29 sep 2020

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PSICOLOGÍA

Cómo escribir una carta a los Reyes Magos responsable y sin egoísmo

La cantidad de regalos que reciben los niños interfiere en su educación

Ángel Rull

Los Reyes Magos llegan a Barcelona.

Los Reyes Magos llegan a Barcelona. / ALBERT BERTRAN

La llegada de los Reyes Magos no es el único momento de ilusión que los niños tienen. Cuando escogen los regalos que quieren recibir o cuando ojean los catálogos de juguetes para poder escribir la carta empiezan a anticipar la misma ilusión semanas antes. Se vive con emoción y es un momento mágico para toda la familia. Sin embargo, puede volverse algo que solo se centra en lo material y con el foco puesto en la cantidad de lo que reciben. Aunque podemos dar la vuelta a esa tendencia y hacer que pueda basarse más en los valores y en lo emocional que en la acumulación de regalos.

El momento de escribir la carta a los Reyes Magos no es solo un momento para el niño, sino que puede involucrarse toda la familia y hacerlo a lo largo de varios días. De este modo, no solo alargamos la ilusión, sino que vamos introduciendo otros aspectos, como el ser conscientes de la responsabilidad que tienen, que es algo que reciben no solo por ser buenos, sino por aplicar sus propios valores, escoger las situaciones que les hagan desarrollarse o relacionarse de forma empática con los demás.

En familia

Cuando un niño decide sentarse a escribir su carta a los Reyes Magos, lo hace pensando en la cantidad de regalos que le gustaría recibir. Suele tenerlo claro y solo le toca portarse bien durante los días previos. Los regalos acaban perdiendo valor y la ilusión se vuelve más materialista y menos compartida. Sin embargo, como padres, podemos introducir nuevas dinámicas que hagan crecer y desarrollarse a nuestros hijos. Y la Navidad es una buena fecha para ello.

Para que el día de Reyes no vaya cargado solo de materialismo y podamos sumar riqueza emocional, no solo al momento, sino a todo el año, podemos ayudar a escribir la carta siguiendo puntos nuevos:

1. Familia

El tiempo que se dedique a la carta es la oportunidad para reunir a todos los miembros junto a la mesa y pasar una tarde en familia. Es un espacio para poder compartir, descubrirse en la ilusión y ver qué deseos tienen todos, incluidos los padres. Esto es visto no como una forma de pedir juguetes sino como algo mucho más emocional.

2. Ejemplo

Lo que queremos que nuestros hijos hagan, siempre tendremos que hacerlo también nosotros. Si ellos van a escribir una carta, tendrán que tener unos modelos, y esos modelos también pedirán, agradecerán o hablarán de sus valores.

3. Espacio para el juego

Aunque queramos un nuevo enfoque, la carta debe incluir siempre regalos en forma de juguetes o actividades. Lo material es una parte importante de la vida de cualquier niño y no debe dejarse de lado. Sí que es importante hacerles ver que, al haber muchos niños, no siempre pueden traer ni todos los regalos que se piden ni alguno que tenga precios muy elevados. No es cuestión de que se hayan portado mejor o peor, sino que hay un presupuesto máximo a compartir con cada niño del planeta.

4. Espacio para el tiempo

¿Nuestros hijos quieren pasar más tiempo con nosotros? ¿Quieren que les leamos cuentos antes de dormir o que juguemos los fines de semana con ellos? Es importante que esto también forme parte de sus peticiones y ver en qué medida podemos hacer que se cumpla. Así escucharemos también sus necesidades.

5. Espacio para lo emocional

En el último punto, los niños pueden hacer un repaso de cómo se han sentido. No es recomendable que hagan una valoración de su conducta, sino de sus emociones. Si han estado más tristes o más enfadados, si han reído o si han tenido ganas de llorar. Encontrar los motivos y ver cómo puede manejarse mejor es también prioridad de un Rey Mago.

6. Agradecer

La gratitud es uno de los mejores valores que puede otorgarse a un niño. No desde el punto de solo dar las gracias, sino de saber ver y valorar lo que van teniendo. Es buen momento para incluir en la carta un balance de todo lo que ese año nos ha traído, independientemente de si es material o no, y dar las gracias por ello.

Las cartas que cada año escriben los niños van dirigidas en su mayoría a regalos materiales. Aunque no debe olvidarse esa parte, ya que los niños le dan importancia, también debemos hacerles ver que hay otras partes involucradas a las que hay que prestar atención. Cartas a los Reyes Magos más responsables y basadas en lo emocional.

Ángel Rull, psicólogo.