Ir a contenido

PSICOLOGÍA

Día de los Abuelos: 5 claves para fortalecer la relación abuelo-nieto

Las relaciones con familiares que no conviven con nosotros pueden ser igual de enriquecedora

Ángel Rull

Los abuelos son los héroes de la conciliación familiar y laboral de muchos padres.

Los abuelos son los héroes de la conciliación familiar y laboral de muchos padres. / ALBERT BERTRAN

Los abuelos juegan un papel importante en toda unidad familiar. Aunque actualmente el hogar suele estar formado únicamente por el padre o los padres y los hijos, los demás miembros de la familia influyen directamente y el vínculo se potencia con frecuencia. En algunos casos, los abuelos ven diariamente a los nietos, ya sea porque se encargan de parte de su cuidado o porque van de visita. Esto hace que puedan mantener una relación estrecha y beneficiosa, con unos vínculos fuertes que hagan que ambas partes crezca. Ayuda a cada miembro implicado de forma directa, pero también a los demás de forma indirecta.

En el Día de los Abuelos, podemos analizar el tipo de relación que tenemos con estos familiares, si es todo lo buena que podría ser o cómo podemos fortalecerla. Los abuelos están cerca y es algo que debe ser aprovechado para generar más y mejores emociones positivas.

Más cariño

La relación con los abuelos es un motivo para que florezcan vínculos y se genere un buen clima a nivel familiar. Nos apoyan, nos ayudan y nos enseñan. Se encargan de nuestro cuidado y hacen que podamos ser cada día mejores. Esta relación es bilateral, de la misma forma que influyen en nosotros, los nietos también influyen en los abuelos positivamente.

Independientemente del punto en el que nos encontremos con ellos, siempre podremos mejorar la relación o crearla si es ahora casi inexistente. Son miembros de nuestra familia que merecen atención y que nos pueden aportar multitud de cosas.

De esta forma podrás fortalecer la relación con los abuelos:

1. Aficiones

Cada persona tiene una serie de aficiones que no siempre son compartidas por los miembros de la familia. Es aquí donde pensamos que debemos mantener los dos mundos separados. Este espacio es beneficioso, permite que entren más personas y que las partes crezcan. Sin embargo, sí existen aficiones que pueden ser compartidas. Simplemente hay que buscar algo que guste a los dos y que nos haga crear momentos especiales.

2. Visitas

La mejor forma de crear y potenciar vínculos es mediante el contacto directo. En la medida de lo posible, aumenta la frecuencia de las visitas. Lo que al principio puede ser una obligación, ya que no tenemos confianza, irá cambiando con el tiempo, cogiendo un ritmo natural con el que los dos se sientan cómodos. Es especialmente útil si queremos trabajar también las aficiones.

3. Aportar

Cuando pensamos en una pareja o un amigo, vemos como siempre hay algo que uno aporta al otro. Las relaciones dentro de la familia se basan también en esto. ¿Qué puedes aportar a tu abuelo o a tu abuela y que haga que os sintáis bien?

4. Enseñar

La diferencia de edad es notable y existe un sinfín de cosas que se pueden enseñar unos a otros, desde datos históricos hasta juegos o avances tecnológicos. Esto unirá más a las personas y salvará las barreras generacionales.

5. Reforzar

Mantener una buena relación no implica simplemente construirla. Una vez que hemos alcanzado un nivel alto de unión, debe seguir trabajándose y fortaleciéndose. Es algo natural que implica el contacto, el cariño y la confianza. Algo que se trabaja cada día y con lo que ambas partes disfrutan.

En el Día de los Abuelos nos acordamos de esas personas que están en nuestra vida desde el momento en el que nacemos. Nos acompañarán en varias etapas y podremos disfrutar de su compañía, fortaleciendo cada vez más los vínculos. Una relación especial, diferente a la que se mantiene con otras personas y altamente enriquecedora.

Ángel Rull, psicólogo.

Temas: Psicología