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PSICOLOGÍA

Alcanza el flujo psicológico: cinco pasos

En el estado de 'flow' las horas pasan sin que seamos conscientes de ello

Ángel Rull

Alcanza el flujo psicológico: cinco pasos

El estado de flujo psicológico aparece cuando nos encontramos plenamente inmersos en la tarea que estamos realizando. Es un estado de experiencia óptima que llega sin esfuerzo, donde se pierde la conciencia del tiempo y nada pasa por nuestra cabeza fuera de ese entorno. Solo estamos nosotros mismos y lo que estamos haciendo, ya que la concentración lo excede todo.

El concepto de 'flow' fue propuesto por el psicólogo Mihaly Csikszentmihalyi, dentro del ámbito de la Psicología Positiva y es aplicable a múltiples áreas de nuestra vida, como la educación, la actividad deportiva o el trabajo.

Aprender a fluir

En numerosas ocasiones nos encontramos que el tiempo ha pasado volando y no hemos sido muy consciente del paso del tiempo ni de los acontecimientos externos. Esto ocurre con cosas positivas que conectan con lo que de verdad nos gusta y nos llenan de satisfacción y vitalidad. Aparece de forma espontánea y es algo que nos gustaría repetir cada día, pero no siempre sabemos cómo, ya que parece llegar por casualidad. Sin embargo, puede entrenarse.

¿Cómo podemos alcanzar el estado de flujo psicológico de forma fácil?

1. Identifica tu pasión

Solo puede surgir con aquellas tareas que verdaderamente nos gustan, como con hobbies o un deporte, pero también con algunas tareas rutinarias o laborales. Correr o nadar, pintar o escribir, o hacer cálculos matemáticos ayudan a algunas personas a alcanzar este punto con mucha facilidad. Pero debe cumplir más pasos.

2. Orden

Hacer una actividad a la ligera no tendrá influencia sobre nosotros. Las actividades que tienen un orden, una mecánica o un propósito son las que llegan a hacernos disfrutar mejor. En este sentido, salir a correr sin rumbo no nos ayudará, pero sí lo hará que el camino esté definido o queramos batir una marca.

3. Pericia

Si la tarea que estamos realizando es demasiado fácil, sentiremos aburrimiento. Si, por el contrario, es demasiado compleja para nosotros, lo que tendremos es frustración o baja autoestima. En el punto exacto es donde más cómodos estaremos. Aquellas actividades que impliquen cierto desafío pero que podamos llegar a completarlo, poniendo a prueba nuestras habilidades. Por eso, toda actividad que logre el equilibrio nos hará fluir.

4. Sin distracciones

Si nuestra cabeza no para de dar vuelta, si hemos tenido un mal día o si nos cuesta mucho concentrarnos, no llegaremos al estado de 'flow'. Siempre necesitamos que nuestra atención únicamente esté puesta en lo que estamos haciendo, ni siquiera en nosotros mismos o nuestras sensaciones corporales. Por ejemplo, el hambre, la ansiedad o la ira nos alejarán de nuestro objetivo.

5. Evalúa

Debemos ser conscientes de cómo vamos mejorando con el paso de los días en lo que estamos haciendo. Implica pararse a pensar a posteriori en nuestra evaluación. En una actividad deportiva puede medirse con la velocidad o las pruebas de fuerza y en lo educacional con todo aquello que aprendemos o somos capaces de hacer.

El flujo psicológico es un estado que no siempre ocurre por mero azar, sino que puede entrenarse y alcanzarse casi tantas veces como queramos. Nos influye nuestro estado de ese momento y puede dificultarnos la tarea, pero si estamos atentos a la retroalimentación, la atención, la pericia, la meta y nuestra pasión podremos alcanzarlo, hacer que las horas pasen volando y alcanzar un alto nivel de bienestar.

Ángel Rull, psicólogo.

Temas: Psicología