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Descanso

El especialista Eduard Estivill explica los cinco consejos claves para descansar bien: "No es un un problema tuyo"

El doctor explica por qué dormir no es suficiente y qué debemos hacer para descansar de verdad

Dr. Estivill: “Más de un 30% de la población mundial tiene problemas para dormir”

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Se desaconseja mirar pantallas antes de acostarse.

Se desaconseja mirar pantallas antes de acostarse. / HELENA CARBONELL AURÍN

Mariona Carol Roc

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¿Duermes un montón y aun así amaneces agotado? Le ocurre a muchísimas personas.

El doctor Eduard Estivill, en un nuevo episodio del pódcast 'La fórmula', nos informa de que "no se trata solo de cuántas horas pasamos en la cama, sino de cómo llega el cerebro a la noche y de si consigue o no entrar en las fases profundas donde realmente se recupera".

La buena noticia: “No es un misterio ni un problema tuyo”. Con algunos hábitos simples, se puede transformar por completo cómo te vas a levantar mañana.

El especialista explica por qué dormir no es suficiente y qué debemos hacer para descansar de verdad.

Cinco claves para despertarse realmente descansado

Dormir muchas horas no garantiza recuperar energía”, advierte el especialista.

Antes de acostarte, es clave encontrar “un rato de calma para que el cerebro pueda entrar en sueño profundo”.

Sin esa desconexión previa, el descanso se vuelve superficial y el cuerpo no logra recuperarse del todo.

Exponerse a luz fría por la noche confunde al organismo: “El cerebro cree que tiene que seguir despierto”.

Por eso se recomienda usar iluminación cálida y evitar pantallas en la última parte del día, para ayudar al cuerpo a entrar en modo descanso y favorecer el ciclo natural del sueño.

Si terminas la jornada acelerada, el cerebro permanece activo y emocionado” y no logra profundizar el sueño.

La sugerencia es hacer un corte concreto: “Respirar un minuto y darle al cuerpo una señal clara de que el día ya ha terminado”.

Este pequeño ritual marca el inicio del descanso y prepara la mente para desconectar.

Sustancias como el alcohol y el cannabis deterioran la calidad del descanso.

“Interrumpen las fases profundas y hacen que te levantes más cansado, incluso si duermes muchas horas”, explica el doctor.

Para un verdadero sueño reparador, conviene evitar consumir esas sustancias antes de ir a la cama.

Las redes están llenas de trucos que prometen dormir mejor pero “no resuelven el problema real”.

Cintas en la boca, tiritas o gafas de colores pueden dar una falsa sensación de control.

La clave está en rutinas consistentes: menos estímulos y un cierre del día que permita al cerebro bajar.

Conclusiones

Al final, la diferencia entre dormir y descansar de verdad está en esos gestos pequeños que muchas veces pasamos por alto: bajar el ritmo, marcar un cierre del día y evitar lo que interfiere con el sueño profundo.

No es cuestión de trucos milagrosos ni de acumular horas en la cama, sino de aprender a darle al cuerpo las condiciones que necesita para recuperarse.

Con cambios simples y sostenidos, la mañana puede sentirse distinta: más liviana, más clara y, sobre todo, verdaderamente reparadora.