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LA FIESTA DEL LIBRO Y LA ROSA

Espinosa y Nadal triunfan en el oasis político de Sant Jordi

'Lo mejor de ir es volver', en castellano, y 'El fill de l'italià' (Premi Ramon Llull), en catalán, los libros más vendidos de la 'diada'

Anna Abella

Albert Espinosa firmando este Sant Jordi. 

Albert Espinosa firmando este Sant Jordi.  / ALBERT BERTRAN

Aunque los libros de políticos y de política casi coparon los más vendidos de no ficción en catalán y castellano, Sant Jordi ha sido como una burbuja, un oasis, una tregua de la crispada campaña electoral, una jornada distendida que se iniciaba a primera hora con una inquieta mirada al cielo: plomizo. Amanecía la ‘diada’ con una tímida lluvia mojando las calles de Barcelona (menos tímida en otras zonas de Catalunya). Autores y editores se animaban entre sí y se confabulaban para implorar que parara ya desde las 9.30 en el tradicional y multitudinario almuerzo de la Virreina, convocado por Ayuntamiento de la ciudad. Pero todos, sin excepción, estaban convencidos de que nada impediría a la gente callejear para celebrar la fiesta del libro y la rosa. “Sant Jordi puede con todo”, sentenciaba Rafel Nadal, quien confirmó la etiqueta de favorito con la que partía y, con ‘El fill de l’italià’ (Premi Ramon Llull), se alzó como el más vendido de ficción en catalánLa ficción en castellano la coronó Albert Espinosa, el creador del ‘mundo amarillo’ y de ‘Pulseras rojas’ y un veterano en cosechar firmas y colas de fans, con su nueva novela ‘Lo mejor de ir es volver’ (que también publicaba en catalán). 

Y sí, dejó de llover y a mediodía salió el sol. Y la gente no falló, llenando de nuevo las arterias de la Rambla, paseo de Gràcia y Rambla Catalunya, y haciendo bueno el vaticinio de que volverían a congregar a 1,2 millones de personas lanzado por el presidente del Gremi d’Editors de Catalunya y de la Cambra del Llibre, Patrici Tixis, quien estaba seguro de que lloviera o no, este Sant Jordi que llegaba con la resaca de las vacaciones de Semana Santa sería un éxito. Aunque las cifras definitivas no se conocerán hasta este viernes, la percepción de ventas, que se incrementaron a mediodía y al final del día, según el Gremi de Llibreters, es similar a la del 2018, cuando se alcanzaron los 1,2 millones de ejemplares y se facturaron 22 millones de euros. Según su presidenta, Maria Carme Ferrer, "las ventas han sido buenas y escalonadas durante todo el día".

Lorenzo y "el sueño" de Javier Castillo

Con los datos de las 18.30 de la tarde, a Espinosa le seguían ‘Los asquerosos’, de Santiago Lorenzo, uno de los mejores libros del 2018, y el ‘thriller’ ‘Todo lo que sucedió con Miranda Huff’, con el que Javier Castillo se alzaba como una de las sorpresas, aunque las colas que cosechó durante todo el día auguraban la consolidación de un superventas que inició su ‘boom’ autopublicando en Amazon su primera novela, ‘El día que se perdió la cordura’. “Es mi tercer Sant Jordi y cada uno estoy más abrumado y nervioso que el anterior –comentaba entre lectores-. Veníamos a la primera firma a las 10 de la mañana, aún con algo de lluvia y ya había 400 personas esperando. Es un sueño increíble que la gente te lea y que venga con esa ilusión, con ese cariño y con ganas de leer más. Sant Jordi es precioso”. En cuarto lugar entró ‘Yo, Julia’, de Santiago Posteguillo, y, en quinto, ‘Toda la verdad de mis mentiras’, de Elísabet Benavent.  

