Ir a contenido

PSICOLOGÍA

Ansiedad infantil: seis formas de identificarla

La ansiedad es una de las patologías más extendidas en adultos y niños

Ángel Rull

Niño con ansiedad abraza a su madre.

Niño con ansiedad abraza a su madre. / 123RF

La ansiedad de presenta cuando la persona sufre altos niveles de estrés que sobrepasan las herramientas con las que se enfrenta al mundo. Es una sensación que actúa a nivel cognitivo, físico y emocional y que ha dejado de ser algo exclusivo de los adultos.

La ansiedad infantil ha ido creciendo en los últimos años. Los datos recogen que un 4,1% de los niños son diagnosticados con algún tipo de trastorno de ansiedad. Esta cifra aumentaría si se tuvieran en cuenta los datos de aquellos niños que no reciben ningún tipo de ayuda psicológica.

Como padres, nos preocupa el bienestar y la felicidad de nuestros hijos. Si crecen sin preocupaciones, si tienen problemas en el colegio o si cuentan con la seguridad física o emocional necesaria. Esto no solo implica prever que puedan sufrir algún tipo de desajuste, sino que, de ocurrir, sepamos identificar aquellos síntomas que nos hagan buscar ayuda. Es por eso que es fundamental estar atento a los síntomas que pueden aparecer cuando un niño sufre ansiedad, los cuales pueden ser diferentes a los que presenta una persona adulta.

Síntomas

Cuando nos referimos a ansiedad infantil, estamos hablando de un sentimiento de angustia, ya sea asociada a una situación concreta o de forma generalizada, la cual el niño vive con miedo y con síntomas físicos y emocionales. Aunque pasan por diferentes etapas que también incluyen miedos, la ansiedad sería un estado elevado que les impediría el pleno funcionamiento, notándose en casa o en el colegio y viendo como su nivel de felicidad desciende drásticamente.

Como los niños pasan por diferentes etapas, debemos saber reconocer qué síntomas sí indicarían que hay un problema real al que debemos enfrentarnos, especialmente en los momentos en los que sea necesaria una ayuda externa. ¿Qué síntomas presenta un niño que sufre ansiedad?

  • Prefieren quedarse en casa

Los niños empiezan a verbalizar una mayor necesidad de quedarse en casa, no solo aplicado a la hora de ir al colegio, sino asociado también a viajes, visitas a familiares o salidas al parque. Buscan paliar sus miedos quedándose en la zona segura que entienden que es su casa.

En el caso de que esto solo ocurra a la hora de ir al colegio, deberíamos explorar si el problema estuviera asociado únicamente a esa área.

  • Evitan situaciones concretas

La ansiedad, al menos al comienzo, se asocia a partes determinadas que generan miedo. Nuestro hijo procurará evitar estas situaciones concretas, buscando la seguridad de los padres o de otros espacios.

  • Problemas de sueño y alimentación

El niño comienza a tener problemas a la hora de irse a la cama o de dormir durante toda la noche. Pero también puede ocurrir que haya un exceso de sueño. Con la alimentación ocurriría lo mismo, o bien no querrá comer o comerá demasiado.

  • Irritabilidad y tristeza

Las emociones negativas se extremarán y aparecerán más frecuentemente. Normalmente lo más llamativo es que los más pequeños están continuamente tristes, pero también puede intercambiarse por enfados o rabietas continuadas.

  • No hay normalidad

Si tenemos en cuenta cómo se desarrollaba la vida familiar antes, podemos observar que no hay una normalidad a la hora de seguir rutinas o ir a los mismos sitios. Vemos que la situación ha empeorado y que el día a día se encuentra fuera de lo normal.

Los más pequeños aun no cuentan con el manejo de las situaciones que tienen los adultos. Aunque cuentan con una mayor resiliencia, pueden verse sobrepasados, apareciendo estrés y ansiedad. Ante los diferentes aspectos que alerten de la situación, debemos identificar las señales y ayudar a nuestro hijo a que pueda superar la situación y salir fortalecido.

Ángel Rull, psicólogo.