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LOS ALCALDES HACEN BALANCE | SANTA COLOMA DE GRAMENET

Núria Parlon: "Las redes sociales han amplificado muchísimo la sensación de inseguridad en Santa Coloma"

La primera edil de Santa Coloma conversa con EL PERIÓDICO en el marco de un ciclo de entrevistas de balance del mandato con alcaldes metropolitanos

"La Generalitat no está gestionando bien la problemática de los menores no acompañados", apunta Parlon sobre esta compleja situación en las ciudades

Manuel Arenas / Anna Rocasalva

Entrevista a Núria Parlon, alcaldesa de Santa Coloma de Gramenet. / RICARD CUGAT (FOTO); POL ALFAGEME Y MANUEL ARENAS (VÍDEO)

Núria Parlon (Santa Coloma de Gramenet, 1974) finalizará en mayo su segundo mandato íntegro al frente de la alcaldía de Santa Coloma de Gramenet (Barcelonès), en el cual, asegura, la principal dificultad de su Gobierno ha sido la falta de apoyo de las administraciones supramunicipales, marcada por la situación política catalana. Recientemente, el ejecutivo liderado por la socialista ha activado un servicio de serenos para paliar una sensación de inseguridad amplificada, apunta Parlon, por el altavoz de internet. "Santa Coloma se pondrá de moda", rubrica la alcaldesa de cara al futuro.


Pregunta (P). ¿Cuáles han sido los grandes cambios en Santa Coloma en estos últimos 4 años?

Respuesta (R). Es difícil fragmentar la transformación de una ciudad en cuatro años. ¿Cosas importantes? Por ejemplo, la mejora del espacio público: es una prioridad en una ciudad como Santa Coloma, que acumula déficits del pasado. Queremos hacerla más amable teniendo como prioridad a los peatones en una lógica vinculada a la cuestión medioambiental.  También hay que destacar los aspectos sobre civismo y mantenimiento de este espacio público… es una asignatura pendiente y cuesta, cuesta mucho.

En cuanto al bloque de políticas sociales... pese a que los grandes indicadores decían que se ha creado ocupación, ésta es básicamente precaria, lo que quiere decir que hay colectivos, especialmente los de mujeres inmigradas y los de jóvenes, que tienen dificultades para tener un trabajo que les permita autonomía. Por ello hemos impulsado políticas no tanto con vertiente asistencialista sino adaptadas a colectivos: desde las personas mayores, a través de la mejora de los servicios de atención domiciliaria, pasando por el programa para el acceso al alquiler de los jóvenes, hasta la participación de la infancia en el Consell dels Infants.

No ha sido un mandato fácil por la situación política. Nos han faltado instrumentos que no podemos aprobar nosotros; marcos legales que nos permitan actuar con más determinación en cuestiones como la vivienda o las violencias machistas u otros aspectos sobre los que, en según qué momentos, nos ha faltado este acompañamiento tanto por parte del Gobierno del Estado como por parte del Govern de Catalunya.

"Me hace gracia que PP y Cs pidan más Policía, cuando ellos votaron leyes que lo imposibilitan"

Núria Parlon

Alcaldesa de Santa Coloma de Gramenet

P. Concretando al máximo posible, ¿cuáles son las principales quejas que actualmente le suele hacer la ciudadanía por la calle? ¿Han variado con los años?

R. La ciudadanía se queja de lo más inmediato, principalmente cuestiones de incivismo en vía pública: heces de los perros en las calles, iluminación, sistema de recogida de residuos... También es cierto que las cuestiones de seguridad, en los últimos años... sí que hay una sensación generalizada de que las ciudades se vuelven más inseguras, resultado del impacto de la crisis y de la amplificación de delitos en las redes sociales. Aunque nosotros habíamos tenido peores indicadores de seguridad hace unos años, pero la gente quizá no tenía la percepción de que eran tantos porque no había redes sociales que lo amplificaran.

