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PSICOLOGÍA

Comunicación asertiva: la base de una buena relación de pareja

Las discusiones frecuentes pueden llegar a debilitar una convivencia

Ángel Rull

Una pareja se hace carantoñas bajo la mirada de la Torre Eiffel, mientras la nieve cae sobre París.

Una pareja se hace carantoñas bajo la mirada de la Torre Eiffel, mientras la nieve cae sobre París. / Lionel BONAVENTURE (AFP)

La comunicación es la base de toda nuestra experiencia con otras personas, y también con nosotros mismos. Es a través de ella cuando podemos expresar nuestras necesidades, hablar sobre lo que no nos gusta y mostrar nuestros proyectos de futuro. Lo usamos para rememorar recuerdos, compartirlos o hablar sobre el día a día. Sin embargo, está misma comunicación puede volverse agresiva o perder asertividad, discutiendo con la otra persona sin llegar, muchas veces, a solucionar el problema.

Cuando las discusiones se suceden y no llegamos a solucionarlo, especialmente si ha habido ataques, la pareja va sufriendo un debilitamiento que puede llegar a acabar en ruptura. No es necesario que la relación tenga problemas reales de base, ya que la mala comunicación es motivo suficiente para no estar bien. Por eso, una vez analizado que lo que falla es la forma de hablar y gestionar los problemas, se debe buscar una mejor formar de comunicarse.

Hablando mejor

Los estilos de comunicación alcanzan varios puntos dependiendo del tema que se esté tratando, la persona que tengamos enfrente o nuestro carácter y nuestra personalidad. Esos puntos van desde el más agresivo hasta el más sumiso. En el punto medio, en la parte donde sabemos controlar la agresividad, sin dejar de expresar lo que sentimos y necesitamos, se encuentra el estilo comunicativo asertivo, fundamental para cualquier tipo de contacto social. De hecho, cuando nos hablamos a nosotros mismos, este sería el estilo que también debemos utilizar.

Las discusiones de pareja se acaban basando en los mismos esquemas que se repiten. Con el paso del tiempo, adoptamos un patrón que puede funcionar, pero también puede resultar perjudicial. En este último caso, la pareja necesita aprender a comunicarse de forma asertiva, usándose esto no solo en la propia discusión, sino especialmente en el día a día.

1. Adivinación del pensamiento

Este error es típico en muchas personas, sin importar si conocen mucho al otro o no. Damos por hecho que piensan o sienten determinadas cosas sin que de verdad nos lo hayan dicho. Se soluciona pensando que, hasta que nuestra pareja no nos diga algo, bien porque se lo preguntamos o bien porque nos lo comunique directamente, no sabemos nada sobre esa situación. Eso implica que, si está más serio un día, no podemos inferir que esté enfadado con nosotros.

2. Egocentrismo

Lo que a nuestra pareja le pasa, no siempre gira en torno a nosotros. Los días buenos o malos, los enfados o la tristeza pertenecen al mundo de cada uno. Y solo cuando de verdad se nos haya expresado que hemos tomado partido en esas emociones, podemos tomar responsabilidad.

3. Responsabilidades separadas

Tenemos que tener claro que somos responsables de nuestras palabras, nuestras acciones, nuestras ideas, nuestros errores y nuestros logros. Únicamente de eso. Cuando nuestra pareja haga unas determinadas acciones, diga palabras concretas, sienta emociones determinadas o cometa errores, será exclusivamente su responsabilidad.

4. Opiniones diferentes

Cada persona construye en su cabeza su propia versión del mundo, sin que sea más correcta o más errónea que la de los demás. Sus opiniones siempre son válidas y lo que crea de cómo funcionan las cosas también. Intentar colocarse encima o creerse más válido no está permitido en la comunicación asertiva. "Respeto tus ideas, porque son tuyas, pero las mías son diferentes, y así está bien".

5. Pasado

Cuando hemos tenido una discusión o ha habido errores, es muy frecuente que en el futuro sigamos anclado a ello y lo usemos contra el otro, lo cual lo empora todo. Es conveniente que hablemos o discutamos sobre lo que toca exclusivamente en ese momento. Dejar atrás el pasado es responsabilidad de cada uno y debe trabajarse ese perdón de forma individual.

Las parejas conllevan una serie de dinámicas entre las que se encuentra la comunicación. La forma que tenemos de hablarnos en el día a día o en los momentos de tensión marca la forma que tiene dicha pareja de alcanzar un buen estado, pudiendo convertirse en parejas felices, aunque tengan problemas, o parejas que acaban rompiendo su relación. Por eso es conveniente que la comunicación sea lo más asertiva posible.

Ángel Rull, psicólogo.