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En una década

Vall d’Hebron atiende a más de 500 mujeres con dolor pélvico crónico, una afección silenciada: "Cuando te duele la vulva, callas"

Entre el 15% y el 25% de las mujeres sufren esta afección, que repercute en su vida cotidiana y en su salud mental

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FOTO Y VÍDEO: IRENE REINA / ACN

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B. Pérez

Barcelona
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Mujer, de unos 40 años y con un repercusiones psicológicas y diarias de su afección. Este es el perfil de la paciente que recibe la Unidad de Suelo Pélvico y Uroginecología del Hospital Vall d'Hebron de Barcelona, la cual, desde su puesta en marcha en 2016, ya ha atendido a más de 500 mujeres. Entre el 15% y el 25% de las mujeres sufren dolor pélvico crónico, una problemática que —aunque en menor medida— también afecta a los hombres: entre el 2% y el 17% de los varones la sufren.

El dolor pélvico crónico es un dolor persistente en la zona situada debajo del ombligo y entre las caderas, de una duración superior a seis meses. "Es un problema de salud frecuente por el que históricamente no se consultaba. Puede ser resultado de múltiples causas, como por ejemplo la endometriosis, el parto o infecciones que provoquen inflamación de la pelvis, y habitualmente se debe a múltiples afecciones que se superponen y generan el dolor”, enumera Jordi Sabadell, de la Unidad de Suelo Pélvico y Uroginecología de Vall d'Hebron.

El hospital cuenta con una unidad especializada y multidisciplinar desde 2016

En muchos casos no se puede identificar la causa, una situación que puede dificultar el diagnóstico y provocar un largo recorrido de las pacientes por distintos especialistas. "Cuando tienes dolor de cabeza dices: ‘Qué dolor de cabeza tengo’, pero cuando te duele la vulva, callas", explica Pilar Cano, una de las pacientes, que reivindica hablar de ello y consultar.

"Al principio vas al traumatólogo, vas al ginecólogo, el ginecólogo te envía al dermatólogo, el dermatólogo te envía otra vez al ginecólogo, vas al neurocirujano... y al final acabas de nuevo en ginecología", explica Cano. Defiende que las mujeres que sufren estos síntomas no los oculten: "Hay que ir, hay que explicar lo que se siente, tal como se siente".

"La rehabilitación es muy necesaria en los casos de dolor pélvico crónico y la terapia va mucho más allá de los hipopresivos y los ejercicios de Kegel"

Juan Manuel Pozo

— Unidad de Suelo Pélvico y Uroginecología de Vall d'Hebron

En la actualidad, esta consulta realiza seis primeras visitas a la semana y atiende a una media de 18 pacientes semanales. Las sesiones son semanales, de dos a tres por semana en función de la paciente. En la consulta se lleva a cabo un abordaje multidisciplinar, con profesionales implicados de hasta siete especialidades diferentes: ginecología, rehabilitación, anestesiología, fisioterapia, psiquiatría, cirugía colorrectal y neurofisiología.

"La rehabilitación es muy necesaria en los casos de dolor pélvico crónico y la terapia va mucho más allá de los hipopresivos y los ejercicios de Kegel, más conocidos por la población general. Se valora a cada paciente de forma individualizada, se prescriben ejercicios para hacer en casa y cambios de hábitos y de higiene miccional si son necesarios. Las mujeres reciben infiltraciones, tratamiento con radiofrecuencia y calor profundo si pueden mejorar su calidad de vida, así como tratamiento farmacológico e intervencionista si es necesario", explica por su parte el médico rehabilitador Juan Manuel Pozo.

Además de los tratamientos farmacológicos, también hay procedimientos intervencionistas, como bloqueos guiados por TAC y ecografia. "Se realizan bloqueos guiados por TAC o ecografía de nervios como el pudendo, una estructura nerviosa fundamental de la pelvis, y se lleva a cabo neuromodulación por radiofrecuencia. Lo más complejo es el dolor visceral de origen sordo", expone Carlos Fernando Gómez, de la Unidad del Dolor.

Tratamiento holístico y personalizado

El tratamiento es holístico y personalizado. A veces también se requiere apoyo psicológico, ya que el sufrimiento emocional puede empeorar el dolor físico y viceversa, en un círculo que hay que romper cuanto antes. Desde la consulta de Dolor Pélvico Crónico se trabaja día a día para ayudar a las mujeres con este problema de salud, incorporando nuevos tratamientos para los casos refractarios y profundizando en la investigación de la patología.

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