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PSICOLOGÍA

Ocho pasos para decir lo que piensas

Las emociones del miedo y la rabia son las encargadas de modular que digamos lo que pensamos

Ángel Rull

Chica sosteniendo un megáfono.

Chica sosteniendo un megáfono. / 123RF

Nuestra educación y nuestra cultura son las culpables de que individualmente a muchas personas les cueste enormemente expresar aquello que piensan y sienten. Esto les genera malestar, un sentimiento de sumisión que, llegado el caso, se acumula y aparece en forma de explosiones de ira.

Saber crear un entorno de seguridad y tener el valor para expresarnos en nuestra obligación para salvaguardar nuestras necesidades. De no hacerlo, perdemos parte de nuestra identidad, cedida al otro, lo cual no siempre es sinónimo de bienestar y evitación del conflicto.

Beneficios

Ya sea porque queremos ser diplomáticos o porque queremos complacer al otro, tendemos a callarnos todo aquello que sentimos. Una herramienta social no siempre útil y que puede hacer que vivamos solo para atender las necesidades de los demás, olvidando y anulando las nuestras.

Decir lo que pensamos y ser honestos con los demás y con nosotros mismos tiene repercusión directa sobre nuestro bienestar. Al alejarnos de la mentira o de la ausencia de verdad, ganamos varios beneficios:

- Satisfacción personal

Eres capaz de ser valiente y mostrar tus propias necesidades y opiniones.

- Los demás te entienden

Pretendemos que los demás adivinen nuestro pensamiento y sepan qué necesitamos. Esto solo ocurre cuando se lo mostramos de forma clara.

- No hay toxicidad

Cuando las relaciones son unilaterales, tendemos a dejar que se queden con nosotros personas tóxicas.

- Compromiso

Compromiso contigo mismo como persona, con tus valores y tus ideas. Y si te comprometes contigo, también sabrás hacerlo con los demás.

- Relajación

Expresarnos nos libera de estrés mental. Descargamos lo que pensamos y no entramos en pensamientos circulares.

- Evita conflictos

Callarnos, a menudo, es una herramienta que usamos para no discutir. Sin embargo, es falso: callarnos hace que explotemos a corto o medio plazo. La mejor forma de evitar el conflicto es expresar lo que pensamos en el momento.

Di lo que piensas

Expresarnos parece algo impensable para muchas personas. Aunque conozcan los beneficios son incapaces de mostrar aquello que sienten. Esta habilidad tan importante puede ser practicada y potenciada a través de diferentes pasos. Ganaremos en confianza y asertividad.

¿Qué pasos podemos seguir para decir lo que pensamos?

1. Debes ser conciso

Si damos muchas vueltas para expresarnos, la persona que tiene que recibir el mensaje puede malinterpretarlo o perderse en el camino. Tenemos que mostrar de forma clara lo que queremos decir. Directos al grano.

2. Gana perspectiva

Nuestra forma de expresarnos es el reflejo de la personalidad que tenemos. Influye también en cómo entendemos las cosas. Por eso, al expresarte, tenlo en cuenta y busca hacerlo desde el lenguaje que el otro va a entender.

3. Personaliza el mensaje

Da identidad propia a lo que dices. Evita generalidades o frases como “todo el mundo”. Estás expresando lo que piensas tú y solo tú, y da igual si otros opinan diferente.

4. El miedo no es útil

El miedo establece la seguridad, en el entorno y en las relaciones. Evitará amenazas que aún no están ocurriendo. Decir lo que piensas no amenaza tu seguridad, sino que habla de tus necesidades. No uses el miedo en estas situaciones.

5. Practica

Muchas situaciones ya vienen del pasado. Practica en casa cómo decirlo y hazlo llegado el momento.

6. Olvida la diplomacia

Las personas que tienen miedo de decir lo que sienten nunca van a correr el riesgo de herir al otro. Por tanto, si eres este tipo de persona, puedes intentar ser menos diplomático. Te ayudará.

7. Adivinación del pensamiento

Los demás no van a leer tu mente ni a intentar averiguar tus intenciones. Debes siempre mostrarte.

8. Relájate ante el resultado

Cuando hemos acostumbrado a los demás a callarnos siempre, las primeras veces que nos expresemos pueden tener consecuencias desfavorables. Debemos asumir estas consecuencias y saber que estamos haciendo lo mejor para nosotros mismos.

Decir lo que piensas es signo de salud mental. Te permite mostrar aquello que sientes y generar un mejor clima. La forma que tenemos de estar bien es construir el camino para ello y parte desde la expresión de las necesidades.

Ángel Rull, psicólogo.

Temas: Psicología