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MES DE LA SALUD MENTAL

Sant Boi o cómo transformar el estigma de la salud mental en un valor de ciudad

El municipio, que alberga dos centros psiquiátricos de referencia, inició una estrategia en el 2008 para convertir esta singularidad en su principal activo

El Clúster de Salut Mental de Catalunya, con sede en el municipio, es fruto visible de una suma de esfuerzos público-privada en este ámbito

Aitana Glasser

Entrada de la Clínica Sant Joan de Déu en Sant Boi de Llobregat.

Entrada de la Clínica Sant Joan de Déu en Sant Boi de Llobregat. / ALBERT BERTRAN

La historia y la identidad de Sant Boi de Llobregat (Baix Llobregat) están tan íntimamente ligadas a la salud mental como los enfermos lo están a los estigmas que les rodean. Desde que se ubicaran en la ciudad dos grandes centros de referencia en el ámbito de la psiquiatría y la psicología –el Parc Sanitari Sant Joan de Déu y el Complejo Asistencial Benito Menni-, este municipio llobregatense ha aprendido a convivir con ellos y a aceptar que, de alguna manera, estas personas han sido determinantes en la evolución y crecimiento de la ciudad del Baix Llobregat.

En los últimos años, Sant Boi se ha propuesto como estrategia de ciudad revertir el estigma de la salud mental 

Sant Boi ha ido un paso más allá: desde hace unos años, tanto instituciones, organizaciones y entidades como la propia ciudadanía se han propuesto revertir el estigma que había ido unido al nombre del municipio durante años y convertirlo así en una seña identitaria municipal y un valor de ciudad. Este mes de octubre -el pasado día 10 fue el Día Mundial de la Salud Mental-, de hecho, la ciudad se ha volcado con actividades sobre este ámbito.

El cambio de paradigma, sin embargo, ha ido más allá de una apuesta política municipal: el resultado de la estrategia es algo fácilmente constatable en el tejido social samboyano. “El primer centro que creamos en Sant Boi lo teníamos escondido en un pasaje muy estrecho, en una calle donde no pasaba casi nadie, porque lo que se buscaba era discreción. Ahora, en cambio, nuestro centro está situado geográficamente en una zona muy bien comunicada y accesible, y el edificio ocupa una esquina entera”, destaca Teresa Ribalta, directora general adjunta de la Fundació Orienta.

El punto de inflexión de la salud mental

Con esta comparativa, Ribalta resume cómo ha influido este cambio en el día a día de las entidades que operan en el ámbito de la salud mental en la ciudad. La Fundació Orienta, creada en 1974, abrió su primer Centro de Salud Mental Infantil y Juvenil (CSMJ) en Sant Boi en el año 1989, y desde entonces se ha ido ampliando por todo el Baix Llobregat.

A lo largo de estos casi 30 años de vida del centro, Ribalta comenta haber notado un punto de inflexión en la concepción social que se tenía de este ámbito sanitario desde que el Ayuntamiento decidiera, en el año 2008, incluir la salud mental como eje central de su plan estratégico de ciudad.

"Ninguna otra ciudad del entorno puede aportar esta apuesta por la salud mental"

Lluïsa Moret Sabidó

Alcaldesa de Sant Boi de Llobregat

Lluïsa Moret, alcaldesa de Sant Boi, explica a EL PERIÓDICO que fue entonces cuando desde el Gobierno municipal se apostó por “crear herramientas que generaran oportunidades ya no sólo de atención y mejora en la asistencia y recuperación de las personas enfermas mentales, sino también de buscar oportunidades de crecimiento económico y generación de ocupación”.

“Como ciudad –puntualiza Moret- debíamos buscar nuestra personalidad y singularidad, y encontramos que la nuestra era ésta. Ninguna otra ciudad del entorno puede aportar esta apuesta por la salud mental, por tanto, para nosotros, este es nuestro valor y esta es nuestra aportación al entorno metropolitano”.

