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PSICOLOGÍA

Bloqueo por timidez: así puedes superarlo

La timidez es un rasgo relativamente estable que puede modificarse de forma activa

Ángel Rull

Un grupo de adolescentes.

Un grupo de adolescentes. / EL PERIÓDICO

Las personas tímidas son aquellas que muestran una tendencia a la inhibición, a encerrarse en sí mismas y a las que les cuesta mostrar sus pensamientos o emociones públicamente. Su ansiedad se eleva al estar delante de otras personas, se ruborizan y tienen miedo a la observación ajena. Estas características hacen que tengan dificultades en las relaciones, en el trabajo o en su vida familiar.

La timidez puede llevarse al extremo en determinadas circunstancias, bloqueando a la persona y paralizándola física y mentalmente. Sin embargo, muchas veces, con pequeñas claves, puede salirse del estupor y lograr vencer la timidez.

Nace o se hace

Para entender cómo funciona este rasgo, debemos partir de los modelos de personalidad, los cuales hablan de que cualquier característica humana está formada por dos aspectos: un aspecto genético y un aspecto ambiental.

La parte genética nos señala una predisposición a comportarnos de determinada forma, pero la parte ambiental, nuestras experiencias y educación, también influye. Es en ese equilibrio donde surgen nuestros rasgos de personalidad. Por tanto, una persona puede llevar genéticamente una predisposición a la timidez. Si la parte ambiental le empuja a la apertura, la inhibición social no se marcaría en exceso. Sin embargo, cuando la experiencia también hace aumentar la timidez, puede aparecer este rasgo de forma extrema.

Supera la timidez

El bloqueo mental que surge de la timidez tiene su origen en el miedo y en las emociones negativas que saturan en ese instante a la persona. Aunque no es fácil salir sin ayuda de ahí, sí existen varios pasos que la persona puede seguir para intentar superar ese bloqueo y que, con el tiempo, vaya desapareciendo por completo.

¿Cómo podemos salir del bloqueo que produce la timidez?

1. Anticipa la situación

Las situaciones a las que normalmente nos enfrentamos se tienden a repetir. No de la misma forma, pero sí suelen seguir un patrón general. Las reuniones de trabajo, cuando nos presentan a alguien o el acudir a una fiesta tienen elementos comunes.

Haz una lista de situaciones que hayas vivido en las últimas dos semanas y agrúpalas por categorías. En base a esas categorías, escribe todo aquello que de forma realista podías haber hecho mejor y qué cosas puedes evitar. Esto te hará estar más preparado para el futuro.

2. Para el pensamiento

Una vez que se da la situación que te paraliza, tus pensamientos entran de forma obsesiva en bucle. Esto te impide avanzar y salir de ahí. Para ello, haz un ejercicio que en Psicología se llama Parada de Pensamiento. Consiste en que, cuando estés en ese bucle, te digas de forma rotunda una palabra, como ¡para! o ¡stop! Se puede ampliar si se lleva una goma en la muñeca y al decir la palabra clave, se estira la goma y se suelta para que impacte en la muñeca.

3. Imagina

Esta técnica funciona en conjunto con la anterior. Una vez que hemos realizado la Parada del Pensamiento, nos relajamos pensando en un paisaje que nos calme. Debe ser siempre la misma escena. Al hacerlo durante unos segundos, podemos volver a la cama, y reduciendo la activación saldremos del bloqueo.

4. Respira

La respiración diafragmática es una de las técnicas más eficaces para reducir el estrés y la ansiedad y, por tanto, nos ayuda con la activación física que se siente durante el bloqueo. Respirar de forma profunda antes, durante y después de la situación nos hará que podamos ya no solo prevenir el bloqueo, sino también, de producirse, salir de él.

La timidez es un rasgo de personalidad que nos condiciona en nuestro día a día, pero que llevado al extremo se convierte en fobia social y necesita tratamiento psicológico. Si aún no estamos en ese punto, podemos evitar llegar a él teniendo una mejor relación con nuestra timidez a través de las cuatro claves anteriores. Ganaremos en tranquilidad y bienestar.

Ángel Rull, psicólogo.

Temas: Psicología