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Investigación sobre el trauma

Un estudio refuerza el vínculo directo entre violencia de género, abusos sexuales a menores y problemas de salud física y mental

Se han hallado relaciones con trastornos como la depresión, ansiedad, autolesiones, abortos y consumo de drogas, entre otros

Los autores llaman a la prevención para evitar la alta incidencia de casos en todo el mundo

Abusos sexuales a menores.

Abusos sexuales a menores. / Shutterstock

Fidel Masreal

Fidel Masreal

Barcelona
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Un estudio publicado por la revista científica The Lancet pone de manifiesto el gran vínculo existente entre los casos de violencia de género y abusos sexuales a niños y niñas y los posteriores episodios de trauma en estas víctimas. En una extensa investigación, se halló este vínculo en hasta ocho resultados de salud relacionados con la violencia de pareja y el abuso infantil: VIH/SIDA, trastorno depresivo mayor, lesiones y homicidios por violencia interpersonal, autolesiones, abortos y abortos espontáneos maternos, hemorragia materna, trastornos de ansiedad y trastornos por consumo de drogas.

Se trata de un estudio que ha analizado datos sobre violencia de pareja y acoso sexual en 204 países y territorios durante 33 años, revisando los resultados y hallando esta vinculación entre la violencia y las consecuencias físicas y psíquicas posteriores. En 2023, en la población de 15 años o más, 145 000 muertes y 18,5 millones de años de vida ajustados por discapacidad (AVAD) en mujeres fueron atribuibles a la violencia de pareja, y 290 000 muertes y 32,2 millones de AVAD en hombres y mujeres fueron atribuibles a la violencia sexual sufrida durante la infancia.

Llamamiento a la acción

El vínculo entre la violencia sexual y machista y los trastornos depresivos y de ansiedad es existente en todas las regiones del mundo, lo cual "es un indicador de la gran necesidad de servicios de salud mental accesibles y efectivos a nivel mundial" y la necesidad de apoyar a los supervivientes de este tipo de violencias. "Garantizar la accesibilidad -añaden- solo es posible a través de la prestación de servicios locales con cambio de tareas para satisfacer las necesidades de los sobrevivientes de traumas en cuanto a asesoramiento e intervenciones accesibles".

Peor en los países con bajos ingresos

El estudio, de dimensión mundial, constata que las peores consecuencias para la salud física y mental las sufren las víctimas de violencia de género y violencia sexual pertenecientes países con ingresos bajos y medios.

Sin embargo, los países ricos también afrontan una carga de enfermedad substancial "en particular en trastornos por abuso de sustancias y trastornos de salud mental". Los investigadores insisten en una idea fundamental: "La violencia de pareja y el acoso sexual son prevenibles".

Pronósticos preocupantes sobre la violencia sexual

"Es preocupante -concluyen- que las estimaciones de la OMS para 2023 sobre la prevalencia de la violencia contra la mujer se mantengan prácticamente sin cambios en comparación con las estimaciones de 2017". Por ello, consideran "urgente redoblar los esfuerzos y aumentar considerablemente la financiación destinada a la prevención de la violencia sexual y contra la mujer".

Era conocida la relación entre la violencia de pareja y la violencia sexual contra niños y una variedad de problemas de salud, pero hasta ahora los datos al respecto eran limitados. En el llamado Estudio de la Carga Global de Enfermedades, Lesiones y Factores de Riesgo, los investigadores presentan aquí una visión ampliada de estas relaciones, gracias a nuevas metodologías.

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