Convivir con el estigma

“Cuando la sociedad estigmatiza un problema o a un colectivo, se crea un tapón que impide superar la situación. En cambio, cuando la comunidad potencia y acompaña a estas personas, se multiplica su capacidad de recuperación”, arguye Ribalta. Tanto desde la entidad como desde el Gobierno municipal coinciden en que los vecinos y vecinas de Sant Boi, lejos de autoimponerse este estigma, han sabido alejarse de él y han aprendido a vivir compartiendo espacio con los enfermos mentales.

Según las fuentes samboyanas consultadas, la sensación es que los prejuicios sobre la salud mental han venido más de fuera que de dentro de la ciudad del Baix Llobregat, dado que los ciudadanos llevan muchos años conviviendo con normalidad con personas enfermas en todos los ámbitos de la vida pública.

De este modo, el municipio se ha propuesto incluso transformar la vulgar etiqueta de 'la ciudad de los locos’ -expresión acuñada antaño popularmente en localidades del entorno-, en algo positivo, incorporándola así en su momento al lema de la ciudad: ‘SB, Boig per tu’.

Arte urbano en un proyecto de desestigmatización de la salud mental en Sant Joan de Déu. / ALBERT BERTRAN

Un clúster de alianzas

Precisamente con ese ánimo de revertir algo negativo en una fortaleza social y económica, nació en el 2013 el Clúster de Salut Mental de Catalunya, cuya sede se ubica en el Palacio de Marianao, uno de los lugares más emblemáticos del municipio.

El Clúster de Salut Mental de Catalunya incorpora a la estrategia de Sant Boi un hecho histórico

Cuando abordó el tema de la salud mental, el Ayuntamiento de Sant Boi observó que las dos instituciones que operaban en la ciudad trabajaban en ocasiones con pocos elementos de conexión entre ellas. Ante dicha circunstancia, la Administración decidió establecer una alianza potente con ellas a través del Clúster.

De esta manera, integrando a una tercera formación, la Fundació Orienta, se pensó en la idea de crear un clúster para “construir una estrategia de trabajo conjunto que fuera integral y que tuviera una vertiente asistencial, social, institucional, académica y económica”, algo que acabaría incorporando a la estrategia de ciudad un hecho histórico de Sant Boi.

Inicialmente estaba compuesto exclusivamente por instituciones y organizaciones asistenciales, pero cada vez se ha ido ampliando con agentes económicos y empresariales dedicados al ámbito de la salud mental, llegando a agrupar actualmente a unas 60 entidades. 

La salud mental como estrategia transversal

Más allá de las políticas públicas, las diferentes entidades que operan en la ciudad declaran que esta transformación ha sido posible a raíz de la colaboración de la ciudadanía, que ha participado de manera voluntaria en los actos e iniciativas. Este hecho ha permitido incorporar de manera transversal una mirada positiva sobre la salud mental en el municipio, que ha ido impregnando todas las esferas locales, desde el ámbito deportivo o cultural hasta el económico y ocupacional.  

Así, por ejemplo, se ha impulsado la incorporación de personas enfermas mentales en iniciativas culturales como las realizadas en el Museu de Sant Boi o en los clubes deportivos de la ciudad, un ámbito –el del deporte- en el que se ha trabajado especialmente en términos de inclusión mediante iniciativas como el Cros Solidari per la Salut Mental.

También se ha trabajado en esta línea a nivel comarcal, creando sinergias con algunos municipios del entorno como Cornellà, Viladecans o El Prat a través del Consell Esportiu del Baix Llobregat, especialmente en el ámbito preventivo de la salud mental del colectivo infantojuvenil, en el cual está especializada la Fundació Orienta, que cuenta además con dos centros de día en L’Hospitalet y Gavà.

Un paciente, de espaldas, en el centro de salud mental de Sant Boi de Llobregat. / ALBERT BERTRAN

"Normalizar las enfermedades mentales"

La organización de la Fundació Orienta también realiza acciones enfocadas a que los niños y jóvenes “pierdan el miedo a ir al psicólogo”, como el programa 'Salut i Escola', que desplaza a enfermeros a las escuelas para interactuar directamente con los alumnos de manera más directa y personal. 

