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Análisis sobre el fenómeno de la autólisis (II)

Suicidio, edad y territorio: ¿Por qué muchas muertes se producen fuera del sistema asistencial?

Los datos indican que el riesgo es más elevado en edades avanzadas

La soledad, el territorio y las barreras de acceso a los servicios de salud mental dificultan la detección del sufrimiento

¿Por qué los hombres mueren más por suicidio?

Una pareja de ancianos.

Una pareja de ancianos. / EDUARDO PARRA / EUROPA PRESS

Marc Darriba

Marc Darriba

Barcelona
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El suicidio no es solo un fenómeno asociado a la juventud o a etapas vitales tempranas. Las estadísticas oficiales del Instituto Nacional de Estadística (INE) muestran que el riesgo se incrementa de forma significativa a partir de determinadas edades, especialmente en los grupos de población más envejecidos, con un patrón que combina edad, género y entorno territorial.

En 2024, en España se registraron 1.162 muertes por suicidio en personas de 65 años o más, de las cuales 867 correspondieron a hombres y 295 a mujeres. Dentro de este grupo, el peso de las edades más avanzadas es especialmente relevante: 666 muertes se produjeron en personas de 75 años o más, con una clara mayoría masculina (516 hombres frente a 150 mujeres).

El sufrimiento emocional de las personas mayores a menudo no se identifica como un problema de salud mental, sino como una consecuencia ‘normal’ de la edad

Mercè Torrentallé

— Presidenta de la Federació Salut Mental Catalunya

Pero más allá de las cifras absolutas, las tasas permiten dimensionar mejor el riesgo. A partir de los 80 años, las tasas de suicidio por cada 100.000 habitantes se disparan, especialmente entre los hombres. En el grupo de 85 a 89 años, la tasa masculina alcanza los 40,2 suicidios por cada 100.000 habitantes, y supera los 45 casos en el tramo de 90 a 94 años, situándose entre las más altas de toda la serie.

El sistema no siempre llega a tiempo

Las estadísticas también muestran diferencias relevantes según el tamaño del municipio de residencia y de defunción. En los municipios pequeños, especialmente aquellos de menos de 10.000 habitantes, el suicidio presenta un peso proporcionalmente mayor entre los hombres, lo que apunta a factores como el aislamiento social, la menor disponibilidad de recursos especializados y una mayor dificultad para detectar el malestar emocional a tiempo.

Aunque las estadísticas no permiten identificar el lugar exacto de la muerte —si se produjo en un domicilio, en la vía pública o en un centro asistencial—, sí evidencian que una parte significativa de los suicidios se concentra en entornos con menor accesibilidad a servicios de salud mental. Esto refuerza la idea de que el sistema no siempre llega a tiempo a las personas más vulnerables, especialmente en edades avanzadas.

Cuando el riesgo aumenta y la red se debilita

Albert Quiles, director de la Fundación Amics de la Gent Gran, subraya que la combinación de edad avanzada, soledad no deseada y problemas de salud física o mental configura un escenario de alto riesgo que a menudo queda fuera del radar institucional. “Muchas personas mayores han pasado años sosteniendo a otros y, cuando necesitan apoyo, ya no tienen una red que las sostenga”, señala.

Muchas personas mayores han pasado años sosteniendo a otros y, cuando necesitan apoyo, ya no tienen una red que las sostenga

Albert Quiles

— Director de la Fundació Amics de la Gent Gran

En una línea similar se expresa Mercè Torrentallé, presidenta de la Federació Salut Mental Catalunya, que advierte de que el sufrimiento emocional en las personas mayores sigue siendo uno de los grandes puntos ciegos del sistema. “A menudo no se identifica como un problema de salud mental, sino como una consecuencia ‘normal’ de la edad, y eso dificulta la prevención”, apunta.

Un patrón que se repite

El análisis conjunto de edad y territorio muestra que el suicidio no se distribuye de forma homogénea ni aleatoria. Al contrario, sigue patrones reconocibles que combinan envejecimiento, género y entorno social. Las personas mayores, especialmente los hombres que viven en municipios pequeños o con redes sociales debilitadas, concentran algunas de las tasas de riesgo más elevadas.

PIDE AYUDA

Si tú o alguien cercano sufre ideas suicidas,

  • Línea de atención a la conducta suicida: 024
  • Teléfono de prevención del suicidio de Barcelona: 900 925 555
  • Chat Línea 024: https://www2.cruzroja.es/es/chat-linea024
  • Fundación ANAR (infancia y adolescencia): 900 20 20 10
  • CatSalut Respon: 061
  • Emergencias: 112

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