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Psicología

Las diez frases de cuñado que siempre escuchamos los psicólogos

Los psicólogos ni leen la mente ni viven psicoanalizando a los demás

Las diez frases de cuñado que siempre escuchamos los psicólogos

Las diez frases de cuñado que siempre escuchamos los psicólogos / 123RF

Ángel Rull

Ángel Rull

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Ser psicólogo o psicóloga no solo implica trabajar con las emociones, los pensamientos y los comportamientos de las personas, sino que también nos enfrentamos a los estereotipos que la sociedad ha construido alrededor de nuestra profesión. Es habitual que, en encuentros familiares, conversaciones informales o reuniones sociales, aparezcan frases que denotan mitos y malentendidos sobre lo que realmente hacemos. Muchas veces dichas en tono de broma, estas "frases de cuñado" reflejan cómo aún persisten ideas equivocadas sobre la psicología.

¿Tenemos mitos anticuados sobre los psicólogos?

Aunque la psicología ha avanzado considerablemente en las últimas décadas, algunas ideas preconcebidas sobre la profesión siguen en pie. Estos mitos suelen basarse en visiones anticuadas o incompletas que no reflejan la realidad del trabajo de un o una profesional de la salud mental.

Uno de los mitos más extendidos es pensar que el trabajo de un psicólogo o una psicóloga consiste únicamente en "psicoanalizar" a las personas. Muchos aún creen que basta con hacer una pregunta para que inmediatamente podamos desvelar lo que ocurre en lo más profundo del inconsciente de quien está frente a nosotros. Esta idea, popularizada en parte por la cultura cinematográfica, ignora la diversidad de enfoques y técnicas que empleamos en nuestra práctica diaria.

Otro mito muy común es creer que todas las personas que se dedican a la psicología tienen la capacidad de "leer la mente". Esto no solo es un error, sino que refleja la incomprensión de lo que verdaderamente implica nuestra labor: acompañar a las personas en sus procesos de reflexión y crecimiento personal, desde un enfoque científico y empático, no mágico.

Finalmente, también encontramos la creencia de que las psicólogas y psicólogos no tienen problemas o dificultades emocionales porque "ya lo tienen todo resuelto". Este mito subestima el hecho de que, aunque nos dedicamos a ayudar a otros, seguimos siendo seres humanos, y nuestras vidas también están llenas de retos y momentos de incertidumbre.

Estos mitos, aunque parezcan inofensivos, pueden generar confusión y restar valor a la importancia de la psicología como disciplina. Por eso, es fundamental derribarlos y ofrecer una visión más precisa y respetuosa de lo que realmente hacemos.

Las diez frases de cuñado que siempre escuchamos los psicólogos

Cuando se trata de ser psicólogo o psicóloga, hay algo casi garantizado: en cualquier reunión familiar, encuentro con amistades o evento social, en algún momento escucharás una frase que cree contener una verdad absoluta sobre nuestra profesión. Son esas conocidas “frases de cuñado”, que muchas veces tienen la intención de romper el hielo o de hacer una broma, pero que esconden algunos de los mitos más comunes que la sociedad sigue arrastrando sobre el trabajo en psicología.

Estas son las diez frases que más escuchamos:

1. "A ver qué digo, que me estás psicoanalizando."

Una de las más recurrentes. La gente suele pensar que estamos constantemente analizando a quienes nos rodean. En realidad, fuera de nuestro ámbito profesional, la mayoría de las veces estamos más centrados en disfrutar de la conversación que en sacar conclusiones psicológicas.

2. "Tú puedes leer la mente, ¿no? A ver, dime qué estoy pensando."

Esta frase refleja un malentendido común sobre nuestra profesión. No, no leemos la mente. Nuestro trabajo se basa en el diálogo, la observación y técnicas especializadas, pero nunca en "leer pensamientos".

3. "A ver, ¿qué trastorno crees que tengo yo?"

Una pregunta que muchos lanzan como si fuera un reto o un juego. Evaluar a una persona requiere un proceso minucioso, profesional y confidencial, no algo que pueda hacerse en una conversación casual.

4. "Seguro que siempre estás analizándolo todo."

Si bien es cierto que desarrollamos una habilidad para escuchar y observar con atención, no estamos analizando todo lo que ocurre a nuestro alrededor de forma constante. Como cualquier persona, también necesitamos desconectar.

5. "Oye, ¿me puedes hacer una terapia rápida aquí mismo?"

La terapia no es una receta mágica que se pueda aplicar en cinco minutos. Requiere tiempo, dedicación y un contexto adecuado para que sea efectiva. Las reuniones sociales no son el lugar para una intervención terapéutica.

6. "No sé si hablar contigo, luego me vas a sacar algún trauma escondido."

Es común escuchar esto, pero no es nuestra misión "destapar traumas" en una conversación trivial. La terapia es un proceso que se basa en el respeto y el consentimiento de la persona.

7. "Entonces, tú ya no tienes problemas, ¿no? Te los habrás solucionado todos."

Ser psicólogo o psicóloga no significa que no tengamos problemas. Al igual que cualquier persona, enfrentamos nuestras propias dificultades, aunque podamos tener herramientas que nos ayuden a manejarlas mejor.

8. "Tú, que eres psicólogo, ¿me podrías hipnotizar?"

La hipnosis es una técnica terapéutica que no todos los psicólogos practican, y desde luego no es algo que se haga fuera de un contexto clínico específico.

9. "¿Ves cómo me muevo? ¿Eso qué dice de mí?"

Los movimientos y el lenguaje corporal pueden dar pistas sobre el estado emocional de una persona, pero no podemos sacar conclusiones definitivas solo con observar a alguien moverse en una situación cotidiana.

10. "¿Tantos años estudiando para escuchar problemas? ¡Eso ya lo hago yo en el bar!"

Escuchar de manera activa, empática y profesional es muy diferente a las conversaciones informales que se tienen en un bar. Los psicólogos y psicólogas utilizan conocimientos científicos y técnicas especializadas para ayudar a las personas a entender y resolver sus problemas, lo cual va mucho más allá de una charla casual.

Estas frases, aunque muchas veces se digan en broma, nos recuerdan que todavía queda mucho por hacer para desmitificar la labor de los psicólogos y psicólogas. A través de la educación y el diálogo, podemos seguir construyendo una visión más realista y respetuosa sobre lo que significa dedicarse a la salud mental.

* Ángel Rull, psicólogo.