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Letras con emoción

¿América? ¿Qué es América?

Desde la aparición de Trump –que no ha leído a Whitman y le debe importar un carajo lo que defendía Lincoln–, nadie canta a la América diversa

Guía para las elecciones de Estados Unidos

Vallas publicitarias en EE.UU. promueven aceptación y respeto hacia los inmigrantes

Vallas publicitarias en EE.UU. promueven aceptación y respeto hacia los inmigrantes / AFSC

Xavier Vidal

Xavier Vidal

Barcelona
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Hacia 1850, un joven Walt Whitman asistió en Nueva York a una conferencia del filósofo Ralph Waldo Emerson. En ella, el intelectual que todo el mundo admiraba declaró que nadie había descrito América. Y cuando se refería a ello estaba hablando de todo lo que componía esos jóvenes Estados Unidos. Whitman, un joven periodista, entonces nada más que un plumilla, quedó admirado ante las palabras del maestro y a partir de ese momento se propuso describir ese país aun en formación.

Lo hizo con una vasta obra que fue publicando en libritos bajo el título 'Hojas de hierba'. Una única obra, la obra de toda una vida. En ella habló de todo lo que veía y escuchaba y quiso poner negro sobre blanco lo que Emerson pedía. Eso le valió críticas de todos los ámbitos: la iglesia, los anti abolicionistas partidarios de la esclavitud, los señoros de la época. Porque Whitman describió todo -incluso su propia homosexualidad, eso sí, agazapada en eufemismos que hoy en día parecen poco eufemísticos y muy directos.

'Hojas de hierba' le valió a Whitman críticas de todos los ámbitos: la iglesia, los anti abolicionistas partidarios de la esclavitud, los señoros de la época

Escribo hoy sobre Whitman a raíz de las elecciones norteamericanas en las que se baten dos candidaturas bien diferenciadas. Pero no tanto por las elecciones si no por ¿qué o quien es hoy América? Walt Whitman la cantó en sus versos y leyéndola hoy podríamos decir que no hay mucha diferencia en su composición. Una mezcla de inmigrantes –excepto los hijos de los índios, el resto, también Trump, Vance, Harris y Walz son todos descendientes de los ocupantes de este vasto y riquísimo territorio, crisol de culturas que desembocan en una propuesta que ha ido cambiando con el tiempo.

Dice el diccionario de la RAE que crisol es un “recipiente hecho de material refractario, que se emplea para fundir alguna materia a temperatura muy elevada”. América, los Estados Unidos, han vivido muchísimas épocas de temperatura elevada hasta llegar al horno insoportable que es hoy. Whitman cantaba en ese poema:

America

Centre of equal daughters, equal sons,

All, all alike endear’d, grown, ungrown, young or old,

Strong, ample, fair, enduring, capable, rich,

Perennial with the Earth, with Freedom, Law and Love,

A grand, sane, towering, seated Mother,

Chair’d in the adamant of Time.

América

Centro de hijas iguales, de hijos iguales,

todos queridos de la misma forma, grandes, pequeños, jóvenes o viejos,

fuerte, amplia, hermosa, perdurable, capaz, rica

perenne como la Tierra, como la Libertad, la Ley y el Amor,

Madre grandiosa, prudente, encumbrada, sedente,

que ocupas el diamante del Tiempo.

(Traducción de Eduardo Moga publicada en el volumen íntegro de Hojas de Hierba. Editorial Galaxia Gutenberg)

Si quieren pueden escuchar, aunque defectuosamente, al propio Whitman recitándolo aquí

Si lo quieren leer en catalán tienen la espléndida traducción de Jaume C. Pons Alorda en Edicions 1984. El poeta y traductor nos dejó hace 10 años esta espléndida recitación del canto de mí mismo dedicado a la injusticia que vio en un mercado de esclavos.

¿Continúa siendo América la que cantaba Whitman con una actitud empática hacia todo lo diferente consciente de que las múltiples identidades se identifican en un proyecto que va más allá de la raza?

¿Continúa siendo América la que cantaba Whitman con una actitud empática hacia todo lo diferente?

Recuerdo una charla de Antonio Muñoz Molina que ha vivido en Nueva York muchos años explicando que lo que une a los americanos es el guión. Italo-Americano, Sino-Americano, Hispano-americano… todo el que llega a América acaba adoptando el guión como símbolo que combina su origen y su proyecto de futuro. Ese era, es y será el éxito americano. Incluso con los problemas de racismo y de desconfianzas con el gobierno federal todo eso es lo que defendía Whitman y más tarde el padre de la unión, Abraham Lincoln.

El nuevo cantante de América prefiere enfrentar y castigar a lo diferente

¿Existe aún esa América? Visto desde aquí parece que no. Desde la aparición de Trump –que no ha leído a Whitman y le debe importar un carajo lo que defendía Lincoln–, nadie canta a la América diversa ni describe con la visión pura aquello que ve. Ahora, el nuevo cantante de América prefiere enfrentar y castigar a lo diferente, buscar un chivo expiatorio para defender lo indefendible. Si dicen que la literatura es profética planteando dilemas, Philip Roth en su 'Conjura contra América' ya lo avanzó contando lo que hubiera pasado si Charles Lindbergh hubiera ganado a Franklin D. Roosevelt en las presidenciales de 1940. Lindbergh fue portavoz del comité Estados Unidos Primero, seguro que les suena el nombre del comité.

Habrá tiempo para sanar todas estas heridas y los individuos que ya gobiernan o pretenden gobernar pasarán a la historia como una pesadilla

Sea como sea, lo que se vive en Estados Unidos es una muestra más de lo que se está viviendo en todo el mundo. Dirán “la política ya se sabe” pero tal vez convendría rastrear en el origen de porqué triunfa en la política la insensibilidad. Y en esto, un francés de origen marroquí, Tahar Ben Jelloun lo explicó muy bien en un libro muy breve: 'El racismo explicado a mi hija' en el que el miedo a lo diferente explica este tipo de reacciones. Somos miedicas y por eso triunfa el odio y fracasa la empatía.

Soy optimista. Habrá tiempo para sanar todas estas heridas y los individuos que ya gobiernan o pretenden gobernar pasarán a la historia como una pesadilla.

Xavier Vidal, librero de las Nollegiu