Algo diferente son las percepciones: yo puedo sentirme insegura si salgo del metro y hay poca luz y no hay nadie, o porque voy sola y veo individuos a una distancia que me insegurizan. Eso es una cosa y otra es cómo se ha amplificado en los últimos años cualquier delito en las redes sociales. Eso sí que incide de manera muy clara. ¿Qué pasa? Que en el caso de las ciudades… la nuestra y la mayoría, las leyes que han aprobado otras administraciones nos han perjudicado en el sentido de no poder ampliar nuestras plantillas de agentes de policía local: esto es una realidad que no podemos negar.

A mí me hace mucha gracia cuando opciones políticas como Partido Popular (PP) o Ciudadanos (Cs) dicen que tenemos que tener más plantilla de Policía, cuando ellos han votado leyes en el Congreso que han imposibilitado que los ayuntamientos tengamos más policías o más trabajadores sociales. Si nuestras plantillas están en niveles de poder prestar los servicios pero son suficientes en algunos casos, es resultado de leyes que ellos han aprobado, que no sólo han situado a las administraciones locales en situación de dependencia del Estado, sino que, además, nuestro superávit no lo hemos podido invertir en mejoras que nos hubiera gustado hacer, por ejemplo en plantillas. Si los ayuntamientos no podemos contratar a la mayoría de funcionarios desde hace más de 5-6 años, esto tensiona los servicios públicos en un momento en que la ciudadanía exige mucho más. 

P. ¿Cuál ha sido la principal dificultad de su Gobierno durante este mandato?

R. La principal dificultad precisamente está relacionada con la falta de acompañamiento o de apoyo de otras administraciones, tanto de la estatal, sobre todo en el periodo del Gobierno del PP, que ha sido muy dura para los ayuntamientos, muy dura, como de la Generalitat, por todas las turbulencias políticas; por todas las elecciones anticipadas que se han producido, por la discontinuidad en la capacidad de gobernar.

La asignatura pendiente de este mandato será tener una política integral de vivienda, que para que sea efectiva es del todo necesaria la complicidad de las otras administraciones. Si no, es imposible. Nosotros tendremos finalizado el proceso que nos lleva a un Plan de Vivienda Local. Pero si no tenemos instrumentos legislados, desde el punto de vista de incentivar el alquiler, que no haya viviendas vacías, que se ponga un alquiler que la gente pueda pagar... todo eso requiere una determinación.

Recientemente, el decreto que aprobaba el Gobierno de Sánchez iba en esta dirección; lamentablemente no pudo aprobarse, igual que no se han podido aprobar los Presupuestos, pero sí que necesitamos mayor determinación, mayor apoyo como primera puerta a la que cualquier ciudadano o ciudadana se dirige cuando tiene un problema o cuando ha de resolver una cuestión, y aquí sí ha sido un mandato de mucha soledad a la hora de dar respuesta a los grandes temas. 

Núria Parlon, alcaldesa de Santa Coloma, posa cerca del Ayuntamiento. / RICARD CUGAT

P. ¿Ustedes asumen haber cometido algún error?

R. Continuamente porque, como estamos en sistemas de lógica tan presidencialista, todo siempre es responsabilidad del cuerpo político o, incluso, responsabilidad del alcalde o alcaldesa. Pero nos equivocamos porque tomamos decisiones. Determinar el interés general es muy complicado y satisfacer a todo el mundo es muy difícil, y a veces hay que decir que 'no'. Y es como que hay una barrera o un vértigo de los políticos a decir que ‘no’, porque siempre eso te supone una crítica de alguien que considera que tú lo estás perjudicando.

Claro que nos hemos equivocado… tenemos poco tiempo para pensar porque vamos de una forma muy reactiva dando respuesta a los problemas que nos encontramos. Cuestiones que deberíamos hacer mejor… pues todo lo que tiene a ver por ejemplo con el mantenimiento de nuestras escuelas, lo que nos toca a nosotros. Hemos de ser más rápidos. Si no nos hacen asumir cosas que no nos tocan… lo podremos hacer mejor, pero eso no quita que nosotros no debamos mejorar nuestra gestión.

