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PSICOLOGÍA

Resiliencia: con estos 5 pasos podrás potenciarla

La resiliencia es una de las cualidades más necesarias a la hora de superar cualquier trauma o situación negativa

Ángel Rull

La resiliencia es la capacidad de los seres humanos para adaptarse positivamente a situaciones adversas.

La resiliencia es la capacidad de los seres humanos para adaptarse positivamente a situaciones adversas. / 123RF

En la vida de cualquier persona aparecen eventos negativos que condicionarán el desarrollo futuro. Estos acontecimientos tienen un impacto directo en las emociones, el manejo del estrés o la visión subjetiva del mundo. De esta forma, cambian nuestro esquema mental y pueden llegar a modificar la manera de enfrentarnos a nuestro día a día.

Sin un amortiguador emocional, los eventos negativos irían minando la autoestima y consiguiendo que el estado de ánimo fuera bajando hasta alcanzar una depresión. Este amortiguador es la resiliencia, la cual está muy presente en la infancia pero que en adultos suele requerir de un desarrollo posterior para lograr potenciarla y ajustarla a nuestras necesidades.

Qué es la resiliencia

La resiliencia es la capacidad humana de sobreponerse con versatilidad a situaciones altamente estresantes, que dejan siempre un impacto en nosotros, pero de las que salimos fortalecidos.

Esta habilidad implica reestructurar nuestros esquemas mentales sobre las nuevas circunstancias y las herramientas con las que contamos. De esta forma, no solo una persona es capaz de sobreponerse, sino que utiliza el acontecimiento para desarrollarse personalmente y alcanzar nuevos límites.

La resiliencia deja atrás el pensamiento de ver lo positivo en todo lo que ocurre y va un paso más allá: independientemente de que lo que haya pasado me haga daño, puedo lograr desarrollar mejores habilidades que me ayuden ahora y en el futuro. Esta forma de sobreponerse no es universal, y algunas personas nunca pasan de la fase de aceptación del trauma.

Potencia la resiliencia

La resiliencia es una capacidad intrínseca a todo ser humano. Nacemos con ella y, a medida que vamos ganando experiencias y nos moldeamos con nuestra educación y nuestra cultura, se va modificando. Por eso, en la edad adulta, unas personas tienen una alta resiliencia y otras son incapaces de afrontar los pequeños problemas del día a día.

Como todas las capacidades, podemos aprender a potenciarla. De esta forma, antes eventos negativos podremos sobreponernos y salir fortalecidos. Con estos 5 pasos, podrás desarrollar la resiliencia.

1. Gana en autonomía

Cuando somos conscientemente responsables de todo lo que ocurre a nuestro alrededor, tenemos la capacidad de elegir también cómo nos influye todo lo que vivimos. Por eso, generar independencia en nosotros mismos, sin necesitar el apoyo constante, nos ayudará a vernos válidos y capaces.

2. Céntrate en el presente

El único momento sobre el que tenemos capacidad de cambio es ahora. Ni el pasado ni el futuro están a nuestro alcance. Mientras que mirar hacia atrás en exceso acaba produciendo tristeza, el foco en el futuro genera ansiedad. Por eso, el estado que mayor bienestar nos proporciona es el momento presente. Vivir cada día con optimismo y disfrutar de lo que hacemos en ese mismo momento.

3. Tolera la frustración

La necesidad de control genera estrés sobre nosotros. Soltar y ser conscientes de que no podemos dominarlo todo creará un clima de mayor incertidumbre, pero sobre el que podemos vivir de una forma más calmada.

4. Escucha tus necesidades

Tenemos la tendencia a evitar enfrentarnos a nuestras emociones negativas. Estas siempre tienen un valor y nos indican qué es lo que necesitamos. Estar tristes o enfadados no es algo que haya que evitar, sino escucharlo y dar el espacio necesario.

5. Confía en ti

Una visión positiva sobre nosotros mismos y sabernos capaces de utilizar todas nuestras fortalezas genera resiliencia. Contamos con un conocimiento acumulado durante años que nos ayudará también en los momentos difíciles.

La clave para poder desarrollarnos en resiliencia es saber que nuestras capacidades son válidas y que a través de ellas podremos enfrentarnos a las situaciones, desde un punto de vista autónomo, pero buscando siempre el apoyo necesario. Tolerar la frustración, aceptar la incertidumbre y dar espacio a nuestras emociones son herramientas que siempre nos harán ganar ante los problemas que vayan apareciendo en el camino.

Ángel Rull, psicólogo.