Ir a contenido

PSICOLOGÍA

5 hábitos que practican las personas felices

Vivir más feliz se basa en una serie de rutinas que son capaces de potenciar el malestar y reducir las emociones negativas

Ángel Rull

Miembros de Barcelona Plogging, al amanecer en la Barceloneta. Antes de correr, te dan una bolsa biodegradable y un par de guantes. La próxima quedada es el 7 de noviembre.

Miembros de Barcelona Plogging, al amanecer en la Barceloneta. Antes de correr, te dan una bolsa biodegradable y un par de guantes. La próxima quedada es el 7 de noviembre. / JOAN CORTADELLAS

La actitud con la que enfrentamos el día a día determina en gran medida el nivel de felicidad que seremos capaces de sentir. Nos predispone a realizar ciertas conductas que impactan en nuestro bienestar y que conllevan resultados prácticamente inmediatos. Cultivar una buena actitud e incorporar una serie de hábitos nos ayudarán a lo largo de toda nuestra vida.

Fortalezas como el optimismo o la gratitud nos predisponen a una mayor sensación de felicidad. Unas fortalezas normalmente innatas, pero que también se pueden aprender y desarrollar.

Busca optimismo

El optimismo es la capacidad que tenemos de, basándonos en la realidad, apoyarnos en la parte positiva y seguir adelante. Nos permite mirar mejor al futuro o encontrar partes de nosotros mismos que nos sirvan de herramientas para lograr nuestras metas.

El optimismo tiene una base innata y otra educacional. Gracias a nuestros genes podemos apoyarnos más en el lado bueno. Pero esta capacidad también se aprende a lo largo de los años y las experiencias vividas.

Además, el optimismo nos hace realizar pequeñas rutinas diarias que retroalimentan este estado. Una serie de rutinas que nos hacen estar más felices y que amortiguan las emociones negativas.

¿Qué más ventajas nos aporta el optimismo?

  • Hábitos más saludables.
  • Mejor afrontamiento del estrés y los retos.
  • Reducción del dolor y los síntomas de algunas enfermedades.
  • Capacidad de vivir el presente.
  • Mayor plasticidad cognitiva.
  • Aumento del autoconcepto y la autoestima.
  • Mejora en las relaciones laborales, sociales y familiares.

Prácticas felices

De la misma forma que el optimismo genera conductas felices, generando un aumento del nivel subjetivo de bienestar, también se puede llegar a ello por el camino inverso: si establecemos una serie de hábitos más sanos, podremos desarrollar un mejor optimismo y, por tanto, aumentar la felicidad.

A través de 5 hábitos instaurados en nuestro día a día, lograremos sentirnos mejor y cultivar nuevas formas de vivir y desarrollarnos:

1. Cuídate

Uno de los rasgos más representativos de las personas que sufren depresión, es el abandono sobre su autocuidado. Lo contrario que ocurre en personas que se encuentran bien. Por eso, genera cada día pequeños hábitos para cuidarte, desde elegir bien la ropa que te vas a poner o ir al gimnasio. Ocuparte de ti mismo, te hará aumentar también la autoestima.

2. Focaliza en el presente

Mientras que vivir en el presente nos crea depresión, hacerlo en el futuro nos genera ansiedad. Por eso, el estado intermedio, vivir en el aquí y ahora, es la opción más sana. Para ello, prácticas como el mindfulness o la meditación podrán ayudarte.

3. Agradece

No se trata únicamente de agradecer cada vez que alguien hace algo por ti, sino empezar a valorar todo aquello que forma parte de tu vida, desde el transporte que usas para ir al trabajo hasta tus hijos o tus padres.

La gratitud es una de las mejores fortalezas contra la depresión. Potenciarlo aumenta, además, la felicidad y el bienestar.

4. Haz algo por los demás

Cuando nos encerramos en nosotros mismos, aumentamos la sensación de egoísmo y el estado de alerta pensando que el resto nos hará daño. Para salir de ello, realiza cada día tres actos dedicados a hacer algo por alguien de tu vida. No necesariamente debe ser un conocido, sino que una persona que necesite ayuda para cruzar la calle puede ser perfectamente válido.

5. Escoge lo que ves y escuchas

Cuando vemos en televisión noticias tristes o leemos un libro de ese estilo, nuestras neuronas espejo activan en nosotros mismos esos sentimientos. Por eso, debemos ser cuidadosos a la hora de escoger todo aquello que vaya a despertarnos emociones. Es mejor decantarse siempre por el humor y la alegría.

La felicidad y el bienestar son estados que pueden desarrollarse y mantenerse a lo largo del tiempo si escogemos aquellas rutinas acordes con esos estados. Meditar, hacer deporte o ver comedias van a potenciar el optimismo y lograr un impacto directo en nosotros mismos.

Ángel Rull, psicólogo.