Dirigirnos mejor a los jóvenes, por ejemplo, éste es un tema que se ha de resolver. Siempre escuchamos a población que supera los 25-28 años, porque son los activos... pero hay toda una población silenciosa a la que es muy difícil acceder. Hay que hacer autocrítica: alguna cosa no acabamos de hacer bien para que ellos no se nos expresen más allá de las redes sociales en términos generales o con críticas poco constructivas.

P. Esta última parte del mandato ha estado marcada por la seguridad. En la presentación de los serenos, usted afirmó que lo que había aumentado en Santa Coloma no eran los hechos delictivos, sino la “percepción de inseguridad”. ¿A qué datos hacía referencia? El balance de criminalidad del Ministerio de Interior dice que, si bien es cierto que los datos se mantenían estables hasta el 2017, la variación de las infracciones penales entre el 2017 y el 2018 es de un 14,3%, el doble que en Badalona (+ 7,2%), y superior a la de Sant Adrià del Besòs (6,1%) y Barcelona (+ 12,6%).

R. Eso es resultado de los móviles que robaron en el ‘Tomorrowland’, que nos ha reventado entre comillas la cifra: lo primero que pregunté fue si los datos contemplaban las denuncias por esos robos. Esta explicación que yo ahora doy, porque creo que hay que darla, nos lleva a que no podamos medir exclusivamente la inseguridad con cifras frías: nosotros siempre hemos estado con unos datos de seguridad razonablemente buenos, pero aquí se produce un incidente que hace que se incrementen.

Nosotros nunca hemos querido explotar el discurso de la seguridad. Siempre hemos estado mucho mejor que Badalona y otras ciudades vecinas, incluso en la época de Albiol, que él decía que garantizaba mejor la seguridad que los gobiernos del entorno. Y si con esta cifra puntual nosotros decimos que Santa Coloma es muy segura… si mañana ocurre algo en un territorio compacto como el nuestro donde todo se sabe 'boca a boca', y que además ahora las redes sociales lo amplifican, evidentemente la gente podría decir que yo estoy mintiendo.

¿Tenemos datos que son razonablemente buenos? Sí. ¿Esto quiere decir que en Santa Coloma nunca pasa nada? No. Porque somos una ciudad de 120.000 habitantes con una idiosincrasia en que no puedes vivir sin que se produzcan hechos delictivos, por mucha policía que tengas. La seguridad y la inmigración son siempre los temas fáciles de explotar por los populistas. Nunca irán a las causas de aquellos que provocan inmigración desordenada en ciudades donde las rentas por cápita son más bajas. Ahora bien, utilizar la inmigración como elemento de confrontación diciendo que si gobiernan harán desaparecer a los inmigrados por arte de magia... ¿Desaparecerán los inmigrados si gobierna la extrema derecha? ¿Cómo? No hace tanto, en la ciudad vecina, un señor que decía que “limpiaría Badalona” de inmigración. La inmigración no se fue.

Es muy fácil ir a un vecino que tiene problemas con unos vecinos suyos inmigrados porque ponen la música muy alta hasta las tantas y decirles: “Estos señores están aquí porque la alcaldesa o el alcalde 'X' está llenando la ciudad de inmigrados. Y encima no pagan impuestos durante 5 años, y encima te roban, y encima si son magrebís pueden ser terroristas". Eso es lo más fácil del mundo. ¿Pero es serio actuar de esta manera cuando uno quiere representar al conjunto de ciudadanos y ciudadanas? A mí no me lo parece. Pero sí que da resultados, tanto en Europa como aquí, sólo hace falta ver lo que ha pasado en Andalucía.

