31 may 2020

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una vecina de Sant Martí...

Carme Elias, actriz: "Tras el mostrador tienes que entregarte como en el teatro"

La actriz de series de TV como 'Cites' y 'La Riera' presenta su barrio del Clot.

CARME ESCALES

Carme Elias, en la panadería de su familia, Forn Elias, que este año celebra 100 años de historia.

Carme Elias, en la panadería de su familia, Forn Elias, que este año celebra 100 años de historia. / CARLOS VALBUENA

Doña María era una maestra que tenía el aula donde impartía clase en su propia casa. Era al final de la calle de Rosselló, tocando a Rogent. Enfrente vivía la actriz Carme Elias. La casa de doña María fue su primera escuela, un parvulario particular. Luego ya vestiría el uniforme del colegio de las Escolapias (Joan Peguera, 42) que fue el colegio donde cursó toda la enseñanza primaria. Lo tenía a una esquina de casa. Todo estaba muy cerca en aquel barrio en el que creció la actriz, y todo era muy familiar.

Los abuelos paternos de la actriz abrieron el Forn Elias en 1917. Tenían cuatro hijos, tres niños y una niña. "Mi padre iba para panadero, pero tuvo asma y no pudo continuar el oficio familiar", explica Elias. Sus padres eran vecinos. "Mi madre abrió una mercería que luego fue también perfumería, y mi padre, que era muy innovador, se unió al negocio".

Una casa con patio

La mercería, donde también Carme Elias envolvió muchos perfumes, ocupaba los bajos del hogar familiar. "Era una casa muy bonita, con un jardín detrás en el que teníamos gatos", recuerda Elias, la hermana del medio, entre dos varones. Delante de casa había un árbol, algo más frondoso que los que hoy personalizan naturalmente la calle peatonal de Rogent, que a través del boca a boca va siendo cada vez más conocida por los barceloneses. "El pequeño comercio que aún conserva la hace auténtica .También sus árboles, aunque son un sucedáneo de aquellos al lado de los cuales yo jugué de niña", señala.

Entre clases y juegos, ella ayudaba en el negocio, especialmente en Navidad. "Sí, soy de detrás del mostrador. Nuestra tienda tenía mucho público y muchos productos. A mí me encantaba la perfumería y heredé de una gran afición a la cosmética -confiesa la actriz-. En el mostrador, de cara al público, o te entregas o no puedes dedicarte a ello, igual que en el teatro. Puedes tener un gran personaje, que si no te entregas, si no dejas atrás tus problemas, no llegas", compara la que en el 2009 recogió un premio Goya a la mejor actriz por su interpretación del personaje de Gloria en la película Camino, de Javier Fresser.

Público y clientela

"El trato es la clave y la fuerza del pequeño comercio. En un barrio como este, es muy fácil pasar y comprar el pan fresco del día. Y si te conocen, te integran y eso es confortable, a mí me hace feliz", resume la miembro de esa saga de panaderos con 100 años de historia. "Uno de estos días, mi prima Anna nos reunirá como lo hace siempre para celebrar el aniversario. Anna es nuestro pal de paller, nos mantiene en contacto a todos", dice de quien hace piña familiar y vecinal a través del pan.

Y del mostrador al escenario, que Elias tuvo muy cerca también. "Un verano supe que en el teatro del casal de Calassanç enseñaban teatro y fui. El señor Balcells era el maestro. Debía ser muy moderno porque me hizo estirar en el suelo y me enseñó la respiración abdominal", rememora quien ya no dejaría la interpretación.

Del 14 al 17 de diciembre estará en el teatro Akademia haciendo, junto a Mario Gas, la lectura dramatizada de Recordant Strehler, dirigidos por Lido Torlonia. Y ya ensaya Temps salvatge, de Josep Maria Miró, dirigida por Xavier Albertí y programada en el Teatre Nacional a partir de febrero.

A su Clot regresa a menudo. "Y sigo encontrando su esencia. Reconozco el barrio perfectamente y continúo encontrándome a muchos conocidos en ese Sant Martí de Provençals, como lo llamábamos nosotros", afirma.