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Crianza

Las 10 consecuencias de dormir con tus hijos, según la educadora Tania García

Según la experta, practicar colecho con tus hijos contribuye al desarrollo integral de los niños

Carlos González, pediatra, sobre los problemas de sueño: "Tu hijo no dormirá nunca de un tirón"

Cómo reajustar la hora de ir a dormir de los hijos antes de la vuelta al cole

Bebe durmiendo.

Bebe durmiendo. / Bcn

Mariona Carol Roc

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Dormir acompañado no solo mejora el descanso, también potencia el desarrollo del cerebro infantil.

Según explica la educadora infantil e investigadora en neurociencia Tania García, en un vídeo publicado en su cuenta de Instagram, la práctica del colecho, es decir, dormir con los hijos, tiene efectos positivos comprobables en la salud emocional, cognitiva y fisiológica.

“Dormir con los hijos reduce los niveles de cortisol en sangre y genera oxitocina; por lo tanto, el cerebro infantil obtiene todo lo que necesita”, explica la experta.

Diez consecuencias positivas

Dormir junto a los padres disminuye el estrés y activa la hormona del bienestar, creando un entorno seguro para el cerebro en desarrollo.

Esta cercanía refuerza las redes neuronales relacionadas con la autoestima y la seguridad emocional.

Al dormir acompañados, los niños logran un descanso más reparador, lo que favorece la memoria y el aprendizaje.

“Los niños sincronizan la respiración y la circulación con el adulto. Esto hace que no tengan ansiedad”, señalan la especialista.

Dormir con los padres favorece la toma de decisiones, el autoconocimiento y la autorregulación emocional.

El colecho disminuye la hiperactividad de la amígdala cerebral, reduciendo los miedos nocturnos y mejorando el descanso emocional.

La presencia de un adulto ayuda a regular los ritmos biológicos naturales, lo que mejora la calidad del sueño.

Cuanto más acompañado de noche, más herramientas para la vida”, destacan. La seguridad nocturna se traduce en fortaleza emocional diurna.

El contacto físico y emocional durante el sueño estimula la serotonina, reduciendo el riesgo de ansiedad o depresión a largo plazo.

Dormir con los hijos fortalece la relación afectiva, ayudándolos a desarrollar relaciones sólidas y sanas en el futuro.

Más allá de los mitos

Aunque algunos mitos sostienen que dormir acompañados puede ser perjudicial, las investigaciones apuntan a lo contrario.

“Deja de creerte historias sobre dormir acompañados que nada tienen que ver con la ciencia.

Lejos de ser una costumbre negativa, el colecho se presenta como una práctica beneficiosa que conecta cuerpo, mente y emociones, y ayuda a construir una infancia más segura y feliz.

Reacciones

Tras la visualización de este vídeo, algunos usuarios han querido dejar sus dudas y opiniones acerca de este tema.

Por ejemplo, @vero_bnice comenta: "Y que pasa cuando el niño se mueve muchísimo, se atraviesa y no para de pegarte codazos, patadas, cabezazos y no te deja dormir?"; @robredos36 dice: "Para mí los niños a cierta edad necesitan su autonomía, eso no quita que, si nos llama, vamos".

Así mismo, también han surgido dudas, como la de @jorge.contreras.marangunich : "¿Y hasta que edad recomiendas seguir durmiendo con ellos?".