"Siempre hemos tenido mejores indicadores de seguridad que Badalona, incluso en la época Albiol"

Núria Parlon

Alcaldesa de Santa Coloma de Gramenet

P. ¿Cree que la izquierda en general se ha podido contagiar de ese discurso de la derecha?

R. ¿En qué sentido?

P. Pues que la agenda política que marca este discurso, hablar de seguridad o inmigración, la izquierda se la haya apropiado.

R. Este sería un riesgo. A nosotros siempre nos ha preocupado la seguridad: sería un problema que automáticamente los partidos de izquierdas renuncien a la seguridad. La seguridad es un derecho, igual que lo es la vivienda. Por tanto, a nosotros, si gobernamos y somos autoridades públicas, la seguridad nos debe importar. Lo que no podemos hacer es utilizar la seguridad de manera demagógica.

Seguridad es también tener una calle bien iluminada, tener un transporte público que a las mujeres nos permita no tenernos que bajar a no sé cuántos metros de la parada. No todo debemos enfocarlo desde el punto de vista de tener cuerpos de seguridad desplegados por las calles. Eso es muy propio de la política de las derechas, que siempre ganan cuando la gente se siente vulnerable, cuando desconfía del vecino por sistema. Ellos aquí tienen mucho recorrido ganado y dicen cosas que son a veces tan obvias que cualquiera, si fueran ciertas, las podrían comprar. Es un espectáculo político que funciona, y aquí sí que debemos hacer autocrítica quienes queremos hacer las cosas de otra manera; de qué manera podemos hacer que este discurso no gane terreno. 

P. Cuando habla de seguridad suele aludir también a las redes sociales. ¿Tanto han amplificado éstas la sensación de inseguridad en Santa Coloma?

R. Muchísimo, estoy convencidísima. Muchísimo, muchísimo. Sin ningún tipo de duda. Igual que se amplifican cosas buenas en las redes sociales. Las redes sociales son muy útiles si se hace un buen uso; si se hace un mal uso intencionadamente, evidentemente que hacen daño. Cuando una persona tiene un problema de verdad y te lo expresa, tú la puedes contactar… tú puedes saber.

Hay otras veces que, cuando alguien ha dejado algún comentario incendiario en las redes sociales y se ha querido contactar con estas personas, no ha habido manera de hacerlo. Cuando alguien detecta un problema real y utiliza las redes sociales como medio, es muy fácil poder hablar con la persona cuando te dice que están vendiendo droga, que están cultivando marihuana para venderla, que hay un piso que está funcionando como prostíbulo… eso es una cosa y otra cosa es cuando tú en redes sociales amplificas una pelea en un bar. Eso es diferente.

La alcaldesa de Santa Coloma de Gramenet, Núria Parlon, en su despacho. / ricard cugat

P. ¿Cree que eso se hace con intereses políticos?

R. No sé si intereses políticos. Es posible que a algunos que tienen intereses políticos estos grupos les van muy bien y los alimenten, no lo descarto, pero creo que es una cuestión de que quien gestiona este tipo de red siente que tiene un poder ilimitado. Y claro, el poder es muy seductor; es un mecanismo que a veces no te hace pensar con suficiente responsabilidad.

No tendremos ciudades con delitos 0. Eso es mentira, es imposible. Lo que sí debemos hacer es trabajar de manera preventiva para evitar los delitos y sobre todo pensar por qué hay delitos. ¿Cuánto dinero debe invertir un Estado, una Comunidad Autónoma, complementariamente a un ayuntamiento para que sus jóvenes no sean delincuentes? Es mejor invertir en que estos niños tengan oportunidades que no que sean después delincuentes. Porque además del problema de inseguridad que pueden generarte, imagina recuperar a un adulto que entra en estas dinámicas. ¿Por qué no hablamos de esto y no tanto del hecho en sí mismo? Por eso os decía antes: es una necesidad de apoyo y acompañamiento de otras administraciones públicas porque desde los gobiernos locales podamos hacer mejor este trabajo.

