Ir a contenido

PSICOLOGÍA

Así puedes mantener la energía todo el día

Durante los meses de invierno la energía es reducida y cuesta enfrentar la jornada laboral

Ángel Rull

Así puedes mantener la energía todo el día

Jordi Cotrina

Muchas personas ven cómo su energía disminuye drásticamente a medida que pasan las horas sin encontrar un motivo claro. Antes de que finalice el día sienten que no pueden dar más y no llegar a terminar todas las tareas que se habían marcado. Aunque la fuerza siempre es finita, tenemos aspectos de nuestra rutina diaria que nos pueden estar restando más energía de la necesaria.

Controlar el ambiente, gestionar cómo empezamos el día y optimizar los recursos es fundamental para que no lleguemos a la noche totalmente agotados. Debemos mantener unos mínimos de energía que nos ayuden a afrontar por completo el día y no desatender ningún área de nuestra vida.

Activo todo el día

A menudo, nos levantamos ya cansados, las jornadas son interminables y el fin de semana se queda corto para que descansemos todo lo necesario. No siempre es debido a una alta demanda de nuestro trabajo o la vida social, sino que se debe a otros factores que nos restan energía en exceso. Para contrarrestarlo, debemos aprender de qué forma podemos ir sumando hábitos que nos ayuden a tener la fuerza en su punto óptimo.  

Así puedes tener más energía en tu rutina diaria:

1. Adapta el trabajo a tus necesidades

Nuestro cuerpo nos marca horas del día donde ofrecemos distintos rendimientos. Debes aprender a escuchar a tu cuerpo y trabajar con su propio reloj. Haz las tareas más duras cuando estés más alerta, que en algunas personas es por la mañana.

2. Desayuna siempre

El nivel de energía depende en gran parte de nuestra alimentación. Empieza siempre el día parándote a desayunar. No importa tu nivel de hambre, puede ser un simple café y una tostada. Este hábito también te hará comenzar el día focalizado en tu autocuidado, sin prisas.

3. Prioridad en la proteína

Alimentos ricos en proteínas te ayudan a estar más saciado durante todo el día y absorber rápidamente la energía.

4. Toma cafeína

El café o la teína del té te pueden dar inyecciones de energía a lo largo del día. Pero ten cuidado y dosifícalo. Si te excedes, después tendrás un efecto rebote.

5. No consumas alcohol

El alcohol tiene un efecto sedante sobre nuestro cuerpo y nuestro cerebro. Al ser un depresor del sistema nervioso baja la energía y puede hacer que su impacto dure hasta el día siguiente.

6. Ejercicios breves e intensos

El deporte regula los picos de estrés y de ansiedad y nos ayuda a dormir mejor. Además, genera endorfinas, las cuales también hacen su aportación positiva a la fuerza. Si no puedes con sesiones medias de entrenamiento, acórtalas e intensifícalas.

7. Pierde peso

El exceso de peso, por poco que sea, nos reduce la energía. Imagina estar cargando con una mochila pequeña todo el día. La primera hora no la notarás, pero se va acumulando el desgaste a medida que pasan las horas.

8. Música

La música tiene el poder de influir sobre nuestra energía y nuestro estado de ánimo. Debemos escoger canciones que nos vayan activando.

9. Sal a la calle

Salir fuera, tener contacto con otras personas o con la naturaleza afectará de forma directa a cómo te sientes y cómo te levantas al día siguiente.

10. Organízate

Aprovecha apps, programas de productividad o agendas en el móvil para poder mantenerte organizado. Estructurar las tareas te ayudará en el rendimiento y en cómo te sientes.

Cuando los días se hacen interminables y no llegamos a la cena, es hora de que analicemos qué se está llevando nuestra energía. No solo debemos eliminar los puntos negativos, sino que, implementando los 10 anteriores pasos, podremos superar la jornada y mantenernos siempre activos.

Ángel Rull, psicólogo.

Temas: Psicología