07 abr 2020

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UNIÓN ANTE LA CRISIS SANITARIA

Solidaridad vecinal en los barrios en tiempos de coronavirus

En cuestión de días han surgido centenares de redes de voluntarios que se ofrecen para ayudar a sus vecinos en ciudades como Badalona, Santa Coloma o L'Hospitalet

Grupos como el de Sant Boi alcanzan las 300 personas, que se ofrecen también para iniciativas como la confección de mascarillas o el asesoramiento laboral

Aitana Glasser

Pancarta positiva sobre el coronavirus en un balcón de la calle de Urgell.

Pancarta positiva sobre el coronavirus en un balcón de la calle de Urgell. / FERRAN NADEU

Voluntarios ayudando a quienes no pueden hacer la compra o cocinar, entidades y vecinos confeccionando mascarillas, empresas donando material sanitario o profesionales ofreciendo asesoramiento legal de manera gratuita. Son algunas de las muestras de solidaridad que se están viendo estos días y que enseñan la cara más alentadora de la emergencia sanitaria provocada por el coronavirus.

Iniciativas que, en muchos municipios, se impulsan a través de bolsas de voluntariado local creadas específicamente para tal fin y gestionadas a través de los ayuntamientos, de Protección Civil o de entidades como la Cruz Roja, que centralizan el voluntariado en localidades como SabadellL’HospitaletEsplugues -donde se han alistado más de un centenar de voluntarios-, Terrassa, Gavà, Cornellà o Viladecans. 

Reúnen a gente dispuesta a colaborar en tareas como la compra y el reparto de alimentos, el paseo de mascotas o el acompañamiento telefónico a personas confinadas. “Los teléfonos se han colapsado” tras la petición de voluntarios, aseguraba en redes el consistorio hospitalense, en la misma línea que el de Sant Boi, que cerró la convocatoria para confeccionar mascrillas en cuestión de horas. 

Solidaridad vecinal ante la crisis

Otras iniciativas han surgido a título individual y de manera totalmente espontánea por iniciativa de empresas locales, entidades y vecinos. Al principio son casos más o menos aislados, como el de la empresa RobinHat de Rubí, que se ofreció hace días a producir mascarillas gratuitas destinadas al personal sanitario.

Pero luego van creciendo, como es el caso, pues la idea se ha ido extendiendo y ha llegado otros municipios como Mataró -que se ha sumado a las #MascarillasAlRescate- Sant Boi o L’Hospitalet, donde la Associació de Dones del barrio de Sant Josep lleva desde el viernes confeccionando mascarillas caseras.

Grupos de apoyo virtuales

Acciones como la del servicio de Taxi de Terrassa, que desde el lunes pasado ofrece desplazamientos gratuitos al personal sanitario, o la de la academia Nubótica de L'Hospitalet, que ha donado impresoras 3D para producir material sanitario a la red Coronavirus Makers. Y otras todavía más particulares, como las 'redes de apoyo mutuo', nacidas directamente en las comunidades de vecinos. 

Se trata de grupos organizados de manera virtual por municipios o por barrios a través de aplicaciones como WhatsApp o Telegram y que ponen en común a personas que viven cerca y que pueden solicitar u ofrecer ayuda en tareas tan esenciales como hacer la comida, pasear al perro o ir a comprar medicamentos a la farmacia. Nacieron a nivel de rellano, pero han agrupado a tanta gente que dibujan ya un gran entramado de organizaciones vecinales. 

Estas redes han crecido tanto -ya hay casi 280 en el grupo de Telegram estatal- que incluso se han creado listas y mapas para localizarlas, que se van ampliando conforme se añaden más poblaciones. En Barcelona, donde la gran cantidad de iniciativas comunitarias ha llevado al consistorio a recopilarlas y ordenarlas para ponerlas al servicio de la ciudadanía, hay, paralelamente, redes de apoyo en casi cada barrio. 

Vecinos en red: el ejemplo de Sant Boi

Más allá de la capital, en el cinturón barcelonés algunas de estas redes cuentan ya con centenares de voluntarios. Es el caso de la Xarxa Solidària de Badalona o la Xarxa de Suport Santboiana -una de las primeras en gestarse en el área metropolitana-, que agrupan a unas 250 y 300 personas voluntarias respectivamente. 

El objetivo inicial, cuentan desde la plataforma de Sant Boi, era responder de manera más rápida y eficaz a la crisis de lo que lo ha han hecho las administraciones. Aseguran que fue la preocupación ante la “precariedad” de las medidas políticas iniciales y el pensar en "toda la gente que forma parte de los colectivos en riesgo y que se exponen al contagio en actividades tan cotidianas" lo que les animó a ponerse en marcha.

Algunos voluntarios colaboran en tareas de gestión: contestan correos y llamadas y se encargan de las redes sociales -donde nacen y crecen estas iniciativas-. Otros han decidido participar en la confección de mascarillas o en iniciativas como #EstemAmbTu, pensada para enviar mensajes de apoyo a pacientes y trabajadores del Hospital de Sant Boi, o #VecinasReunidas, a través de la cual ofrecen una programación cultural diaria en Instagram.

Organización ciudadana

Dentro de estas redes hay también quien desarrolla su actividad profesional de manera gratuita, por ejemplo, ofreciendo asesoramiento laboral o psicológico. En el caso de la red santboiana, aseguran haber atendido hasta la fecha a más de un centenar de personas con dudas relacionadas con el teletrabajo, derechos laborales o los cada vez más extendidos ERTEs. 

Las redes de apoyo vecinal han llegado también a municipios como CornellàTerrassa, L'Hospitalet, Sabadell o Santa Coloma de Gramenet, entre otros. A través de ellas, los voluntarios se reparten por zonas o barrios y comparten ideas para pasar el tiempo en casa o para expandir la red, por ejemplo, facilitando plantillas para colgar en los rellanos con los nombres y el contacto de los vecinos voluntarios y los que necesitan ayuda.

 Las muestras de solidaridad crecen conforme pasan los días y el confinamiento se alarga, y en las redes sociales la ciudadanía se ofrece también a título particular para ayudar a sus vecinos. Una manera de hacer frente, junto a aquellos con quienes quizá no se comparte más que un rato de ascensor, a una crisis sanitaria que ha sacado a relucir también la faceta más humana y afable de la ciudadanía.