Estadística y salud mental
Las muertes por suicidio en España bajan un 4% en 2024, sin cambios en el perfil de riesgo
Los datos del INE registran 3.953 defunciones y mantienen el predominio masculino y en edades medias
El 73% de las muertes son masculinas y las tasas más elevadas se registran en edades más avanzadas

Pintada sobre el suicidio en Alicante. / EPE

Las muertes por suicidio en España volvieron a descender en 2024 por segundo año consecutivo. Según los datos definitivos del Instituto Nacional de Estadística (INE), el año pasado se registraron 3.953 muertes, 163 menos que en 2023, cuando la cifra fue de 4.116. El descenso es del 4%, pero los datos indican que el fenómeno mantiene un patrón de riesgo estable cuando se analiza en términos de tasas de mortalidad.
Detrás de cada número hay una persona muy concreta que se ha quitado la vida, y no sabemos por qué
A pesar de todo, los especialistas insisten en que los datos ofrecen una fotografía cuantitativa del fenómeno, pero tienen límites importantes en el momento de explicar sus causas “En suicidio no sabemos nada: intuimos mucho, pero evidencias científicas tenemos pocas”, advierte Andoni Anseán, presidente de la Sociedad Española de Suicidologia y la Fundación Española para la Prevención del Suicidio.
Un fenómeno mayoritariamente masculino
Del total de muertes registradas en 2024, 2.902 corresponden a hombres y 1.051 a mujeres, lo que significa que el 73,4% de las muertes por suicidio son masculinas. Esta diferencia también se refleja en las tasas: el riesgo de muerte por suicidio en los hombres es más del triple que en las mujeres, una brecha que no aparece en la infancia, pero que se acentúa progresivamente con la edad.
Por qué las tasas son clave para entender el riesgo
En salud pública, las cifras absolutas indican cuántos casos hay, pero no permiten comparar el riesgo entre grupos de edad o territorios con poblaciones diferentes. Por ello, los datos de suicidio se analizan también mediante tasas por cada 100.000 habitantes, que muestran el riesgo proporcional. Esta lectura permite entender, por ejemplo, por qué, aunque el número total de muertes sea mayor en determinadas franjas, el riesgo puede ser superior en otros grupos menos numerosos.

Evolución de las muertes por suicidio en España / Marc Darriba
Edad y riesgo: volumen y proporción no siempre coinciden
En los menores de 15 años, las cifras absolutas son muy bajas —12 casos en total— y la tasa es prácticamente idéntica entre chicos y chicas, lo que indica que la brecha de género todavía no se ha manifestado. A medida que avanza el ciclo vital, tanto el número de muertes como la tasa aumentan, especialmente en el caso de los hombres.
En suicidio no sabemos nada: intuimos mucho, pero evidencias científicas tenemos pocas
Aunque el mayor volumen de muertes se concentra en las edades medias —el grupo de 45 a 59 años acumula 1.377 casos, casi el 35% del total anual—, las tasas más elevadas se registran en edades más avanzadas. A partir de los 75 años, el número absoluto de muertes es menor, pero el riesgo proporcional es el más alto de todas las franjas de edad, especialmente entre los hombres.
Anseán recuerda también que detrás de cada cifra hay una realidad individual que las estadísticas no pueden captar. “Detrás de cada número hay una persona muy concreta que se ha quitado la vida, y no sabemos por qué”, señala.
Territorio y entorno: el peso de los municipios pequeños y el ámbito privado
Este contraste entre volumen y riesgo también es relevante desde el punto de vista territorial. En los municipios pequeños, especialmente los de menos de 10.000 habitantes, los datos muestran tasas proporcionalmente más altas, sobre todo entre los hombres. Aunque el número absoluto de casos sea inferior al de las grandes ciudades, el riesgo proporcional es mayor. Además, la mayoría de las muertes por suicidio se producen en el ámbito privado, lejos de los centros asistenciales, lo que dificulta la detección precoz del sufrimiento.
Un patrón estable antes y después de la pandemia
El balance del periodo 2020–2024 confirma que la pandemia de la Covid-19 no alteró de forma abrupta las tasas de mortalidad por suicidio. Pese a las oscilaciones anuales, el fenómeno se mantiene estable en términos relativos, con un perfil de riesgo que cambia muy poco de un año a otro cuando se tienen en cuenta los cambios demográficos.
Suscríbete para seguir leyendo
- Dos pasajeros del Iryo avalan la versión del maquinista: no hubo choque de trenes en Adamuz (Córdoba), sino 'enganchón
- Última hora del accidente de tren en Gelida, en directo | Los maquinistas reclaman un documento por escrito de Adif que garantice la seguridad para reanudar el servicio
- El riesgo de hundimiento tras la caída del muro en Gelida obliga a cortar durante días la AP-7 desde Martorell
- Los embalses catalanes superan el 90%, máximo registrado desde 2020: ganan 5 puntos en una semana
- ¿Cómo será el corte de la AP-7 en Martorell, cuánto durará y qué alternativas hay?
- Adif da por operativas todas las líneas de Rodalies en Catalunya excepto dos tramos de la R4 Sur y la R11
- ¿Por qué los equipos de emergencia pintan cruces en los vagones de los trenes siniestrados en Adamuz?
- El temporal cubre de nieve la Cerdanya y el Ripollès, y provoca cortes de luz en el Berguedà