09 jul 2020

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PSICOLOGÍA

Niños con 'altas capacidades': así puedes entenderlas

Algunos rasgos que nos definen pueden hacernos incomprendidos a nivel social

Ángel Rull

Un niño haciendo los deberes en casa.

Un niño haciendo los deberes en casa. / 123RF

En las familias, asociamos el fracaso escolar a malas pautas educacionales, un pobre desarrollo o una falta de interés por lo intelectual. Niños que, aparentemente, no quieren estudiar o no son capaces de coger el ritmo de la clase. Sin embargo, no engloba todos los casos. Hay otros niños que, aunque parezca que no tienen interés por aprender, el problema real es que les falta motivación, se les queda pequeño el aula y necesitan otro tipo de estimulación. Ocurre con los niños con 'altas capacidades'. Desde pequeños han mostrado actitudes muy adelantadas a su edad y tenían un carácter peculiar. Si no son diagnosticados a tiempo, es cuando se corre el riesgo de que exista este fracaso escolar. Aunque ese diagnóstico no es solo con lo que deben contar. También es importante la comprensión y el apoyo por parte de la familia.

Entender que nuestros hijos son diferentes, que cuentas con unas capacidades muy distintas a las nuestras y que su nivel intelectual queda muy por encima de la media, puede resultarnos estresante. No sabemos cómo actuar, cómo estimular su inteligencia o si estaremos dejando de lado la parte infantil que también necesitan. La falta de comprensión es una de las barreras más frecuentes a la hora de criar a un niño con estas características.

Comprensión y cariño

El error más frecuente a que veces cometen muchos padres es poner todo el valor en el aprendizaje de sus hijos. Evalúan el desempeño en el mundo en función de la adaptación en el colegio, las buenas notas o las actividades extraescolares a las que van. Sin embargo, estamos dejando de lado todo un abanico de áreas a cubrir, como la parte emocional y afectiva o las habilidades sociales. Los niños con 'altas capacidades' corren aún más el riesgo de verse solo con el prisma de la parte intelectual, ya que es donde parece que más destacan y es lo que queremos potenciar. Sin embargo, todo lo demás puede tener carencias o necesidades que no están siendo escuchadas.

Los niños necesitan cariño, atención y afecto durante todo su desarrollo. Ese amor es dado por sus figuras de apoyo en la familia y en etapas posteriores de su vida podrán obtenerlo de la relación con personas externas. Los padres son la principal fuente de afecto, por lo que, independientemente de las capacidades intelectuales, deben recibirlo. Sin embargo, el no comprender a nuestro hijo puede aislar las relaciones y generar que los lazos afectivos se vean debilitados. Es por eso que, para poder compensarlo, debemos tener en cuenta los siguientes puntos para poder entender mejor a nuestro hijo y potenciar las áreas que podemos estar dejando de lado:

1. Comunicación emocional

Las emociones son la base de cualquier persona y la comunicación con nosotros mismos y con el resto parte de ellas. Entenderlas, poner un nombre a lo que nos ocurre o saber regularnos es importante desde la infancia. Debemos ayudar a nuestros hijos a que comprendan todas sus emociones, las normalicen y las sepan usar.

2. Normalización

Exaltar un rasgo de forma exagerada y hacer que toda nuestra vida gire en torno a él es bastante dañino. Eclipsa otras partes valiosas y hace que el orgullo y la admiración tengan fuertes oscilaciones. Debemos hacer ver que las 'altas capacidades' son un rasgo que está por encima de la media, como otros niños tienen otras habilidades. Debemos apoyarnos en nuestros puntos fuertes, pero desde la normalización.

3. Juego en familia

Los niños necesitan pasar tiempo de calidad con sus familiares. Ese tiempo puede ser invertido en el ocio, con juegos o excursiones. Refuerza los vínculos, permite la comunicación y nos hacer entender mejor a los demás, desde el disfrute y el tiempo compartido.

4. Necesidades

¿Qué necesidades son las que nuestro hijo tiene? No solo la estimulación intelectual es importante para él, puede que haya deficiencias en el plano social, que falten habilidades o que necesiten ser más creativos. Debemos preguntar, escuchar y respetar, con el fin de poder ayudar.

Un niño con 'altas capacidades' es solo un pequeño con unas determinadas habilidades diferentes a las del resto, pero que tiene una base común con los demás y unas necesidades que necesitan ser escuchadas y cubiertas. La comprensión como padres es fundamental no solo para poder ayudar, sino para reforzar su bienestar emocional.

Ángel Rull, psicólogo