola no resolveremos el problema".

Es una medida esperadísima pero no es suficiente la prohibición, con esta decisión por si sola no resolveremos el problema

Roger Ballescà

— Vicesecretario del Col·legi Oficial de Psicologia de Catalunya, coordinador del comité de Infancia y adolescencia

María del Pino Alonso, jefa del servicio de Psiquiatría del Hospital de Bellvitge, ve correcta la prohibición pero pide ampliar la mirada. Esta psiquiatra está convencida de que "las redes sociales no aportan demasiado a la Humanidad, y debemos detectar situaciones de riesgo, sobre todo cuando no se tiene la madurez suficiente".

Maria del Pino Alonso, jefa de Psiquiatría del Hospital de Bellvitge

Maria del Pino Alonso, jefa de Psiquiatría del Hospital de Bellvitge / Bellvitge

Al mismo tiempo, advierte de que "las prohibiciones no suelen tener un efecto disuasorio, a veces es al contario". Y pide que el debate no solo sea el de la prohibición sino "educar, hablarlo en casa, vamos a entender por qué los adolescentes prefieren el contacto virtual al contacto físico". Y pide que los adultos den ejemplo de un buen uso de esta tecnología.

El debate puede estar en si la alternativa sea prohibir o educar en un uso correcto y que tomen conciencia de las repercusiones

Maria del Pino Alonso

— Jefa de la Unidad de Psiquatría del Hospital de Bellvitge

Esta profesional advierte de que no se puede establecer una relación de causa-efecto directa entre estos dispositivos y el empeoramiento de la salud mental, así como los videojuegos tienen aspectos muy positivos. "Lo que sabemos es que es uno de los factores que influyen en los trastornos de la conducta alimentaria, en las conductas autolesivas de los adolescentes; a lo mejor es que el padre le da el móvil y que no se sienta nunca a preguntarle cómo le va en el cole".

Es una medida efectiva, si se hace correctamente

Mercè Madre

— Coordinadora de consultas externas de la Unidad de Conductas Adictivas del Hospital de Sant Pau

Mercè Madre, coordinadora de consultas externas de la Unidad de Conductas Adictivas del Hospital de Sant Pau, opina que "es una medida efectiva (si se hace correctamente)" porque "los algoritmos de las redes sociales están hechos para ser adictivos y las personas más vulnerables, entre las que se incluyen los niños, tienen un mayor riesgo".

¿Será efectivo?

Benedikt Amann, psiquiatra e investigador del Hospital del Mar, también ve positiva la decisión porque las redes sociales "son un peligro absoluto a nivel mental, pero la pregunta es cómo se va a controlar esto en realidad". Amann cree que "debemos ir en esta dirección porque las redes cada vez ofrecen cada vez más contenido violento. No sé si será una medida efectiva, no lo sé, pero espero que encuentren medidas adecuadas para controlarlo".

¿Las redes sociales causan el problema?

La prohibición de las redes sociales reabre el debate científico sobre si el incremento de los problemas de salud mental entre los niños y adolescentes está causado por la irrupción de las redes sociales. En el ensayo "La generación ansiosa", el psicólogo social norteamericano Jonathan Haidt sostiene una relación de causa-efecto, cuestionada por buena parte de la comunidad científica.

En Catalunya, expertos como Josep Matalí, responsable de psicología infantil y juvenil de Sant Joan de Déu, ha matizado esta causalidad directa en varias ocasiones, sin restar importancia al impacto de las redes sociales:"En las redes sociales y videojuegos hay algoritmos pensados para que nos quedemos dedicándole tiempo, nos tocan la zona de refuerzo y crean problemas adictivos en las personas vulnerables. Este es el gran debate de fondo".

El principio de prudencia

Ballescà conoce perfectamente la controversia entre expertos sobre la idea o no de establecer esa causa-efecto pero sí para ver los riesgos evidentes, por lo que propone: "Ni que fuera por un principio de prudencia y de que hay una relación entre una cosa y otra, lo más sensato es prohibirlo como un producto que no es bueno para la salud" de los menores.

¿Por qué no es buena una red social para los menores? Sencillamente, como explica Ballescà y tantos otros profesionales, porque "son un gran amplificador de malestares pero no ofrecen una contención, a veces banaliza el malestar, y se corrompe, tienes 'likes' por estar mal". Dicho todo ello, el paso siguiente, como explica Pino Alonso, es que los adultos den ejemplo respecto a un buen uso de estas redes sociales. Algo que, como es conocido, no acostumbra a suceder.

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