P. Recientemente el Ayuntamiento de Santa Coloma ha activado ya el servicio de serenos. ¿El propósito es paliar la inseguridad en la ciudad?

R. No exactamente. Para paliar la inseguridad, no, porque no tenemos una inseguridad que haga que tengamos que tomar medidas de estas características. Queremos mejorar nuestra plantilla de policía local, que es escasa, para estar en la ratio de Policía que una ciudad con nuestra población debe tener. Lo tenemos que hacer en un máximo de 3 años, por el retraso que llevamos por las leyes que no nos han dejado hacerlo.

Por otra parte, debemos generar entornos que, desde el punto de vista del espacio público, generen seguridad. Es decir, que tú no sientas miedo cuando vas por la calle, que no te encuentres callejuelas a oscuras… en eso trabajamos. ¿Por qué ponemos a los serenos? Si durante el día tenemos a agentes cívicos que hacen una tarea muy buena de servicio comunitario, ¿por qué no hacerlo por la noche, si precisamente es cuando la gente se siente, en términos de percepción, más insegura? 

No nos lo hemos inventado, nos inspiramos en la experiencia de Gijón y también habíamos escuchado a comerciantes de restauración que hacía tiempo que habían planteado la posibilidad de disponer de agentes cívicos nocturnos. “Serenos” es la gracia. Pensamos: “Es chulo”. Pero no son vigilantes de seguridad: nosotros no hemos contratado a vigilantes de seguridad porque no pueden hacer seguridad pública, competencia exclusiva de los cuerpos de seguridad.

"Sé que Santa Coloma será una ciudad que se pondrá de moda en el futuro"

Núria Parlon

Alcaldesa de Santa Coloma de Gramenet

P. Hubo sindicatos, sin embargo, que criticaron a los serenos.

R. UGT y CCOO fueron. Sí, porque interpretaron que esto hacía competencia a los vigilantes privados, pero es que yo no tendré nunca vigilantes privados, porque los vigilantes privados sí que pueden confundir sus funciones y hacer injerencia en lo que le toca a la policía local. Tendremos policía local y Mossos d’Esquadra, que tendrán también que mejorar sus plantillas, porque lamentablemente vamos escasos de médicos, de ‘mossos’, de bomberos, de todo. Eso es el resultado de unas leyes que durante este tiempo no han permitido contratar el personal que necesitamos.

Con respecto al decreto de jubilaciones anticipadas… claro, después de un tiempo de tener el grifo cerrado para poder contratar, cuando tu personal se puede jubilar a los 59 años, que está muy bien que sea así porque es una profesión de mucho desgaste... Pero claro, si todo confluye al mismo tiempo todavía lo hace más difícil. Pero bueno, lo iremos haciendo.

P. Sobre las jubilaciones se pronunció la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) en un comunicado que su gobierno tildó de “alarmista”. Cuestionaban cuál era el plan de contingencia del Ayuntamiento para paliarlas.

R. Nosotros tenemos 14 jubilaciones, eh. Hay ayuntamientos que tienen muchas más, eh.

P. Y se incorporarán 7 policías más. 

R. Efectivamente. Nosotros, si todo va bien, en máximo dos años y medio hemos de tener la plantilla al 100%, a lo que nos toca por ratio. De hecho, hemos tenido 14 jubilaciones y entre 5 y 7 llevan mucho tiempo de baja, o sea que no estaban trabajando. 

P. Hablemos de la imagen de Santa Coloma. Usted suele criticar que se le dé excesiva relevancia mediática a lo negativo que ocurre en la ciudad. ¿Realmente sienten un agravio comparativo en relación a ciudades del entorno? 

