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Investigación europea

Las personas con depresión resistente al tratamiento tienen el 20% de genes diferentes a las que superan el trastorno

Un estudio en el que participa el Institut de Recerca del Hospital del Mar halla estos marcadores específicos, clave para detectar prematuramente estos casos

"Estos resultados abren la puerta a hacer estudios sobre los pacientes con alto riesgo", apunta la investigadora del Hospital del mar Júlia Perera-Bel

Acceso al Hospital del Mar de barcelona

Acceso al Hospital del Mar de barcelona / Mar Armenteros / EPC

Fidel Masreal

Fidel Masreal

Barcelona
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Un estudio de diversos investigadores europeos, entre ellos Júlia Perera-Bel, responsable de la unidad de bioinformática del Institut de Recerca del Hospital del Mar, ha demostrado marcadores específicos en la expresión génica en pacientes con depresión mayor que no han conseguido mejoras tras diversos tipos de tratamiento.

El punto de partida del estudio ha sido la falta de alternativas y soluciones para este tipo de pacientes. "Es un fallo terapéutico", explica Perera-Bel. "Tras años sin resultados, se les considera resistentes al tratamiento". La investigación ha mostrado la expresión génica, "que es la consecuencia a nivel celular; las causas pueden ser múltiples pero la consecuencia se ve en la expresión génica".

El gran debate sobre las causas

El hallazgo consiste en que las personas con depresión mayor que sí responden a los tratamientos habituales tienen muchas diferencias en expresión génica con las que no han logrado recuperarse. "No se trata de una correlación directa con lo que sucede en el cerebro pero es una indicación", apunta la experta.

La utilidad: diagnosticar antes

Este hallazgo tiene un interés y un objetivo claro, según Perera-Bel: "Si estas diferencias las podemos ver en la sangre, es probable que haya muchas otras diferentes". Estas diferencias tienen relación con mecanismos de depresión y, más allá, en funcionamientos biológicos muy básicos.

Júlia Perera-Bel

Júlia Perera-Bel / Hospital del Mar

La utilidad de estos biomarcadores se está pensando de cara al diagnóstico. "Se trata de que con un análisis de sangre te digan si tienes probabilidad de tener resistencia al tratamiento o no", explica la responsable de la unidad de Bioinformática. "La mala noticia es que este test te diga que tienes más posibilidades de tener resistencia, pero abre la puerta a hacer estudios con estos pacientes con alto riesgo", describe la investigadora.

La investigación forma parte de un estudio global se ha llevado a cabo en cinco países diferentes. En el caso de los marcadores génicos, los datos son fruto de muestras de 300 pacientes de Italia. Se están analizando también otros grupos de pacientes de Alemania, Polonia y de otro hospital en Italia. Se trata de hacer una validación externa de los primeros datos.

Diferencias notables

Esta investigación ha consistido concretamente en analizar, retrospectivamente, sangre de 150 personas resistentes a más de dos tratamientos, y otras 150 que respondieron al tratamiento. La diferencia que se ha hallado es que "es sorprendente la cantidad de genes diferentes, en torno al 20%, que son diferentes entre unos y otros pacientes, y esto es estadísticamente significativo, y afectan a muchísimos procesos biológicos, lo cual nos ha supuesto una dificultad para saber qué significa todo ello", explica la investigadora.

"La gente quiere saberlo"

Los resultados de esta investigación llevan a Perera-Bel a proponer que se estudien otras capas moleculares de estas personas. Respecto a qué otras estrategias se pueden abordar en casos de depresión que no ha sido superada tras varios tratamientos, la experta apuesta por llevar a cabo "más ensayos clínicos". Además, en las encuestas llevadas a cabo en este estudio, se constata que "por más que no haya una alternativa a estos casos, la gente quiere saberlo, porque existen muchos matices" y en ningún caso se está determinando de forma matemática que esa persona va a seguir sufriendo depresión porque así lo indican los marcadores génicos.

En depresión resistente parece que el factor genético es algo más alto, y también existe relación con los factores ambientales y situaciones adversas en la infancia

Júlia Perera-Bel

— Responsable de la unidad de bioinformática del Institut de Recerca del Hospital del Mar

"Existe un factor genético en la depresión, no muy alto, pero en depresión resistente parece que es algo más alto -explica Perera-Bel- y también hay asociación entre la depresión y los factores ambientales y situaciones adversas en la infancia; pero hay muchas otras cosas que interfieren, enfermedades asociadas, interacciones con el sistema inmunitario... por ello decimos que es multifactorial". "Que te haya pasado algo muy duro no significa que vayas a tener, seguro, una depresión", porque existe una diferente capacidad de resiliencia en cada persona, concluye.

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