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un vecino DE SANT ANDREU... Carlos García Bayona, músico, DJ, productor y hermano del cineasta

«De esconder que era de 'la Trini' pasé a sentir orgullo»

CARME ESCALES / Barcelona

Un lector de EL PERIÓDICO dejó este comentario el pasado 22 de julio al pie de la noticia sobre el reconocimiento al director de la película Lo imposible, Juan Antonio Bayona: «Grande Bayona. Increíble que un tío salido de mi barrio, Trinitat Vella, haya conseguido llegar tan alto». El cineasta, nacido en el humilde barrio de Trinitat Vella, había ganado el Premio Nacional de Cinematografía. ¿Tanta confianza puede restar un contexto socioeconómico al talento de sus vecinos?

La cárcel, la droga y el aislamiento, fruto de la falta de transporte público durante muchos años, ayudaron a construir estos recelos hacia  Trinitat Vella. «Este era un barrio muy marginal. A mí me daba vergüenza decir que era de aquí. Como mucho, lo decía en catalán, Trinitat. Porque La Trini era un barrio con muy mala fama. 'Ahí te roban', decía la gente»,  rememora Carlos García Bayona. Él y su hermano gemelo, nacidos en 1975 y más conocidos directamente por el segundo apellido, Bayona, vivieron toda su infancia en ese ambiente. Convivieron con la droga en la calle y los motines en la cárcel que tenían a pocas calles de su casa.

El padre de los hermanos Bayona incluso entró a pintar las paredes de aquella prisión, Centre Penitenciari Obert 2 de Barcelona -su nombre en la actualidad-. «Nos explicó que lo que más le impresionó fueron las puertas blindadas que se abrían y se cerraban para aislamiento de los internos», recuerda Carlos, el hermano pinchadiscos (www. mnsxy.com), productor musical y cofundador del Festival Electropop Alternativo (FEA).

Primeras películas

Una librería, un videoclub y un padre que amaba el cine contribuyeron a enriquecer la vida de Carlos y de su hermano en el barrio. «Mi padre siempre se preocupó porque viéramos mucho cine -dice Carlos-. No había dinero en casa, pero cuando salía un nuevo reproductor de video al mercado, él enseguida lo traía».

«La primera película que vimos, con un reproductor Beta, fue Las aventuras del Rabino Jacobo, de Louis de Funes», explica quien ahora ayuda a su hermano en la productora cinematográfica a la que Juan Antonio Bayona decidió bautizar con el nombre de su barrio de origen: Películas La Trini. «Me pareció genial», expresa Carlos, el hermano del superpremiado director.

Trinitat Vella ya no es lo que era durante la infancia de los Bayona. Ahora, la madurez ha aportado otra visión de los valores de ese barrio del noreste barcelonés que antes vecinos como Carlos Bayona no percibían. «Yo creo que esto curte. Tampoco hay que exagerar, pero yo en las calles de la Trinitat he aprendido mucho. Desde el año 97 trabajo de DJ y nunca me he drogado, y creo que es porque de pequeño, solo tenía que asomarme a la ventana para saber qué era la droga y sus consecuencias», reflexiona. «Pero, a la vez, cuando creces en un barrio así, ves cómo todo el mundo se ayuda. Este es un barrio de trabajadores, la gente aquí sabe lo que cuesta conseguir las cosas, que nadie te garantiza nada, que te lo tienes que pelear todo. Al menos en el caso de mis padres ha sido así. Yo hablo por mi familia», aclara Carlos. «Con el tiempo, de sentir vergüenza y esconder que era de la Trini, pasé a sentir orgullo de ello», admite. Carlos vivió en Trinitat Vella hasta hace 11 años. Cambió de barrio, pero no de distrito. «Yo de Sant Andreu no quería moverme», manifiesta.

Una casa hecha a mano

Los padres y abuelos de Carlos García Bayona llegaron de Andalucía. «Vinieron a buscarse la vida -puntualiza-. Se instalaron en la Trinitat, en unas barracas junto al río, y cuando mi abuelo materno pudo, compró una parcela en la calle de Mireia y, con sus manos, construyó una casa para la familia».

«Cuando éramos pequeños, en  la misma calle vivía toda la familia: abuelos, tíos y nosotros», detalla Carlos Bayona, que en esa calle jugaba al fútbol. «Entre rueda y rueda de un coche hacíamos los goles», recuerda, quien también practicaba el baloncesto. «Jugué con La Trinitat y con el Sant Joan de Mata, de Sant Andreu»,  puntualiza. ¿Y su hermano?, «Era feliz con el Fotogramas y coleccionando fichas técnicas y entradas de cine», dice quien ha sido miembro de diferentes grupos musicales. También ha trabajado con formaciones como Delafé y las Flores Azules y OBK, y es dueño del bar musical La Tapadera, en la calle de Finlandia de Sants. «Lo que más me gusta es pinchar pop y electrónica», dice. Esta noche lo hará en Sitges, mañana en Madrid, el próximo sábado en la sala Bikini de Barcelona y el 31 de este mes en el Halloween Festival Barcelona.