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Bailaores en sillas de ruedas

Personas con discapacidad física e intelectual participarán en un taller de flamenco inclusivo

Beatriz Pérez

César León, impulsor y alumno del primer taller de flamenco inclusivo a las afueras del Centre Cívic Besòs

César León, impulsor y alumno del primer taller de flamenco inclusivo a las afueras del Centre Cívic Besòs

El Centre Cívic Besòs (Rambla Prim, 87) acogerá, desde este martes y hasta el sábado, el primer taller de flamenco para personas con discapacidad física e intelectual. Estará impartido por el bailaor, coreógrafo y pedagogo sevillano José Galán, quien hace ocho años que da estas clases de flamenco inclusivo en Andalucía. Ahora se celebran por primera vez en Barcelona y son gratuitas para el alumnado.

Durante cinco sesiones intensivas, los 40 alumnos del taller, a través del equilibrio, la coordinación y la conexión con la música, se acercarán al mundo del flamenco. César León, de 43 años y con discapacidad física, es quien ha impulsado que el flamenco inclusivo viniera al Besòs. Es también amante del arte flamenco y uno de los alumnos que tendrá el taller. "Después de 18 meses, he conseguido por fin que José Galán venga a Barcelona", cuenta León, quien se queja de que los centros cívicos apenas ofertan actividades para personas con discapacidad y, en general, del poco apoyo municipal a este colectivo.

"En Barcelona hay 180.000 personas con discapacidad. Nosotros tenemos una esperanza de vida 25 años menor. Y, sin embargo, el ayuntamiento apenas promueve nuestra actividad física", explica León. Por eso lograr que José Galán  venga a Barcelona es un pequeño logro para él, que hace años que lucha por que el colectivo al que pertenece consiga un mejor acceso a la cultura, a la actividad física y al ocio.

El bailaor José Galán es, de hecho, un pionero en el flamenco inclusivo. Los alumnos de Galán tienen todo tipo de discapacidades pero ello no es una barrera para poder acercarse a este arte. "Una persona en silla de ruedas puede bailar moviendo los brazos y manos.  Y sustituir el zapateado por percutir  la silla contra el suelo. Ha habido figuras muy destacadas con discapacidad, como Enrique el Cojo, que fue el maestro de la Duquesa de Alba", explica Galán. 

Coordinación

"El flamenco inclusivo ayuda a nivel anímico. Como cualquier actividad física, mejora la coordinación y es un disfrute". Galán matiza que lo que él hace "no es danza-terapia", sino "flamenco inclusivo". "El flamenco inclusivo nos beneficia a todos, no solo a las personas con discapacidad", concluye el bailaor.

Desirée Cascañes, de 39 años y con parálisis cerebral, será una de sus alumnas en el Besòs. "Con las palabras muchas veces no puedo decir todo lo que me gustaría, pero el flamenco me permite decir, expresar y trasmitir", cuenta. Desirée opina que en Barcelona apenas hay actividades dirigidas a mezclar a las personas con discapacidad y sin discapacidad. "Si no creamos espacios mixtos, no habrá integración real".

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