Rafel Nadal, firmando este Sant Jordi / jordi cotrina

La magia de 'Digues un desig'

Por la mañana, a Nadal la etiqueta de favorito le era “indiferente”. “Lo que me vale es que el boca a boca funciona muy bien. Algunos somos el reclamo pero lo importante es que la gente busque en las librerías y descubra nuevos autores, autores jóvenes y libros que no tienen por qué ser novedad”. Tras Nadal, le seguía en ficción en catalán ‘Digues un desig’, el Premi Sant Jordi de Jordi Cabré. Para este ha sido “un día mágico” por varias razones: “Hoy todo encaja con mi libro, que se ambienta en un Sant Jordi, que empieza lloviendo y acaba aclarándose. Está pasando eso mismo… No sé si encontraré mi autobiografía en una librería, como le pasa al protagonista… espero que no. Aunque empiezan a preocuparme tantos parecidos…”. Completaron el podio ‘El fibló’, de Sílvia Soler, ‘Entre el cel i la terra’, debut novelístico del cantante de Sopa de Cabra Gerard Quintana, y ‘A l’amic escocès’, de Maria Barbal. 

La cocina de Joan Roca y Rubianes, excepciones entre política

La no ficción más vendida, como se esperaba, se tiñó de política y de ‘procés’. En catalán, por este orden: ‘Contes des de la presó’, de Oriol Junqueras y Neus Bramona; ‘Tres dies a la presó’, de Jordi Cuixart y Gemma Nierga; ‘Cuina mare’, de Joan Roca (la excepción gastronómica); ‘Esperança i llibertat’, de Raül Romeva, y ‘Oriol Junqueras. Fins que siguem lliures’, de Sergi Sol. 

Y, en castellano, ‘... Y ahí lo dejo. Crónica de un proceso’, de Gonzalo Boye; ‘El director’, de David Jiménez; ‘A mí no me callan’, de Pepe Rubianes (la excepción humorística); ‘El Crash. Tercera fase’, de Santiago Niño-Becerra, y ‘Cómo hacer que te pasen cosas buenas’, de Marián Rojas.   

Según el Gremi los ciudadanos mantuvieron la tendencia de años anteriores comprando más de un libro, “destacando una amplia elección de libros adquiridos” entre los 50.000 títulos que les esperaban en los 380 estands de toda Catalunya (210, en Barcelona). Con una ‘diada’ que llegaba tras Semana Santa, libreros y editores ya habían previsto un Sant Jordi avanzado con actos y firmas desde 10 antes en ciudades y pueblos de todo el territorio catalán y previendo el éxodo vacacional de la capital, donde el Sábado Santo fue muy flojo pero donde el Lunes de Pascua, festivo pero con librerías abiertas, se notó mucha afluencia de compradores.

Las vértebras de Ibáñez y los  mediáticos

No faltaron los veteranos en ‘el arte de firmar’, como Francisco Ibáñez, que volvió a hincharse a dibujar ‘mortadelos’ pese a que avisaba: “Mis vértebras ya no aguantan, un día harán cataclac”. Volvió a ser una ‘diada’ de largas colas de fans de autores mediáticos, como Mario Vaquerizo, Risto Mejide o la cantante de ‘OT’ Ana Guerra

Marta Orriols, con los lectores / ALBERT BERTRAN

Mirando de reojo a alguno de estos mediáticos estaban dos respetadas superventas, Almudena Grandes (este año más relajada tras el éxito del 2018 ‘Los pacientes del doctor García’) y Matilde Asensi, que con ‘Sakura’, apuntaba, había logrado satisfacer de una tacada “las pasiones de algunos lectores por Van Gogh y por Japón”. En catalán, Marta Orriols seguía firmando ‘Aprende a parlar amb les plantes’, libro de octubre protagonizado por una joven viuda. “Aún me sorprende poder llegar a la gente con cosas tan íntimas. Parece que yo tenía tanta necesidad de hablar de ello como la gente de leerlo porque son temas de los que es difícil hablar”, confesaba. También de sentimientos hablaba Cristina Morales. “Es un milagro que mis emociones puedan ser las de otro ser humano. Escribir es como formar una comunidad con el lector”, decía la autora de ‘Lectura fácil’, donde entre otros temas aborda el feminismo. 

Y es que fue también un Sant Jordi feminista, donde la actriz y directora Leticia Dolera (‘Morder la manzana’) o la escritora Virginie Despentes (‘Teoría King Kong’…) recogían las mieles de sus títulos anteriores. “Estoy contenta de transmitir este mensaje de las mujeres, de estar logrando que la gente lea y hable sobre la lucha feminista y de llegar a las chicas jóvenes”, decía la primera. Y solo hay que ver el más vendido entre los libros infantiles: 'La revolta de Santa Jordina', de David Fernàndez y Lyona.