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SanaMente, en las XVI Jornadas Estatales de Psicología contra la Violencia de Género

Las cuatro herramientas básicas para desactivar el machismo simbólico

Alba Alfageme, psicóloga: "Debemos hacer visible la violencia simbólica para que deje de ser inevitable”

Elena Crespi, sexóloga y psicóloga: "Muchas mujeres no nos sentimos propietarias de nuestros cuerpos"

Alba Alfageme, psicóloga feminista.

Alba Alfageme, psicóloga feminista. / Sandra Román / EPC

Fidel Masreal

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Barcelona
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El machismo no solo es violencia explícita, física o psicológica. La discriminación también se da de forma más sutil, más simbólica, en el día a día y en todos los ámbitos. Así lo describen profesionales de la psicología que advierten de que pasa desapercibido y afecta también al nivel institucional y se convierten en presión estética, actitud condescendiente, discriminación laboral, en el mundo digital y en la vida doméstica en la pareja y la maternidad.

Así lo describe Elena Crespi, sexóloga y psicóloga: "Cuando imaginamos violencia, imaginamos violencia física, algo muy explícito; un machismo cotidiano pequeño, aislado, sería anecdótico, lo que sucede es que es un iceberg que surge por acumulación de todo lo que hay en la base, que no se ve; esta violencia simbólica tiene que ver con lo que se espera de nostras, con lo que socialmente se tolera, lo hemos vivido como algo esperable, tenemos que estar buenas, ser jóvenes y estar delgadas". Y añade: "Muchas mujeres no nos sentimos propietarias de nuestro cuerpo, se nos despersonaliza el cuerpo, deja de ser casa y pasa a ser un proyecto que debemos ir modificando a medida que vamos creciendo".

Barcelona. 21 de noviembre del 2025. Congreso sobre feminismo y psicología. SanaMente es el medio invitado, fotos de la mesa rendonda y de los ponentes en la Universidad de Barcelona de geografía e história. Fotos de Sandra Roman

Elena Crespi, psicóloga y sexóloga. / Sandra Román / EPC

Alba Alfageme, psicóloga feminista, alerta: “Estas violencias son la base de cualquier violencia; si el terreno está abonado, van a aparecer experiencias de violencia visible”. Y añade que no solo se trata de violencias invisibles sino normalizadas y aceptadas por algunas mujeres.

Primero, "nombrar lo innombrado"

Esta experta ha reclamado en primer lugar “nombrar lo innombrado, ver los ejes de opresión, ayudando a las personas víctimas a identificar agresiones y estereotipos. “Comprender cómo nos afectan las normas culturales, desactivar la culpa o la autoinculpación”, reclama Alfageme.

De este modo, nombrar lo innombrado “restaura la autonomía” de la persona que probablemente ha internalizado el daño con ideas de “no valgo, no soy suficiente, tengo que agradar, mi opinión importa menos”.

Segundo, no te pasa solo a ti

La psicóloga reclama en segundo lugar “cuestionar la herencia del patriarcado” para que el caso concreto se enmarque en un “problema estructural” porque, de lo contrario, “no se puede trabajar sobre los efectos del poder” si se hace sólo desde una perspectiva individual.

Barcelona. 21 de noviembre del 2025. Congreso sobre feminismo y psicología. SanaMente es el medio invitado, fotos de la mesa rendonda y de los ponentes en la Universidad de Barcelona de geografía e história. Fotos de Sandra Roman

SanaMente, en las XVI Jornadas estatales de sicología contra la violencia de género / Sandra Román / EPC

Tercero, ocupar espacios sin miedo

Alfageme, reclama cuestionar las narrativas de sumisión e inferioridad y recuperar “historias personales de resistencia de mujeres que nos han precedido y de nuestras propias historias, no desde el dolor sino desde una estrategia de resistencia, reconstruyendo las identidades más fuertes y libres”

Cuarto, no etiquetar

Esta profesional feminista reclama “no psicologizar el problema”. Se trata, explica, de no interpretar el malestar de las mujeres como una debilidad, no restar importancia a las experiencias simbólicas, “ni reproducir discursos patriarcalmente, con una actitud de condescendencia”. La psicología ha de trabajar, concluye, nombrando “desactivando y transformando las narrativas” de la violencia simbólica para que “deje de ser invisible e inevitable.

Estas pautas las ha abordado Alfageme en las XVI Jornadas Estatales de Psicología contra la Violencia de Género, en las que Yolanda Ferrer, secretaria de Feminismo del Govern, que ha reclamado actuar sobre las violencias simbólicas también en el ámbito institucional y en la presión estética. Y ha reclamado a los profesionales de la Psicología que revise su actuación: “Tiene la responsabilidad de revisar sus marcos teóricos de intervención, porque de vez en cuando un enfoque puede reproducir desigualdad, y debe ser una práctica más consciente y crítica y más comprometida con la transformación social y feminista”.

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