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Salud mental

La psiquiatra Marian Rojas expone la mejor forma de gestionar el estrés: "Es inevitable"

Uno de cada cinco jóvenes siente dificultades graves relacionadas con la ansiedad

La psiquiatra Marian Rojas sobre poner límites en una relación: "Las emociones reprimidas salen en forma de depresión"

Marian Rojas Estapé desvela un hábito que puedes hacer en casa para liberarte del estrés

Una mujer estresada.

Una mujer estresada. / Archivo

Patricia López Avilés

Barcelona
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Según los últimos datos aportados por el Informe Anual del Sistema Nacional de Salud 2023, el 34% de la población española tiene algún problema de salud mental. Además, desde el inicio de la pandemia, estos problemas se han ido agravando, sobre todo entre la población joven

Asimismo, según datos del Observatorio de Salud Mental Infanto-Juvenil de la Fundación Atalaya, uno de cada cinco jóvenes siente dificultades graves relacionadas con la ansiedad.

Trastornos mentales

Un 54% admite que tiene dificultades relacionadas con el bajo estado de ánimo, de los cuales, casi un tercio presenta niveles preocupantes relacionados con la depresión. Respecto a los trastornos mentales más usuales, los más prevalentes son los trastornos de ansiedad, seguidos de los trastornos del sueño y los depresivos

Estas enfermedades tienen afectaciones directas en el día a día de las personas, y, en algunos casos, puede incluso impedir que realicen tareas cotidianas.

Estrés y ansiedad

Es importante diferenciar entre el estrés y la ansiedad, ya que, según explica la psiquiatra Marian Rojas en su Instagram, el estrés puede ser necesario y bueno en algunas circunstancias.

El estrés es una respuesta a una amenaza o un desafío específico, mientras que la ansiedad puede ser una preocupación excesiva y persistente incluso sin una causa clara. Según Rojas, “el estrés es inevitable. Pero cómo lo gestionas marca la diferencia entre desgastarte… o fortalecerte”.

Bueno, tolerable y crónico

Además, explica que el estrés puede ser bueno, tolerable y crónico: “Hay un estrés bueno, que es el estrés que se activa antes de enfrentarse a un reto, algo que incluso nos puede apetecer o dar un poco de miedo, pero nos activamos internamente para lograrlo”, defiende. “Luego hay otro estrés, el que yo llamo el estrés tolerable, que es en el que todos estamos metidos a lo largo del día, tener que gestionar la familia, a los hijos, a los padres, el trabajo…”, sigue.

No obstante, el límite entre el estrés tolerable y crónico es diferente para cada persona, la psiquiatra defiende que hay personas que tienen una capacidad de absorber estrés tolerable, que para otros sería estrés crónico. Esto se manifiesta en síntomas que pueden ser incluso físicos

Síntomas y prevención

“A nivel físico empieza con tics en el ojo, o tiembla la mano, o incluso el ojo seco, sensación de taquicardia, de taquipnea, que es como que el aire no entra en los pulmones, tensión muscular…”, cuenta Rojas. A nivel psicológico, en cambio, el estrés crónico produce irritabilidad: todo te irrita o te saca de quicio y se manifiesta en una menor tolerancia a las personas de tu entorno, aunque sea hacia tus seres queridos. Además, si esa irritabilidad se mantiene en el tiempo, puede desencadenar trastornos de ansiedad, ataques de pánico y tristeza. Es más, estar en alerta constantemente puede acabar generando depresión, falta de energía y pensamientos obsesivos

Ante esto, Marian Rojas explica que para evitar el estrés crónico lo más importante es conocerse a uno mismo para saber cuándo poner límites. “Cuando te sientes comprendido, te sientes aliviado, comprendiendo cómo eres tú, cuáles son tus factores de estrés, que descarga tu batería, cuál es tu estrés tolerable, cuál es tu estrés crónico…”, puntualiza. Para evitar llegar a esos picos de estrés, es necesario poner límites y hacer actividades: “Poniendo freno, poniendo límites, aprendiendo a hacer más deporte en ese momento, quizá descansando más, haciendo una escapada a la montaña y estar en contacto con la naturaleza… intenta buscar mecanismos para que ese estrés tolerable no se convierta en estrés crónico y te perjudique”, concluye la psicóloga.