Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Show y mirada crítica

Entidades antiestigma lamentan el uso de la salud mental en la batalla entre Melody y Broncano

Las organizaciones piden que se hable con rigor sobre los trastornos y sin banalizaciones

"Deberíamos ser más cuidadosos en el uso de las palabras", advierte la presidenta de Salut Mental Catalunya

Melody y David Broncano

Melody y David Broncano / RTVE

Fidel Masreal

Fidel Masreal

Barcelona
Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

Entidades antiestigma en materia de salud mental han salido al paso de la polémica mediática entre dos personajes de gran eco como son la cantante y concursante de Eurovisión Melody y el conductor del programa La Revuelta, de RTVE, David Broncano. Todo empezó cuando Melody, en una rueda de prensa, afeó a Broncano unas palabras en las que se refería a la decisión de la cantante de anular su agenda y marcharse a su casa. Melody apeló entonces a la salud mental y pidió una disculpa. Al día siguiente, el presentador estrella le respondió que no solo no se iba a disculpar sino que no se debe usar la salud mental como arma arrojadiza.

Acusaciones mutuas

La cantante afirmó: "Ha habido algún programa de televisión en el que se han reído de que yo me haya ido a mi casa para ver a mi hijo y que necesitara tiempo". La artista de Dos Hermanas ha afirmado que "no me gusta la doble moral de que se hable de la salud mental y yo cuando pida un descanso me vayan al cuello. No me gusta que se haga burla sobre eso". Broncano replicó: "Utilizar la carta de la salud mental, como si fuese una carta blanca, cuando algo te molesta que te ha dicho alguien, o que te has picado porque estás frustrada porque no has quedado en Eurovisión como tú querías (...) Creo que banaliza los problemas de salud mental de un montón de gente que sí que tiene problemas de salud mental reales".

No banalizar más

Amb Experència Pròpia (AEP), por ejemplo, afirma en un comunicado que sus activistas se encuentra a menudo en institutos de Secundaria y redes sociales la tendencia a "simplificar y banalizar lo que es el sufrimiento emocional y los trastornos mentales", a través del lenguaje. Antonio Serrano lamenta que se usen "todos los días expresiones coloquiales como 'estoy depre, tengo el día depre, estoy autista o tengo TOC'" y el problema es que cuando esto se amplifica por parte de una persona famosa, hace que se refuercen mitos y estereotipos negativos sobre la salud mental". Serrano recuerda que se debe distinguir entre un malestar emocional puntual y un trastorno mental. "La lástima -añade- es que aunque la respuesta de Broncano fue la adecuada, esto se quede aquí".

La semilla de la desinformación

La presidenta de la Federació Salut Mental Catalunya, Mercè Torrentallé, advierte: "No estar bien emocionalmente es el primer paso para la superación. Banalizar los espacios de reflexión es crear más estigma a personas que están en este proceso y sembrar la semilla de la desinformación y la desesperanza". Torrentallé añade: "Deberíamos ser más cuidadosos en el uso de las palabras, respetar el lenguaje es respetarnos a nosotros mismos".

Una larga lucha

AEP apuesta por hacer pedagogía a todos los niveles sobre cómo hablar sobre salud mental. Obertament, entidad antiestigma, lleva a cabo campañas periódicas de sensibilización. Y es que, a medida que la salud mental, los trastornos, las vivencias, las luchas contra el estigma y el tabú forman parte (¡por fin!) de nuestra realidad mediática, política y cotidiana, el uso del lenguaje para referirnos a esta realidad (dura, esperanzadora, punzante y profundamente humana) se convierte en algo a afinar, para salir de las generalizaciones y evitar las etiquetas. Es por eso que la federación Salut Mental Catalunya ha publicado una guía de estilo interna pero de gran utilidad para periodistas y no periodistas, con la que se hará más rica la conversación, más respetuosa, más acertada. Porque de salud mental se habla más, pero también es bueno hablar mejor.

Frivolización

En un artículo en SanaMente, Ariadna Rogero, responsable de medios y activismo de Obertament, reflexionaba hace unos meses: "¿Se habla mucho más ahora de salud mental? En Obertament a menudo nos hacemos esta pregunta. La respuesta es que sí pero con matices: más no siempre significa mejor. Me explico: el tabú de no hablar al respecto cuando hace falta -ni en el trabajo, ni con amigos, ni en casa- convive con la frivolización de hablar de ello sin rigor ni cuidado. El tema es delicado y debería tener presente cómo lo viven las personas afectadas y esto no siempre se está teniendo suficientemente en cuenta.