Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

De moda para perder peso

¿Es la berberina un ‘Ozempic natural’? Esto es lo que dice la ciencia sobre su efecto para adelgazar

Ha ganado popularidad por su supuesto efecto adelgazante, pero la ciencia confirma un impacto mucho menor que los fármacos

Los expertos en obesidad, sobre el efecto rebote tras dejar de tomar Ozempic: "Son fármacos muy potentes, pero no son la solución final"

¿Es la berberina un ‘Ozempic natural’? Esto es lo que dice la ciencia sobre su efecto para adelgazar

123RF/ VÍDEO: Redacción

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google

Cristina Sebastián

Barcelona
Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

La berberina se ha convertido en uno de los suplementos de moda para adelgazar. En redes sociales, especialmente en TikTok e Instagram, se le conoce como el 'Ozempic natural', una comparación que ha despertado el interés de quienes buscan alternativas a los tratamientos farmacológicos para perder peso.

Sin embargo, aunque diferentes estudios han relacionado la berberina con mejoras en algunos parámetros metabólicos y con una ligera reducción del peso corporal, la evidencia científica no la considera un equivalente a medicamentos como el Ozempic. Su efecto adelgazante parece ser mucho más limitado.

¿Qué es la berberina?

La berberina es un compuesto natural presente en plantas como el agracejo, utilizado tradicionalmente para tratar la artritis y los problemas de la vejiga. Entre sus efectos más estudiados se encuentra su capacidad para ayudar a controlar los niveles de glucosa en sangre y mejorar la sensibilidad a la insulina, especialmente en personas con alteraciones metabólicas.

También puede contribuir a reducir el colesterol LDL y los triglicéridos. En cuanto al peso corporal, algunos estudios han observado una pequeña reducción, aunque la evidencia todavía es limitada. Por ello, la berberina puede tener utilidad como complemento en determinados casos, pero no debe considerarse un tratamiento milagroso para adelgazar ni sustituir a los medicamentos prescritos por un especialista.

¿Puede sustituir al Ozempic?

La popularidad de la berberina ha crecido especialmente entre quienes buscan perder peso de forma “natural”, hasta el punto de que en internet la han bautizado como el “Ozempic natural”.

La comparación, sin embargo, necesita matices. Mientras que el Ozempic es un medicamento basado en semaglutida y actúa sobre el sistema GLP-1 para influir en el apetito y el control de la glucosa, la berberina tiene un mecanismo diferente. No actúa sobre el receptor GLP-1 y no tiene efectos directos sobre el apetito, además, los estudios que han analizado su efecto sobre el peso apuntan a resultados mucho más discretos.

Aunque puede favorecer pequeñas reducciones de peso en determinadas personas, especialmente cuando existen alteraciones metabólicas, no hay evidencia de que produzca los mismos resultados que los medicamentos para la obesidad. Por eso, más que un sustituto del Ozempic, la berberina debe entenderse como un suplemento cuyo posible papel en el control del peso todavía continúa estudiándose.

Efectos secundarios

Los especialistas recomiendan tomar la berberina en dosis que van de 500 mg a 1500 mg al día, repartidas en dos o tres tomas, preferiblemente antes de las comidas para ayudar a regular la absorción de glucosa.

Aunque la berberina suele tolerarse bien, su consumo puede provocar algunas molestias digestivas, especialmente al comenzar a tomarla. Entre las más frecuentes se encuentran las náuseas, los gases, la diarrea, el estreñimiento o cierta sensación de dolor abdominal.

Estas molestias pueden variar de una persona a otra y, en algunos casos, mejorar al reducir la cantidad ingerida. Aun así, no se recomienda utilizar berberina durante el embarazo o la lactancia. También es importante consultar con un profesional sanitario antes de tomarla si se siguen tratamientos para la diabetes, anticoagulantes u otros medicamentos, ya que puede existir riesgo de interacciones.

Suscríbete para seguir leyendo