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Entrevista | Rosa Rabbani Psicóloga experta en parejas

Rosa Rabbani, psicóloga, sobre las comidas de Navidad: "Piensa en tu pareja a la hora de decidir si vas o no con su familia"

"Ser amigos de nuestros suegros y cuñados no es obligatorio"

"Si pudiera dar un consejo para las reuniones navideñas diría cuidado con el alcohol"

Consultorio de pareja | Las cenas de navidad / Zowy Voeten

Fidel Masreal

Fidel Masreal

Barcelona
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A las puertas de las comidas y cenas de Navidad, la psicóloga y colaboradora de SanaMente, Rosa Rabbani, nos propone herramientas para gestionar esos encuentros con la familia política, no siempre fáciles.

-Nos llega esta problemática: "Llevo más de una década arrastrando una mala relación con la familia de mi marido, las comidas y cenas acaban siempre en comentarios pasivos o agresivos; y ahora, a las puertas de Navidad, vuelve la presión y mi pareja me dice que necesita que yo esté en las comidas, que hago un drama por tonterías. Si cedo y voy estoy permitiendo un trato que me hace daño. Pero si no voy tengo miedo de crear un conflicto. ¿Cómo puedo gestionar esta situación?" ¿Le pasa a mucha gente, esto?

-A muchísima. La relación con la familia política es muy importante, más allá de la Navidad.

-Pero qué le contestamos a esta persona, porque o vas o no vas a esa comida o cena navideña...

-Hay un criterio importantísimo para tomar esta decisión de si vas o no vas, que es la persona que está en medio de la familia y de la pareja. En este caso, el marido, dado que él es el elemento que tenemos en común: para ellos es su hijo, para mí es mi marido. Probablemente no tenemos necesidad de tratarnos, las dos partes, y ni nos conoceríamos si no fuera por la persona en común...

-De hecho en el contrato matrimonial no dice en ninguna parte "cuidarás y amarás a tus suegros y a tus cuñados"

-Claro, pero es que estás cuidando a tu compañero, porque si estableces una mala relación, a ti quizás te será igual, pero sufrirá él, que está en medio, porque ellos son su familia y tú eres su mujer. Y aquí es cuando debemos reflexionar sobre: qué sería capaz de hacer por él. Y entra en escena la necesidad de esforzarnos para establecer una relación correcta, cordial. A veces hay situaciones en las que con algunas de las personas se generan sintonía, buena relación...

Si estableces una mala relación, a ti quizás te será igual, pero sufrirá él, que está en medio, porque ellos son su familia y tú eres su mujer

-Pero cuando pasa lo contrario...

-Claro, esas sintonías no son obligatorias. Ser amigos de nuestra familia política no es obligatorio.

-Pero, siguiendo tu razonamiento, decido hablar con mi mujer sobre si ir o no a la cena...

-Se trata de dar el paso no porque te apetezca, no para que esté contenta la familia, sino porque tú quieres que tu pareja tenga una necesidad cubierta.

-O sea, que se trata de hacer un esfuerzo por ella

-Claro, esto lo hacemos por el bienestar de la pareja. Y esto se olvida y nos pensamos que es por el bienestar de la familia o de la nuera o del yerno. Y no es así.

-Pero entonces, ¿no hay la opción de no ir a la cena?

-Sí, si no estás dispuesto a hacer esto por tu pareja.

-Si resulta que la familia de mi pareja tienen ideas opuestas a las mías, me critican constantemente y lo pasaré fatal...

-En la vida, en muchísimas ocasiones tenemos que convivir, por obligación, con personas con las que no sentimos una gran conexión. Por ejemplo, si a ti en el trabajo te toca convivir cada día con un compañero con el que no tienes ninguna afinidad, no se te ocurriría ir al jefe y decirle 'con este no me hablo más'. No, te aguantas e intentas hacer un esfuerzo para tener una mínima armonía, para que no se genere conflicto.

En la vida, en muchísimas ocasiones tenemos que convivir, por obligación, con personas con las que no sentimos una gran conexión

-Pero es que hay situaciones en que unos son del PP y otros independentistas... o unos palestinos y el otro un judío...

-Sí, sí, hay familias muy diferentes, porque no tenemos en cuenta las afinidades políticas, para escoger una pareja. Normalmente, no acostumbra a pasar. Ambas partes han de tener claro que queremos tener la fiesta en paz y si tenemos que evitar alguna conversación, lo hacemos.

-Esta mala relación con los cuñados o la suegra, no lo puedo abordar con ellos directamente?