"Los psicólogos y psiquiatras debemos salir más de los despachos y dirigirnos a jóvenes y familias"

Teresa Ribalta

Directora general adjunta de la Fundació Orienta

Los psicólogos y psiquiatras debemos salir más de los despachos y dirigirnos directamente a los jóvenes y a sus familias; necesitan información para saber qué hacer cuando no pueden gestionar las emociones ellos mismos y deben pedir ayuda”, apostilla Teresa Ribalta.

Algo que apoyan desde el Hospital Benito Menni. La institución, que lleva más de 100 años en territorio samboyano, apunta a la necesidad de “incidir en el ámbito asistencial” pero sin perder de vista la necesidad de trabajar también “en los centros educativos y en los espacios artísticos y/o musicales de la ciudad, promoviendo espacios de voluntariado, proyectos sociales, realizando obras de teatro, jornadas y charlas para sensibilizar a la población o participando activamente en la vida comunitaria”, siempre con el objetivo de “normalizar las enfermedades mentales”.

La detección precoz, una tarea pendiente

Durante el año 2017, un total de 168.888 personas fueron atendidas en alguno de los 76 centros de salud mental para adultos (CSMA) repartidos por el territorio catalán, y 66.501 niños y jóvenes acudieron a algún CSMJ durante ese mismo año, suponiendo un incremento del 5% respecto al año anterior, según la Central de Resultados del Departament de Salut. Una cifra sobre la que, desde el Benito Menni, auguran que, tal y como prevé la Organización Mundial de la Salud (OMS), “irá en aumento a lo largo de este siglo”.

La directora adjunta de Orienta afirma que este hecho demuestra que “las familias le están perdiendo miedo y no tienen tantos inconvenientes en realizar una consulta”, pero certifica asimismo que el problema reside ahora en que lo hacen “demasiado tarde, cuando el problema es ya muy evidente”.

Así, Ribalta manifiesta que se encuentran casos de “chicas con anorexia que llegan cuando están en un peso muy bajo y no cuando empiezan a tener problemas con la alimentación. Y lo mismo sucede con las depresiones: algunos ya se han autolesionado o tienen ideas suicidas, síntomas graves que podrían haberse impedido”.

Desde la fundación inciden en la necesidad de desarrollar más campañas e iniciativas dedicadas promocionar la salud mental y a informar a las familias y a los propios adolescentes, para que se puedan detectar estas patologías de manera más precoz, lo que hará más fácil una posible cura.

Centro Benito Menni, en Sant Boi de Llobregat. / albert bertran

El respaldo de la Generalitat

La intención del Gobierno municipal de Sant Boi es proyectar el Clúster de Salut Mental internacionalmente

Desde la Fundació Orienta apuntan a la necesidad de seguir creando colaboraciones tanto a nivel social como institucional, con el objetivo de trabajar de manera conjunta y de hacerlo en una misma dirección, algo que cada vez se está consiguiendo más. “Para el Día de la Salud Mental, por ejemplo, cada institución hacía actos conmemorativos propios, pero el Ayuntamiento nos ha reunido y coordinado a todos para crear este año un programa conjunto que ha integrado todos estos actos”, argumenta Ribalta.

A pesar de que el Clúster ha sido clara una ventana de oportunidades para la ciudad, desde el Gobierno municipal inciden en proyectar a la entidad internacionalmente en los próximos años. En este sentido, la alcaldesa Moret apunta a la necesidad de “repensar, complementar y dotar a esta red de más recursos”, algo que ya han pedido -hay incluso una Taula de la Salut Mental donde las entidades se coordinan- en reiteradas ocasiones a la Generalitat.

La salud mental ha sido siempre la parte más débil de la red sanitaria y la que ha tenido siempre menos recursos, y así lo han reconocido los diferentes consellers que han estado al frente de este departamento”, dice Moret, que especifica que el abordaje de la salud mental sí se ha incorporado últimamente al relato institucional del Govern.

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