R. No, hombre, no, yo no me atrevería a eso; no se trata peor a Santa Coloma… normalmente, las ciudades de lo que antes se denominaba 'el extrarradio', cuando pasa alguna cosa lamentablemente negativa, ya sea un incendio como pasó en Badalona o cuando aquí tuvimos la explosión de gas… cualquier problemática tiene mucho impacto en los medios. Y, lamentablemente, igual una carrera deportiva que organiza una entidad en que participa gente y atletas profesionales… no tiene ni un breve.

Núria Parlon, alcaldesa de Santa Coloma, posa para EL PERIÓDICO. / AUTOR FOTO (FUENTE)

P. Según usted, ¿cuáles son los elementos clave de Santa Coloma para proyectar esa imagen positiva?

R. Somos una ciudad súper bien comunicada que hemos hecho una apuesta clara por toda la especialización en la restauración, no solo desde el punto de vista de la comercialización, sino también por la parte académica con el Campus de la Alimentación, que es de referencia.

En el próximo mandato, además, ocurrirá la creación del balneario de aguas termales, aspecto que va cambiando la configuración de Santa Coloma. La oferta cultural… nosotros hemos hecho una apuesta muy clara: teatro, Auditori, red de servicios de biblioteca, programación… mucha gente de Barcelona viene al Teatre Sagarra.

La moneda social también ha sido un elemento de atracción. ¿En un futuro? Yo sé que Santa Coloma será una ciudad que se pondrá de moda: está muy cerca de Barcelona y la gente, cuando la conoce, descubre entornos maravillosos como la serralada de Marina, el río Besòs o el barrio de Fondo.

P. Cerrando el tema de la imagen, últimamente ha habido un par de manifestaciones de la extrema derecha en la ciudad. ¿Tiene miedo de que esto pueda desestabilizar?

R. Bueno… han sido manifestaciones muy minoritarias, vinieron 13 personas a la última… no sé, creo que tampoco tenemos que darle tanta importancia a hechos aislados que no tienen mucha repercusión más allá de que vengan 13 de fuera a manifestarse en Santa Coloma. Porque el que convocaba la manifestación era de Terrassa; por tanto… no sé, creo que a veces debemos intentar no magnificar aquellas cosas que son preocupantes en sí mismas pero que no podemos hacer un problema.

P. ¿Cuál es la relación actual de su Ayuntamiento con la Generalitat y el Estado? ¿Cuáles son las exigencias que le hacen a estas administraciones?

R. Nos hubiera gustado mucho que se hubiera aprobado el decreto de vivienda, porque nos hubiera facilitado mucho el trabajo, como también nos hubiera gustado que se hubieran aprobado los Presupuestos, por el impacto directo e indirecto sobre nuestra gestión. 

En cuanto a la Generalitat, le pedimos más determinación en cuestiones relacionadas con la corresponsabilidad en temas que durante estos años han hecho bastante delegación en los ayuntamientos: yo creo que este país se ha aguantado por los ayuntamientos. No hablo del mío solo, sino de todos los ayuntamientos de todos los colores políticos. Porque ha habido momentos realmente complicados desde el punto de vista de esta corresponsabilidad, y eso sí que esperemos que mejore, porque se nos elige para gobernar.

P. Durante este ciclo de entrevistas no son pocos los alcaldes que han apuntado en esa dirección.

R. Es lo que os explicaba antes. Nosotros hemos tenido el parque de Bomberos bajo mínimos. Hubiera sido muy importante un poco más de… ni contestarte a una carta que envías para pedir una reunión, eso ha sucedido. O abordar problemáticas como la de los menores no acompañados, que debemos tener toda la pedagogía que quieras, pero hay que hacer autocrítica: no se está gestionando bien por parte de la Generalitat.

P. De hecho, desde la agresión del metro tienen una mesa conjunta constituida para hacer seguimiento de esas casuísticas. 

R. Sí… ui, ahora hacemos un seguimiento muy exhaustivo de esto. Se ha hecho un esfuerzo muy importante tanto por parte de la policía local como de Servicios Sociales, que ya lo hacían pero ahora todavía más, caso por caso. Es un problema para los propios jóvenes y también para la estigmatización del colectivo. Tanto que les preocupa esta estigmatización, deben actuar con diligencia cuando estos jóvenes se escapulen de los centros de menores. 