-Mi recomendación es que cuando pasa algo, y a veces hacemos comentarios fuera de lugar o reacciones inmaduras, aquí de nuevo la persona principal es el que está en medio. Tu pareja, que tiene vía abierta para poner límites a su familia y ponerte límites a mí.

-¿Y si yo percibo que solo me pone límites a mí y no a ellos?

-Estas cosas se deben hablar. Muchas veces, la persona principal que hace de bisagra no actúa. No pone límites. Hombre, si ve reacciones fuera de lugar es esta persona la que ha de actuar, y decirle por ejemplo a su madre que un comentario hacia tu pareja ha sido inadecuado. No se genera tanta tensión como si quien se lo dice directamente es tu pareja.

Muchas veces, la persona principal que hace de bisagra no actúa. No pone límites

-¿Cuando se actúa así, se obtiene reciprocidad?

-Depende de la madurez de las personas. Pero a persona que está en medio, que tiene un rol complejo de hacer de mediador, de decir a cada cual lo que necesita, genera conciencia y la necesidad de que tenéis que esforzaros. Las relaciones son fruto de un esfuerzo. Cuando nos enamoramos y tenemos mucho en común, es fácil, pero en muchas ocasiones esto no existe y es aquí donde debe haber un esfuerzo recíproco.

Cuando nos enamoramos y tenemos mucho en común, es fácil, pero en muchas ocasiones esto no existe y es aquí donde debe haber un esfuerzo recíproco

Si los de un lado u otro no lo hacen, es la persona que está en medio la que tiene que formular esta demanda para generar conciencia. Si todos estamos dispuestos a hacer las cosas para que nuestros seres queridos estén bien, y hacer un esfuerzo para propiciar un entorno para que esto pase...

-El espíritu de Navidad puede ayudar...

-Bueno, ayuda poco (ríe).

-Sí, porque pese a todo este esfuerzo, llega el momento de la cena y sabíamos que ciertos temas no debíamos tocarlos pero resulta que la velada acaba fatal.

-Es verdad que todos hemos vivido situaciones en que alguien ha tenido la lengua demasiado larga

-Y el cava y el alcohol...

-Claro, la cena y la bebida tampoco ayudan. Pero la gran mayoría de familias evitan sacar el tema...

-¿Pero por qué acaba saliendo en ocasiones el tema polémico?

-Pues porque el ego aprieta. Es la voz que te está diciendo: este tío es un imbécil, no tiene razón.

-¿Pero no podrías morderte la lengua?

-Sí, pero a veces de tanto morderla al final te la tragas (ríe).

-¿Y podría ser buena una catarsis, y poner todas las cartas encima de la mesa durante la cena?

-Las catarsis son importantes, pero si tienes la intención de ver a esta familia una vez al año, ¿de verdad invertiremos esta única vez en decirnos las cosas que nos molestan, en ponernos límites y hacernos reproches? Esto es importante si tenemos la madurez de que nos importen las relaciones. Tenemos todo el resto del año para ir a tomar un café y hablar para pulir algunas cosas de la relación con la familia política, sobre todo para que la persona que tenemos en común esté bien. Este es el criterio principal.

Si tratas mal a tus suegros o a tus padres, ¿qué te hace pensar que tus hijos -cuya única manera de aprender es lo que están viendo- te tratarán de forma diferente a ti?

-¿Por último, como influye en hijos menores, esta tensión que se da en algunas de estas cenas y comidas?

-Los niños son grandes observadores de lo que pasa a su alrededor. Si tienes una mala relación con tus suegros, o con tus padres, si no los tratas bien, qué te hace pensar que tus hijos -cuya única manera de aprender es lo que están viendo- te tratarán de forma diferente a ti en el futuro. No aprendemos sobre la nada, sino en un contexto familiar.

-Son patrones que se pueden repetir

-Exacto. Yo digo que es la reencarnación de los problemas. Si queremos realmente cambiarlos, debemos hacer un esfuerzo muy grande para modificarlos patrones y reproducirlos de manera diferente a la que hemos vivido. Y también por ti mismo, si pasas por alto algunas cosas, tendrás la fiesta en paz.

La primera copa hace que tu voluntad disminuya un poco. Pero después viene una segunda y una tercera

-Para acabar, una recomendación práctica para esa cena o comida navideña...

-Ya que lo hemos hablado, si pudiera dar un consejo diría cuidado con el alcohol. La primera copa hace que tu voluntad disminuya un poco. Pero después viene una segunda y una tercera, y se lía parda.