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VOCES MELÓDICAS EN UNA ASOCIACIÓN DECANA

El canto obrero

La Societat Coral La Floresta encabeza las entidades con más solera de Sants. El club, con 135 años de historia, carece de local propio y ensaya en el Centre Social de Sants

L. B.
BARCELONA

La Societat Coral La Floresta lleva dando el do de pecho desde su fundación, en  1878. Ni las deserciones por la guerra de Cuba ni su prohibición durante las dictaduras de la posguerra civil, y mucho menos sus incontables cambios de sede han podido silenciar sus voces, tan bien empastadas y casi celestiales. Y es que la entidad más veterana del barrio de Sants, creada por unos trabajadores del cáñamo -con el que hacían cuerdas-, continúa reuniéndose y cantando con la misma alegría. Su actual ubicación, el Centre Social de Sants (Olzinelles, 30).

Sus cantantes repasan estos días a marchas forzadas su repertorio navideño. «Tenemos cuatro conciertos para finales de diciembre y no hemos podido ponernos antes porque teníamos que preparar el concierto del aniversario», explica el director de la Societat Coral La Floresta desde el 2005, Santos Martínez. El también profesor de lenguaje musical de la coral se refiere al concierto del pasado 16 de noviembre, cuando celebraron ni más ni menos que su 135º aniversario en la sala de plenos de la Sede del Distrito de Sants-Montjuïc (Creu Coberta, 104).

Recuerdos archivados

«La última crisis fue en el 2004, porque nos vimos forzados a abandonar un edificio en el que llevábamos ensayando desde hacía casi un siglo. Fue de un día para otro, muy caótico. Por suerte conseguimos recuperar algunos objetos y documentos valiosos que ahora custodia el archivo municipal», explica Albert Torras, presidente desde el 2006.

El gran anhelo de la  entidad, aunque está muy agradecida al Centre Social de Sants por su acogida incondicional, es tener un local algo más amplio y adecuado acústicamente. Puestos a pedir,  un espacio en el antiguo recinto fabril de Can Batlló sería un sueño cumplido para la entidad, harta de deambular por el distrito. «Los primeros cantantes fueron obreros de las fábricas de la zona, a diferencia de otras corales integradas por personas de la élite, y podernos instalar en Can Batlló nos conectaría con nuestros orígenes», subraya Torras, quien recuerda que la coral forma parte de la federación de  Cors de Clavé, un movimiento nacido a mediados del siglo XIX por Josep Anselm Clavé. «Él apostó por ofrecer una educación basada en la música a las personas con pocos recursos»,  recuerda.

La Societat Coral La Floresta también pasará a la historia por ser de las primeras en acoger voces femeninas. Era el año 1965. Hoy las mujeres son mayoría, también en la junta directiva. «Ahora somos 24 cantantes y está bastante equilibrado, con 10 varones», matiza Teresa Ferrer, cantante y secretaria de la directiva.

El repertorio combina las piezas más clásicas con canciones modernas ya adaptadas para las corales.  «Desde Mozart a Eric Clapton, sin olvidar las canciones populares. Sobre todo, intentamos hacer cosas diferentes, con conciertos temáticos o teatralizados»,  cuenta Carolina Solé, cantante y vicepresidenta de la entidad.