Nosotros no pedimos que tengan a esos chicos en jaulas. Pero si se les escapulen habitualmente, deberían plantearse por qué sucede, porque eso repercute de manera negativa a las ciudades; eso está alimentando los planteamientos de la extrema derecha, porque estos chicos generan muchas veces, algunos, problemas. Si hemos de cambiar las leyes, las cambiamos; si tenemos que llegar a acuerdos con el Reino de Marruecos para que también se haga responsable, aparte de firmar acuerdos comerciales, también. Pero hagámoslo. Abordemos los problemas reales, lo que realmente pone en jaque el sistema democrático.

P. Hablando de su relación con el Gobierno del Estado, desde su salida de la ejecutiva federal del PSOE, ¿ha tenido relación con el presidente Sánchez?

R. Sí, hombre, le he dado ánimos estos días sobre todo porque déu n’hi do el papel de unos [derecha] y otros [independentistas], qué pinza. Sí, sí.

P. Santa Coloma fue, junto con L’Hospitalet, la ciudad que pidió el acercamiento de los políticos independentistas presos. El pasado diciembre usted fue a visitar a Jordi Cuixart. ¿De qué hablaron durante el encuentro?

R. Con Jordi Cuixart estábamos trabajando proyectos de Òmnium relacionados con la Nit de Santa Llúcia… teníamos una relación personal bonita y la verdad es que sabe mal que personas que conoces estén en prisión. Y eso es una cuestión personal. Lamentablemente, como eso es resultado de unas decisiones políticas, pues… pero yo creo que lo tenía que ir a ver, porque es una persona a la que aprecio y le tengo respeto. 

El minuto indiscreto de Núria Parlon, alcaldesa de Santa Coloma de Gramenet. / POL ALFAGEME

P. ¿Cómo vislumbra que pueden afectar todos los factores supramunicipales de actualidad estos meses –cuestión catalana, juicio al ‘procés’, elecciones generales…- a las municipales de mayo?

R. Éste ha sido un mandato lleno de elecciones. ¡Es que hemos ido de elección en elección! Claro, ahora tendremos elecciones generales, municipales y europeas en menos de 3 meses. Tenemos que estar muy en forma. A mí las campañas me gustan; me gustan estrictamente los 15 días de campaña.

P. De cara a posibles pactos postelectorales, ¿tiene alguna línea roja con algún partido?

R.  Las líneas rojas las deben poner los ciudadanos y las ciudadanas, ojalá las pongan: sería muy triste que determinadas fuerzas políticas pudieran irrumpir en los ayuntamientos con los programas que llevan. Es preocupante. Nosotros no nos planteamos pactos: queremos ganar por mayoría absoluta, tal y como estamos, después ya veremos cómo pactamos o no pactamos, o si no pactamos y gobernamos en minoría con pactos puntuales. 

P. Ya para acabar, ¿cuáles son los grandes retos de Santa Coloma de cara al próximo mandato?

R. Somos una ciudad con mucho capital social; mucha gente altruista implicada en los movimientos asociativos, en el tercer sector… que juega un papel fundamental, los profesionales dentro del tercer sector con los ‘centres oberts’, la red que hay a nivel cultural… yo creo que es un sustrato que nos hace muy resilientes para abordar las incertezas del futuro.

No hay recetas mágicas, pero contar con esta base para pensar la ciudad en un futuro ya es muchísimo. Por otra parte, pues seguirla mejorando, seguir dando oportunidades, acercarnos mucho mejor a los jóvenes, resolver la problemática de la vivienda; eso sí que es un problema que necesitamos mucha más determinación de las otras administraciones… y fortalecer nuestra democracia. Eso es básico. Básico. Será básico.

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