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Congreso Nacional de Psiquiatría

Los psiquiatras admiten falta de herramientas para atajar los intentos de suicidio reincidentes

La psicoterapia intensiva se plantea como un mecanismo clave pero difícilmente generalizable

La mala calidad de vida en personas mayores y los abusos emocionales en los niños, factores clave

Pintada sobre el suicidio en Alicante.

Pintada sobre el suicidio en Alicante. / Shutterstock

Fidel Masreal

Fidel Masreal

San Sebastián
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Una de cada cinco personas que intentan suicidarse lo vuelve a probar al cabo de un año. Y una recaída predice posibles intentos futuros a los dos y tres años. Esta evidencia científica lleva de cabeza, por supuesto, a quien sufre esta situación, a su entorno, y también a los profesionales de salud mental, que siguen sin hallar herramientas definitivas, más allá de proponer una intensificación de las psicoterapias.

En el Congreso Nacional de Psiquiatría de San Sebastián se ha explicado, por ejemplo, que en el marco de un programa muy amplio entre diversos centros, llamado Survive, una serie de herramientas 'online' que se pusieron al servicio de personas que ya habían intentado acabar con su vida cuatro veces no ha logrado ninguna mejora significativa respecto a quienes reciben un seguimiento terapéutico habitual y, en el caso de Catalunya, están bajo el plan código suicidio.

Intentos previos

Las personas con cuatro intentos previos y con un trastorno mental son las que tienen más posibilidades de repetir el intento. "Estamos intentando ver si hay algún tratamiento, la evidencia es que, si se controla la enfermedad mental, las tasas de recaída disminuyen –describe Víctor Pérez, psiquiatra, director del Hospital del Mar y coordinador del programa Survive–. Además, los fármacos han demostrado efecto parcial y están prescritos para casos de depresión mayor y esquizofrenia". "Lo que funciona es la psicoterapia dialéctico-conductual, que es muy intensiva", añade. Sin embargo, la magnitud de personas con tentativas de este tipo hace inviable desplegar para todas ellas este tipo de terapia, que es muy intensiva.

Personas mayores y niños

La experta del Hospital Clínic Iria Grande insiste en que lo más relevantes es haber tenido un trastorno depresivo. "Los factores de riesgo más precisos son los psicológicos", corrobora otra profesional especializada, Pilar Alejandra Saiz. Aparece, sin embargo, otro factor más: la calidad de vida. "Una peor calidad de vida se relaciona con un mayor intento de suicidios, pero solo en las personas mayores, lo cual nos lleva al tema de la soledad en estas personas", apunta Grande. En cuanto a niños y jóvenes, los predictores son haber sufrido abuso emocional, seguido de la negligencia emocional y el abuso físico.

¿Y la ketamina?

Otras aproximaciones son las farmacológicas. En concreto, el psiquiatra Philippe Courtet subraya que, en cuanto a la prevención de posibles nuevos intentos, lo más significativo es la situación psicológica y de bienestar, la agitación y la tensión emocional. Sin embargo, también admite que "ninguna pregunta por sí sola" se puede correlacionar directamente con la ideación suicida. Courtet apuesta por la eficacia del tratamiento de las infusiones de ketamina para reducir estas ideas. "Los resultados confirman que es eficaz para aliviar estas ideas en pacientes con depresión, desde el primer día del tratamiento". Curiosamente, el placebo (una medicación sin efectos reales, que el paciente no sabe que es tal) reduce esta ideación en un 50%. Courtet opina que no se generaliza la ketamina porque se trata de un producto que no aporta beneficios a la industria farmacéutica.

Otros métodos a los que falta todavía verificación en ensayos son el uso de la inteligencia artificial mediante el seguimiento de las rutinas de los pacientes a través de su teléfono móvil, al tiempo que a través del 'smartphone' se les realiza consultas sobre su estado de ánimo. El doctor Enrique Baca ha presentado este seguimiento, que se añade al control periódico por parte de un terapeuta. Este especialista apuesta por un futuro en que se puedan diseñar "soluciones personalizadas para cada persona".

Sin miedo a preguntar

Mientras los terapeutas intentan hallar más factores predictivos y mejores terapias, Víctor Pérez no se olvida del papel del entorno: "Si ves a alguien que está mal, haz el favor de preguntarle, directamente, porque, si no levantamos la liebre, no vamos a poder incidir en esta sentencia que tenemos".