31 may 2020

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una vecina DE SANT MARTÍ... Lali Álvarez, autora y directora de obras teatrales

«Me he hecho mayor en Sant Martí, mayor y fuerte»

CARME ESCALES / BARCELONA

La dramaturga Lali Álvarez, en el Parc de Sant Martí, junto al árbol que en su infancia tantas veces había trepado.

La dramaturga Lali Álvarez, en el Parc de Sant Martí, junto al árbol que en su infancia tantas veces había trepado. / JOAN PUIG

Vivir en un decimotercer piso de altura, en el barrio de Sant Martí de Provençals, le regaló a Lali Álvarez (Barcelona, 1980) muchísimas puestas de sol sobre Collserola. Es la ventaja de no vivir en una zona residencial de casas bajitas. "Yo siempre pensaba que en mi edificio vivía más gente que en muchos pueblos", explica la vecina de Sant Martí. "Es aquello a lo que se refería el escritor Javier Pérez Andújar: la internacional de los bloques", dice Álvarez. "En todas las ciudades y países están, esos edificios repletos de gente, en barrios obreros, y grandes familias viviendo en un piso", añade.

La autora de textos teatrales que interpelan sobre temas como la Barcelona de los turistas y del lujo, de espaldas a la Barcelona de las carencias en términos de derechos humanos, considera que haber crecido en un barrio obrero como el suyo le ha otorgado una mirada social más crítica. "Crecer en un barrio así te forja el carácter, porque aquí hemos vivido luchas vecinales por la dignificación de la escuela pública, para que llegara el metro -llegó en el 97-, o para tener guarderías públicas", declara Álvarez, que tenía seis años cuando asistió a su primera manifestación. "En el barrio hicimos la cadena humana, aún me acuerdo: OTAN no, bases fuera", rememora.

ANDALUCES Y GALLEGOS

La inmigración que llegó de Galicia y de Andalucía hizo a los barrios como la Verneda o Sant Martí de Provençals, el de Lali Álvarez, "un barrio reivindicativo y con mucha conciencia de clase", expresa la autora y directora de obras como Barcelona (contra la paret), de la compañía La Pública. Ahora su obra, también escrita y dirigida por ella, Ragazzointerpretada por Oriol Pla y que también habla de restricción de derechos sociales, se encuentra de gira, y el 4 de julio en Sabadell cerrará la temporada, que retomará pasado el verano.

"En mi poética aparece, de una manera u otra, mi origen, mi herencia del barrio del que soy. Me he hecho mayor en Sant Martí, mayor y fuerte", puntualiza. "Yo recuerdo tener que prestar atención a las jeringuillas, cuando jugábamos en las plazas del barrio. Había mucha droga, sí, y a según qué horas no podías pasar por determinados callejones".

VÍNCULO EMOCIONAL

Actualmente, Lali Álvarez vive en el barrio de El Camp de l'Arpa del Clot, también dentro del distrito de Sant Martí. Era, justamente, el barrio en el que estudiaba de pequeña. "Iba a la escuela La Farigola del Clot. Iba en bus desde Sant Martí. Y, durante la adolescencia, fuimos a vivir al Clot y, como estudiaba en el instituto Joan d'Àustria, en Sant Martí, también me desplazaba entre los dos barrios en autobús. Hice mucha vida en el bus 43, 44 y després en el 33", dice.

Lali Álvarez, que es artista residente de la Nau Ivanow (Hondures, 28), prepara ahora un proyecto de teatro en la calle, como parte del colectivo Hui-Basa.

En sus ratos libres, baja desde el Clot a pasear entre bloques de pisos y plazas en los que jugó de niña. "Estoy vinculada emocionalmente a este barrio", confiesa. "Cuando vienen amigos de otros países, yo les propongo rutas de la Barcelona real, les llevo a la Verneda, a Roquetes, al Besòs", explica. "A mí me gusta mucho caminar, y me conozco los barrios de la ciudad, pero sé que hay mucha gente en Barcelona, que no ha pisado nunca esos barrios", afirma la dramaturga. Ella, en cambio tiene en ellos su "nación emocional que define, no tanto de dónde eres exactamente, sino el tipo de lugar al que sientes que perteneces", declara Álvarez. En su caso, un Sant Martí eminentemente obrero y popular.

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